El ‘no’ de la oposición a Morsi agrava la crisis política en Egipto


El presidente de Egipto, Mohamed Morsi, se dirige a la nación por televisión el jueves por la noche. / REUTERS TV

 
VÉELO AQUÍ  (Fuente: CNN en Español)
 
– La oposición de Egipto convoca más protestas contra el presidente Morsi
 
– La oposición egipcia rechaza el diálogo ofrecido por el presidente Morsi
 
– Morsi aplaza consulta de constitución egipcia; oposición mantiene protestas
 
– Partidarios de Morsi expulsan a opositores en cercanías de palacio presidencial egipcio
 
– Morsi llama a los egipcios a “superar sus diferencias”
 
– El ‘no’ de la oposición a Morsi agrava la crisis política en Egipto

 

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La oposición de Egipto convoca más protestas contra el presidente Morsi

Fuente: CNN en Español.

EL CAIRO (CNN) — Opositores al gobierno egipcio se reunieron este viernes para una nueva ronda de manifestaciones masivas, poco convencidos de la defensa que el presidente Mohamed Morsi hizo de sus recientes acciones polémicas.

Multitudes comenzaron a llenar la plaza Tahrir de El Cairo este mediodía, pero lo hicieron con tranquilidad, a diferencia de la noche anterior.

Miles de personas también asistieron a los funerales en la mezquita de al Azhar para las personas que perdieron la vida en el último episodio de violencia afuera del palacio presidencial, según imágenes mostradas por la televisora estatal Nilo TV.

En declaraciones este jueves por la noche, Morsi se negó a retirar un decreto controversial o a posponer el próximo referéndum constitucional. Afirmó que respeta la oposición pacífica a sus decisiones, pero que la violencia no quedará impune.

Dirigiéndose a “los que se oponen a mí” y a sus aliados, el presidente condenó a los involucrados en los enfrentamientos, refiriéndose específicamente a quienes portan armas y están respaldados por miembros del “corrupto exrégimen”.

“(Ellos) no escaparán al castigo”, dijo Morsi en un discurso televisado.

Pero la amenaza de Morsi no solo no apaciguó a los manifestantes en las calles, los enfureció más. Los activistas coreaban “¡vete! ¡vete! ¡vete!” mientras el presidente hablaba.

Minutos después de que terminó el discurso, la sede de la Hermandad Musulmana en El Cairo estaba “en llamas”, informó la televisión estatal, citando a testigos. El grupo islámico afirmó en su sitio web y en Twitter que el edificio había sido objeto de “un ataque terrorista”, tras ser rodeado por cientos de personas.

Se prevén más protestas a medida que avance el día. El Frente de Salvación Nacional, que agrupa a organizaciones opositoras, convocó a grandes manifestaciones en contra de un gobierno que, afirma, “ha perdido legitimidad”, informó el diario semioficial Al-Ahram.

La llamada a la acción —y a permanecer en la plaza Tahrir— sugiere que los activistas no están intimidados por las amenazas de Morsi y los integrantes de la Hermandad Musulmana, el grupo islámico vinculado al presidente. Aunque la facción política estuvo prohibida por el presidente Hosni Mubarak, ahora es una fuerza política dominante en Egipto.

En Twitter, la Hermandad afirmó que la oposición es “plenamente responsable de la escalada de la violencia y de incitar a sus seguidores”.

Adel Said, portavoz del recién nombrado fiscal general de Egipto, dijo este viernes por la mañana que Hamdeen Sabahi, Mohamed ElBaradei y Amr Moussa están siendo investigados por la presunta “conspiración para derrocar” al gobierno.

Los tres son conocidos internacionalmente —ElBaradei es un premio Nobel de la Paz y Moussa un exjefe de la Liga Árabe— y ahora están siendo investigados por su papel opositor contra Morsi, quien derrotó a los tres en la elección presidencial de este año.

Quienes han participado en las protestas dicen que las escenas son similares a las de la sublevación de 2011 que condujo a la salida de Mubarak. Esta vez, dicen, la disidencia está siendo aplastada por partidarios de Morsi en el gobierno y en la calle.

En concreto, se refirieron a hombres armados con cuchillos y piedras que persiguen a activistas, partidarios presidenciales que les han mostrado su menosprecio y la presión de diversos sectores para que se vayan a casa.

El edicto del pasado 22 de noviembre, en el que Morsi dio inmunidad judicial a sus decisiones, así como un proyecto de Constitución que será sometido a un referéndum la próxima semana, desató la última ola de disturbios.

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La oposición egipcia rechaza el diálogo ofrecido por el presidente Morsi

  • El mandatario no cede en su proyecto constitucional
  • Obama llama a Morsi y pide a las partes que frenen la violencia

Fuente: El País.

El presidente de Egipto, Mohamed Morsi, se dirige a la nación por televisión el jueves por la noche. / REUTERS TV

El presidente de Egipto, Mohamed Morsi, se dirige a la nación por televisión el jueves por la noche. / REUTERS TV

En su primera declaración pública tras la escalada de la violencia en Egipto, el presidente egipcio, Mohamed Morsi, hizo un llamamiento al diálogo nacional, e incluso puso fecha y hora a su reunión con los líderes de la oposición: el sábado a las 12.30 en el palacio presidencial. El rais, que utilizó un tono desafiante, no accedió a las demandas planteadas por la oposición. Y pasado el mediodía de este viernes, los partidos opositores, agrupados en el Frente de Salvación Nacional, han rechazado acudir a la reunión.

“El Frente de Salvación Nacional no tomará parte en el diálogo. esa es la postura oficial”, ha comentado Ahmed Said, líder del Partido de los Egipcios Libres y miembro de esta coalición. Mohamed el Baradei y el Partido liberal Wafd, también pertenecientes a esa alianza, han anunciado que no participarán en la negociación con Morsi.

“Me reuniré con expertos legales y con figuras de la oposición el sábado para encontrar una solución que salve a la nación”, había dicho el jueves un circunspecto Morsi, que se mostró dispuesto a negociar algunas de las provisiones de su controvertido decreto, como la que sitúa sus todas sus acciones por encima de la ley. Lo que no está bajo discusión es la celebración del referéndum constitucional el próximo día 15 de diciembre, una consulta que la oposición pide que sea aplazada.

La iniciativa de Morsi tenía pocas opciones de prosperar. El Frente de Salvación Nacional le había exigido varias concesiones antes de sentarse en la mesa de diálogo. “Esperábamos que el presidente respondiera a las repetidas demandas de anular la declaración constitucional y que pospusiera el referéndum constitucional hasta que se consiguiera un consenso nacional sobre su borrador”, afirmaba una comunicado público hecho el jueves.

Además, tampoco sentó nada bien entre las filas de la oposición el tono desafiante del presidente cuando acusó a sus adversarios políticos de haber contratado a “matones” para sabotear al Estado, y de estar al servició de las fuerzas contrarrevolucionarias. “Investigaciones y confesiones han mostrado que algunos de los arrestados tienen conexiones con las fuerzas políticas. Otros asaltantes fueron pagados… Los responsables serán castigados”, aseveró Morsi.

Las palabras del presidente no sirvieron para apaciguar los ánimos, sino más bien todo lo contrario. Poco después de finalizar su discurso, en la noche del jueves, una turba de ciudadanos indignados incendió la sede central de los Hermanos Musulmanes, situada en el barrio de Muqatam. Otras sedes del movimiento islamista, la del barrito cairota de Maadi y las de las ciudades de Suez, Ismailiya y Menufiya, fueron también asaltadas, a menudo tras escaramuzas entre militantes islamistas y sus detractores. Estos ataques se suman a casi otros 40 que en los últimos días han afectado a edificios del movimiento islamista o de su formación política, el Partido de la Libertad y la Justicia, en varias ciudades egipcias.

La oposición ha convocado nuevas manifestaciones para este viernes en la emblemática plaza de Tahrir al juzgar insuficiente la oferta de diálogo hecha por el presidente. Las manifestaciones se convocan bajo los mismos lemas con los que se pedía la caída del dictador Hosni Mubarak hace casi dos años: “El pueblo quiere la caída del régimen”.

La inestabilidad política que aqueja a Egipto es motivo de preocupación en Estados Unidos. El presidente Barack Obama telefoneó la noche del jueves a Morsi y le animó a negociar con los opositores sin condiciones. “El presidente enfatizó que todos los líderes políticos deberían dejar claro a sus seguidores que la violencia es inaceptable”, dice un comunicado de la Casa Blanca. Uno de los grupos opositores laicos más renombrados, el Movimiento 6 de Abril, rechazó en su página de Facebook el llamamiento hecho por Morsi.

Egipto amaneció el jueves en estado de conmoción tras saber que la batalla campal que libraron la noche anterior partidarios y detractores de Morsi se saldó con siete víctimas mortales, una de ellas un periodista, y cerca de un millar de heridos. De madrugada se desplegaron varios tanques en los alrededores del palacio presidencial, escenario de la refriega, e impusieron una tregua. Los incidentes añadieron presión al presidente para que impulse una salida negociada al conflicto.

La tarde del jueves una marcha convocada por la oposición reunió de nuevo a varios miles de personas en las inmediaciones del palacio presidencial. Esta vez, los activistas no pudieron acercarse a las puertas de la sede de la presidencia, pues había una fuerte presencia policial y del ejército, que durante el día colocó alambradas y algunas barricadas en las calles colindantes para blindar el palacio.

Los activistas desafiaron con su presencia las órdenes de la Guardia Republicana, una unidad de élite de las fuerzas armadas que al mediodía emitió un comunicado en el que establecía un toque de quedaen las inmediaciones del palacio de Ittihadia a partir de las tres de la tarde (las dos, hora peninsular española). En diversos puntos del país se registraron enfrentamientos de baja intensidad entre grupos de islamistas y de activistas laicos, que fueron capaces de incendiar la sede central de los Hermanos Musulmanes en El Cairo. La actual crisis arrancó el pasado 22 de noviembre con la firma del presidente Morsi de un decreto que le otorga poderes cuasi absolutos, y se agravó tras la aprobación de un borrador constitucional de forma unilateral por parte de las fuerzas islamistas.

Los incidentes violentos han multiplicado las deserciones del entorno gubernamental que se habían registrado a raíz de la firma por parte del líder islamista de su controvertido decretazo. Durante la noche del miércoles ya se conoció la renuncia de cuatro asesores presidenciales, y hoy se añadió la del director de la televisión pública, Essam al-Amir, que justificó su decisión para protestar por la forma de gobernar el país desde que firmó la reciente declaración constitucional. También fue relevante la renuncia de Rafik Habib, un investigador e intelectual cristiano que ejercía de vicepresidente del Partido de la Libertad y la Justicia.

Por otra parte, unos 200 diplomáticos egipcios anunciaron su decisión de no cumplir con su responsabilidad de conducir en sus respectivas embajadas el referéndum constitucional. La consulta está prevista para el próximo día 15 de diciembre, pero los ciudadanos egipcios en el extranjero pueden acudir a las urnas situadas en las legaciones diplomáticas a partir del sábado.

Esta noticia complica aún más la celebración de la consulta, puesta ya en tela de juicio después de que Zaglul al-Balshi, el presidente del comité judicial encargado de supervisar el referéndum, dimitiera de su cargo la noche del jueves. “No participaré en un referéndum que ha derramado sangre de los egipcios”, declaró Al Balshi en una entrevista televisada.

Numerosos tribunales de todo el país se han declarado en huelga hasta que Morsi retire su declaración constitucional. Fuentes de la Hermandad habían apuntado a la posibilidad de que los fiscales reemplazaran a los jueces en sus tareas de monitoreo de la consulta. Sin embargo, la asociación de fiscales se sumó a las protestas contra el Ejecutivo, y expresó su rechazo al referéndum.

La presión sobre el presidente electo Morsi y su movimiento, los Hermanos Musulmanes, para que realice concesiones en aras del consenso llegaron desde varias direcciones. Entre ellas, una institución de la autoridad moral de la Universidad de Al Azhar, la principal institución islámica en Egipto y punto de referencia para todo el Islam suní. “El presidente de la República debe congelar la reciente declaración constitucional e impulsar inmediatamente un diálogo que incluya a todas las fuerzas políticas sin excepción, y sin precondiciones”, rezaba la universidad en su comunicado. El flamante Papa copto, Tawadros II, representante de una minoría cristiana que supera los ocho millones de personas, también instó a los actores políticos a llegar a un consenso.

Incluso la Bolsa envió un mensaje claro sobre la urgencia de poner fin al actual clima de tensión política que vive el país. En la jornada de hoy su índice se desplomó cerca de un 5%, provocando unas pérdidas de unos 1.300 millones de euros.

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Morsi aplaza consulta de constitución egipcia; oposición mantiene protestas

Fuente: El Universo

EL CAIRO.- Miembros de la Guardia Republicana de Egipto retiran las vallas que protegían al Palacio presidencial y permiten el paso de los opositores al gobierno islámista de Mohamed Morsi.

EL CAIRO.- Miembros de la Guardia Republicana de Egipto retiran las vallas que protegían al Palacio presidencial y permiten el paso de los opositores al gobierno islámista de Mohamed Morsi.

Egipto pospuso este viernes el inicio de un referendo sobre un controvertido borrador de constitución, con lo que el gobierno del presidente Mohamed Morsi mostró un intento por retroceder y dar espacio a las negociaciones con la oposición mientras enfrenta protestas masivas que exigen la cancelación de la consulta.

El anuncio del jefe del comité electoral egipcio Ismail Hamdi se conoció un día después de que Morsi llamó al diálogo a pesar de que acusó a las miles de personas que protestan fuera del palacio presidencial de estar “infiltrados por rufianes”.

La crisis política comenzó cuando Morsi decretó el 22 de noviembre poderes absolutos para sí mismo, así como inmunidad ante el poder judicial.

El caos se intensificó cuando el presidente convocó a un referendo el 15 de diciembre sobre una nueva propuesta de constitución aprobada por legisladores islamistas con la ausencia de los liberales. El resultado fue una carta magna que se teme pueda allanar el camino hacia la islamización de Egipto.

La oposición rechaza las negociaciones al considerar que Morsi debe primero cancelar el referendo y cumplir otras demandas.

Siguen protestas 
La oposición no islamista decidió este viernes no aceptar la oferta de diálogo planteada por el presidente egipcio, Mohamed Morsi, y manifestó su rechazo con marchas multitudinarias por todo El Cairo que confluyeron nuevamente en el Palacio Presidencial.

Tras el discurso del jefe de Estado el jueves, que sus detractores comparan con los del derrocado Hosni Mubarak (1981-2011), el opositor Frente de Salvación Nacional anunció que no participará en el diálogo propuesto por Morsi.

Esta coalición, formada por grupos liberales, izquierdistas y revolucionarios, consideró que el presidente ha ignorado sus reivindicaciones de anular el acta constitucional con la que blindó sus poderes y la convocatoria del referéndum sobre la Carta Magna.

Decenas de miles de personas marcharon de forma pacífica desde varias mezquitas de la capital con dirección al Palacio Presidencial, entre lemas de “Egipto para todos los egipcios”, “Que caiga el Gobierno de Morsi” y “Vete, Morsi Mubarak”.

La Guardia Republicana, que custodiaba desde el jueves el palacio, retiró la alambrada que cercaba el complejo, tras negociaciones con los manifestantes, que pidieron acercarse hasta el muro del mismo.

Entre gritos de “El Ejército y el pueblo son una sola mano”, el mismo lema utilizado durante la revolución contra Mubarak (enero-febrero de 2011), los opositores a Morsi celebraron esta decisión y algunos incluso se subieron a los carros blindados en un ambiente festivo.

Por su parte, miles de islamistas se manifestaron a última hora de la tarde en la mezquita de Rabaa al Adauiya, en el barrio de Madinat Naser, de donde había salido anteriormente una marcha opositora, aunque aseguraron no tener intención de acercarse al Palacio Presidencial.

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Partidarios de Morsi expulsan a opositores en cercanías de palacio presidencial egipcio

Los islamistas acudieron al lugar para “proteger la Constitución y la legitimidad”. En tanto, Hillary Clinton llamó a entablar un “diálogo urgente y democrático” en el país.

Fuente: La Tercera.

1665330Manifestantes islamistas que apoyan al presidente egipcio,Mohamed Morsi, se enfrentaron hoy con los grupos de protesta que se encontraban alrededor del palacio presidencial y que reclaman la renuncia del mandatario. Los primeros desarmaron las carpas que mantenían los opositores y los obligaron a retirarse, en medio de incidentes.

Los islamistas acudieron al lugar tras un llamado de Mahmoud Ghoslan, vocero de los Hermanos Musulmanes, quien convocó para esta tarde una manifestación en la sede presidencial para “proteger la Constitución y la legitimidad”. Morsi tuvo que abandonar ayer el palacio presidencial después de que decenas de miles de manifestantes opositores se reunieran delante del edificio.

Además del apoyo en las calles al Presidente, los islamistas lanzaron hoy unaofensiva judicial contra la oposición. El fiscal general nombrado por Morsi en noviembre, Talaat Ibrahim Abdullah, ordenó investigar a cuatro dirigentes opositores, entre ellos el Nobel Mohamed El Baradei y el ex secretario general de la Liga Arabe, Amre Mussa.

La medida se produce tras una demanda presentada por el ex legislador Mohamed al Omda, quien denunció a ambos y a los también opositores Sayed al Badawi, presidente del partido Wafd, y al activista de izquierdas Hamdien Sabbahi por “incitación de los ciudadanos a la subversión”.

El martes, el fiscal general ya había presentado otra denuncia por “espionaje para Israel” contra los mismo cuatro dirigentes y contra el presidente del sindicato de jueces, Ahmed al Sind. En la acusación se afirma que los cinco tramaron junto con la ex ministra del Exterior israelí Tzipi Livni un complot para provocar “crisis internas” en Egipto.

Los cuatro dirigentes políticos han creado el Frente de Salvación Nacional, que reúne a unas 35 agrupaciones, para protestar contra la declaración constitucional en la que Morsi se atribuyó poderes extraordinarios y con la que buscó impedir que los tribunales disolvieran la Asamblea Constituyente que elaboró una nueva Carta Magna.

El nivel de tensión va en aumento, con los islamistas egipcios amenazando con el uso directo de la violencia en la lucha por la nueva Constitución, cita Dpa.

Después de que en las últimas semanas ya se multiplicaran en las redes sociales los llamados individuales a la “Jihad” contra los adversarios de Morsi, el secretario general del Partido de la Integridad y el Desarrollo, Mohammed Abu Samra, dijo en una entrevista anoche con el canal de noticias Al Arabiya: “Si se enfrentan a la legitimidad, entonces haremos uso de la violencia”.

El predicador televisivo Abdullah Badr, conocido por sus sermones extremistas, comentó a su vez en un “talkshow” del canal religioso egipcio Al Hafez que son los cristianos los que lideran las protestas contra el presidente Mohamed Morsi. “Y si le tocan un pelo, entonces les arrancaremos los ojos”, añadió.

CLINTON

Entretanto, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Rodham Clinton, urgió hoy a todas las partes a resolver sus diferencias mediante el diálogo.

“La agitación que vemos de nuevo en las calles de El Cairo y otras ciudades indica que se necesita diálogo de manera urgente (…) un diálogo de las dos partes, no de una hablándole a la otra”, señaló la funcionaria en el marco de un encuentro de ministros de la OTAN en Bruselas.

Clinton recordó que “hace dos años los egipcios tomaron las calles para pedir cambios democráticos, y lo hicieron por ellos mismos. Ahora necesitan una Constitución que los proteja a todos”.

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Morsi llama a los egipcios a “superar sus diferencias”

Miles de personas asaltan sede principal de Hermanos Musulmanes en El Cairo. Grupos de exaltados incendiaron la oficina del PLJ | El presidente egipcio advierte que “no tolerará que haya actos de vandalismo” y acusa a los opositores de fomentar la violencia

Fuente: La Vanguardia.

Mohamed Morsi, durante su declaración televisiva Afp

Mohamed Morsi, durante su declaración televisiva Afp

El Cairo. (EFE).- Ante los disturbios y la crisis política que vive el país, el presidente egipcio, Mohamed Morsi, tendió hoy una mano a las fuerzas de la oposición para celebrar un diálogo nacional sobre los asuntos en disputa.

En un esperado discurso a la nación, Morsi convocó para el próximo sábado a todos los grupos políticos, jóvenes de la revolución y los jueces con el fin de “lograr un acuerdo global para salir de la división”.

Los temas que se abordarán en la reunión serán la ley electoral, el Consejo de la Shura (Cámara alta del Parlamento) y el referéndum sobre la nueva Constitución, previsto para el próximo 15 de diciembre y que cuenta con el rechazo de las fuerzas no islamistas.

Sin embargo, las primeras reacciones de los manifestantes ante el Palacio Presidencial fueron de ira -muchos de ellos evocaron los últimos discursos de Hosni Mubarak- y la sede principal de los Hermanos Musulmanes fue asaltada por una turbamulta.

Pese a abrir la opción a negociar sobre el plebiscito, Morsi subrayó que “el Estado se prepara para celebrar el referéndum, y si el pueblo lo acepta, comenzará la construcción de las instituciones del estado”.

En caso de ser rechazada la Carta Magna en la consulta, el presidente indicó que formará una nueva Asamblea Constituyente, “ya sea por consenso o mediante elección directa, para elaborar una nueva Constitución”.

Sobre el otro tema en disputa, la declaración constitucional promulgada hace dos semanas, Morsi ofreció renunciar al artículo 6, que estipula que “el presidente, en caso de amenaza a la revolución, a la unidad nacional o a la seguridad de la nación, podrá tomar todas las medidas que vea necesarias”.

El presidente señaló que “si el diálogo con las fuerzas políticas así lo decide” renunciará a estas prerrogativas e insistió en que este artículo tenía el objetivo de “garantizar la protección del país, su pueblo y su seguridad”.

La oposición rechaza hablar por la pérdida de “legitimidad” de Morsi
El Frente Nacional para la Salvación de la Revolución, una coalición de 18 partidos y movimientos políticos de la oposición, ha manfiestado su rechazo a cualquier diálogo con el presidente egipcio, Mohamed Morsi, y los Hermanos Musulmanes, en respuesta a la violencia ejercida el miércoles por grupos islamistas.

“No puede haber diálogo con el presidente a menos que derogue el polémico decreto, posponga el referéndum y abra un diálogo nacional para lograr un consenso sobre la constitución”, señala el Frente en un comunicado, difundido antes del discurso de Morsi en el que convoca a los dirigentes opositores para este sábado en su residencia oficial.

El Frente ha condenado la violencia, que se cobró un total de siete vidas el miércoles, y ha acusado a las fuerzas de seguridad de no actuar ante la agresión de los grupos islamistas que reventaron la protesta pacífica de la oposición, según la declaración de la coalición opositora, recogida por el diario egipcio ‘Al Masry al Youm’.

Ante este presidente que “ha perdido su legitimidad”, el Frente ha exigido la formación que un juez independiente investigue lo ocurrido el miércoles en torno al Palacio Presidencial del barrio cairota de Heliópolis.

Además, han convocado una gran manifestación para este viernes bajo el lema “Tarjeta Roja” para Morsi, en referencia a la tarjeta utilizada en varios deportes para expulsar del terreno de juego a un jugador.

Miles de personas asaltan la sede de los Hermanos Musulmanes
Tras el discurso, los manifestantes opositores a Morsi, que durante la jornada mantuvieron una presencia pacífica en los alrededores del Palacio Presidencial de El Cairo, intentaron romper el cordón militar establecido para proteger el edificio.

Además, una turbamulta con miles de personas irrumpieron en la sede principal de los Hermanos Musulmanes, situada en la meseta de la Muqatam, en el este de El Cairo, y destruyeron ventanales y el mobiliario, según denunció el grupo.

Asimismo, grupos de exaltados incendiaron la oficina del Partido Libertad y Justicia (PLJ, brazo político de los Hermanos Musulmanes) en el barrio de Zahara al Maadi, en el sur de la capital, y asaltaron la sede del PLJ, en el barrio cairota de Kit Kat, de la que sustrajeron sus bienes.

Estos actos de vandalismo llegan después de un día en que los tanques y carros del Ejército egipcio tomaron los alrededores del Palacio Presidencial para impedir que continuasen los sangrientos choques entre partidarios y detractores de Morsi, que la víspera se saldaron con seis muertos y centenares de heridos.

La Guardia Republicana, cuerpo de elite de las Fuerzas Armadas, impuso un toque de queda no declarado desde las 15.00 hora local (13.00 GMT) en torno a la sede presidencial y prohibió las manifestaciones.

El Ejército, en un papel de interposición similar al que adoptó durante la revolución contra Hosni Mubarak en 2011, consiguió en un primer momento rebajar la tensión reinante, que dio paso a una atmósfera más relajada.

Entre los miles de manifestantes había destacados dirigentes políticos de la oposición, como el excandidato presidencial Jaled Ali, que declaró a Efe que para que exista un diálogo nacional, Morsi tiene que dar marcha atrás en sus polémicas decisiones.

“La democracia se consigue con la fuerza, no es algo que se regale. Cuando Morsi sepa que imponer una dictadura le sale muy caro, dará marcha atrás”, aseguró este abogado izquierdista.

Los manifestantes exigen a Morsi que revoque la citada declaración constitucional que blinda sus decisiones ante la Justicia y que posponga el referéndum sobre la Constitución.

A estos llamamientos se sumó hoy la institución islámica de Al Azhar, la más importante del mundo suní, que pidió a Morsi que suspenda la controvertida declaración constitucional y abra un diálogo nacional.

Ese llamamiento a la unidad vino también del guía espiritual de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badía, quien reclamó que los egipcios se unan “para construir la nación y hacer que los intereses supremos venzan a los personales”.

Sin embargo, poco antes del discurso, la oposición no islamista, unida en el “Frente de Salvación Nacional”, dijo que se han cerrado las puertas para negociar con la Presidencia ante la falta de respuesta de Morsi y “el derramamiento de sangre” ante el Palacio Presidencial, y convocaron una gran manifestación para mañana.

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El ‘no’ de la oposición a Morsi agrava la crisis política en Egipto

  • La oposición rechaza la oferta de diálogo del presidente de Egipto
  • El Frente de salvación Nacional exige una rectificación al presidente antes de aceptar
  • Miles de manifestantes rodean el palacio presidencial
  • La oposición rodea el palacio presidencial en El Cairo

Fuente: El País.

Soldados egipcios subidos a un tanque ante el palacio presidencial egipcio entre una multitud contraria a Morsi. / HASSAN AMMAR (AP)

Soldados egipcios subidos a un tanque ante el palacio presidencial egipcio entre una multitud contraria a Morsi. / HASSAN AMMAR (AP)

La oposición egipcia rechazó el jueves de forma casi unánime la oferta de diálogo del presidente, Mohamed Morsi, que les había convocado este sábado a mediodía para negociar una salida a la grave crisis que vive el país. La decisión de los líderes políticos se vio avalada en las calles por miles de personas que volvieron a manifestarse frente al palacio presidencial, escenario el miércoles de unos duros enfrentamientos que se cobraron siete víctimas mortales. La oposición desconfía de las intenciones de Morsi, y le exige una rectificación antes de sentarse a la mesa de negociaciones.

El Frente de Salvación Nacional, una recién creada coalición que agrupa a los principales partidos de la oposición, rechazó a través de un comunicado “participar en el diálogo propuesto por el presidente”. Su coordinador, el exdiplomático Mohamed El Baradei, hizo una llamada a las organizaciones y personalidades críticas con Morsi a través de su Twitter: “Petición importante de no participar en un diálogo nacional que carece del lenguaje real de diálogo. Estamos a favor del diálogo que no esté basado en una política de imponer hechos consumados”.

Ambos bandos reclaman las víctimas

R. G.

Las fuerzas políticas egipcias no se ponen de acuerdo ni siquiera a la hora de identificar de qué bando eran los caídos el miércoles por la noche en la brutal batalla que tuvo lugar frente al palacio presidencial. De los siete muertos, uno era un reportero del diario Al Fajr, Husein Abu Seif. El resto, la Hermandad asegura que eran miembros de su organización, algo que ha negado la oposición. Según el periodista Yosri Foda, de la cadena ONTV, habría tres muertos por cada uno de los bandos.

Entre los fallecidos el miércoles figura un cristiano, lo que permite dudar de la veracidad de la versión del movimiento islamista. La Hermandad celebró ayer en la mezquita de Al Azhar un funeral para dos de sus miembros fallecidos en la refriega.

Y es que, como en la guerra, uno de los frentes es la propaganda. Esta no es la primera vez que los dos bandos se disputan las víctimas para dar legitimidad a sus posturas. De hecho, la primera víctima de esta crisis, el adolescente Islam Fathy, la reclamaron tanto los Hermanos Musulmanes como los grupos revolucionarios. A su funeral, el día 26, asistieron miembros de ambos bandos. El chico, de solo 15 años, dijo a su madre antes de salir de casa que “iba a echar un vistazo” a los enfrentamientos ante la sede de la Hermandad en Damanhur, una ciudad del Delta.

Los informes del Ministerio del Interior apuntan que la mayoría de las víctimas murió como consecuencia de disparos de bala, lo que confirma los relatos de varios testigos, que afirmaron que se usaron armas de fuego y no solo pistolas de balines.

El jueves, en un discurso televisado, elrais islamista se mostró dispuesto a negociar algunas provisiones de su controvertida declaración constitucional, detonante de la grave crisis actual. Sin embargo, se empeñó en celebrar el día 15 el referéndum sobre el borrador constitucional, un elemento central de discordia. En un último intento de aplacar a la oposición, el ministro de Justicia, Ahmed Mekki, abrió anoche la puerta a posponer la consulta para volver a negociar los artículos más controvertidos del proyecto de Constitución, aprobado sin votos laicos porque dejaron la asamblea. En el mismo sentido se manifestó poco después el vicepresidente del país, Mahmud Meki, al afirmar que Morsi está dispuesto a aceptar el retraso de la consulta “con la condición de se blinde este aplazamiento de [posibles] recursos ante la justicia”. El Gobierno incluso pospuso el inicio de la votación para el referéndum desde el extranjero, prevista para hoy, hasta el miércoles.

El último conflicto político de la convulsa transición egipcia ha profundizado la polarización entre partidarios y detractores del proyecto islamista. El viernes se celebraron manifestaciones en todo el país, algunas de las cuales desembocaron en refriegas. La concentración ante la sede de la Presidencia, convocada por 16 partidos políticos, pretendió mostrar a Morsi “la tarjeta roja”.

A pesar de que el Ejército mantenía fortificado el perímetro del palacio de Ittihadia con un cordón de seguridad formado por alambradas y barricadas, la determinación de las decenas de miles de manifestantes logró romperlo. Los soldados no recurrieron a la violencia para evitar que los concentrados llegaran a las puertas del palacio, y algunos de ellos incluso fueron fotografiados subiéndose a los tanques.

“Estamos decepcionados con la respuesta de Morsi a la crisis. Su llamada al diálogo es una trampa. Lo único que pretende es ganar tiempo para acabar imponiendo su visión en el referéndum”, explicaba Tarek Shalabi, un conocido activista de izquierdas.

Los islamistas acusan a sus adversarios de pretender sembrar el caos, y de estar comprados por elementos vinculados al expresidente Hosni Mubarak. Después de que el jueves fueran incendiadas varias sedes de la Hermandad en El Cairo, el viernes fue atacada la de Kafer Sheij. Y ya van unas 40. “Las sedes fueron asaltadas e incendiadas por la renuencia de las fuerzas de seguridad de enfrentarse a los asaltantes”, denunció Mahmud Hussein, uno de los líderes de la Hermandad, que responsabilizó directamente al ministro del Interior de la pasividad de los agentes.

Tras la demostración de fuerza de la oposición ayer, los islamistas se movilizarán este sábado de nuevo para apoyar al rais. Su única acción de protesta al final de la jornada fue una sentada en un complejo que alberga varias cadenas televisión a las afueras de El Cairo. Los medios son una verdadera bestia negra para los islamistas, pues los acusan de tener un sesgo liberal y de incitar las protestas.

Los últimos movimientos en la escena política evidencian que islamistas y laicos hablan un lenguaje diferente. Para los opositores, la fuente de la legitimidad es la calle, y la movilización popular es la herramienta para forzar el cambio. Para los islamistas, se sitúa en las urnas, un escenario en el que se consideran invencibles. Por eso, quieren celebrar el referéndum constitucional contra viento y marea. En el fondo, ambos quieren lo mismo: llevar la disputa a su propio terreno de juego.

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