La corrupción toca techo en Francia


——————————————————————————————

La corrupción toca techo en Francia

Políticos y medios fingieron creer durante meses al exministro que ocultaba fondos en Suiza e ignoraron las pruebas aportadas por un joven reportero

 El País.com (España)
Hollande habla con el exministro de Presupuesto, Jerome Cahuzac, el pasado, en el Eliseo, el 4 de enero / PHILIPPE WOJAZER (REUTERS)

El analista político Jean-Michel Aphatie es una celebridad en Francia. Su cuenta en Twitter tiene 120.000 seguidores, y tanto los poderosos como los ciudadanos de a pie siguen sus apariciones en Canal + como un oráculo. Durante los últimos meses, Aphatie tomó partido por el exministro de Hacienda y Presupuesto socialista Jérôme Cahuzac contra Fabrice Arfi, un reportero de 31 años que trabaja para Mediapart, el diario digital fundado en 2008 por Edwy Plenel, exdirector de Le Monde. “¡Las pruebas, las pruebas, queremos las pruebas!”, conminabaAphatie, ignorando quizá que, tras investigar durante cinco meses a Cahuzac, el testarudo y silencioso Arfi no tenía la menor duda de que el excirujano y político mantuvo durante 20 años una cuenta secreta en Suiza que trasladó en 2010 a Singapur.

Aunque la información de Arfi, publicada el 4 de diciembre, era tan detallada y sólida como para parecer irrebatible, Aphatie y otros muchos periodistas y políticos de todas las tendencias prefirieron creer —o fingir que creían— a Cahuzac, un político brillante que desde el primer momento negó las pruebas reunidas por el reportero. Encastillado y ofendido, Cahuzac se querelló contra Mediapart por difamación, y contrató a una empresa de comunicación, Euro RSCG —la misma que asesoró a Dominique Strauss-Kahn cuando fue acusado de violación en Nueva York—, para defender su honor.

Durante 120 días, Mediapart —una web que vive de sus 65.000 suscriptores—, Plenel y Arfi lucharon contra la apisonadora oficial. Casi todos los medios; los fiscales y los jueces, el Gobierno y la administración de Hacienda, el Partido Socialista e incluso la oposición conservadora formaron un cordón sanitario en torno al ministro. Como si fuera uno de los suyos. Plenel ha definido esa actitud como una “suspensión temporal de la democracia” y “un comportamiento mafioso”.

Salvando las distancias, la alianza político-mediática calca lo que pasó en 2007, cuando Strauss-Kahn, el brillante economista socialista, fue nombrado director del FMI. Entonces, solo un periodista, el corresponsal de Libération en Bruselas Jean Quatremer, advirtió de que DSK tenía un gravísimo problema con el sexo. Luego, cuando el telón cayó con estrépito en el hotel de Manhattan, llegó la conmoción general, el psicoanálisis colectivo, la leña del árbol caído.

Gobierno, fiscales y prensa formaron un cordón sanitario entorno a Cahuzac

Como ahora. El martes, Cahuzac confesó por fin que tuvo y todavía tiene una cuenta secreta, primero en Suiza y luego en Singapur, con fondos —al menos 600.000 euros— procedentes de su antigua actividad de cirujano privado y asesor de la sanidad pública. “Me enredé en una espiral de mentiras”, se justificó el ministro. Y de repente todos los que habían decidido mirar hacia otro lado gritaron “¡escándalo, traición!”. Ante la aparición de una realidad tan previsible, un comentarista de televisión llegó a afirmar: “¡Es la primera vez en la historia que un político francés admite haber mentido!”. Como si el único delito fuera la confesión.

La larga fase de negación desembocó en bumerán. Hollande, que había prometido una República ejemplar y que destituyó a Cahuzac por teléfono en cuanto supo que los jueces le habían abierto una investigación, se encontró en el ojo del huracán. La oposición, antes tan complaciente, acusó al presidente de haber sido un ingenuo o, en el peor de los casos, de haber protegido a Cahuzac a sabiendas de que mentía. El primer ministro, Jean Marc Ayrault, corrió al telediario a explicar que el ministro había engañado a todos, y añadió que “la prensa libre es necesaria para la democracia”. El analista Apathie, lejos de pedir disculpas, reiteró que no le gusta la forma de hacer periodismo de Mediapart.

Curiosamente, con el paso de las horas se supo que la cuenta secreta era más bien un secreto a voces en la gran logia de la política. Cahuzac se llevó el dinero a Suiza con la ayuda de un tal Philippe Péninque, un abogado de extrema derecha que hoy es asesor de Marine Le Pen, presidenta del Frente Nacional. Así que Le Pen lo sabía. ¿Y Nicolas Sarkozy? En 2010, Cahuzac transfirió su cuenta desde la UBS a la banca Reyl, y según recordó el diario suizo Le Temps, uno de los directivos de Reyl es Hervé Dreyfus, íntimo de Sarkozy y de su exmujer Cecilia.

Si la historia no se repite, a veces se parece mucho a sí misma. El muro de silencio que protegió al evasor recuerda a aquella frase de De Gaulle, quien tras la Liberación le comentó a André Malraux sobre el periódico de Albert Camus: “Sus amigos de Combat, lástima que sean unos energúmenos, porque son los únicos honestos”. Tras ser tratados como energúmenos, los honestos de Mediapart han colocado a la democracia en su sitio. Y, como era de esperar, no presumen de ello. “Ha sido asombroso el aislamiento de Mediapart”, ha dicho Fabrice Arfi, “pero no ha sido nada comparado con los ataques, las amenazas de muerte y la presión judicial que recibimos cuando destapamos el caso Bettencourt”.

El joven reportero no pierde la humildad: “O somos periodistas o no lo somos. Pero encuentro malsano que, de habernos llamado fiscales de pacotilla, de la noche a la mañana digan que somos unos héroes. Igual que es malsano creer por principio en el desmentido de un ministro”. Y el energúmeno mayor de la República, Plenel, matiza: “Lo que produce tristeza a la democracia no hace felices a los periodistas”.

¿Acabará la tolerancia del sistema con las ovejas negras? El momento de la limpieza parece haber llegado, pero ¿quién se atreve a calcular cuántos políticos y ciudadanos franceses tienen cuentas en el extranjero?

Según avisó antes del ciclón la exjuez y excandidata ecologista a las presidenciales, Eva Joly, Francia necesita abrir su propio proceso Manos Limpias: “Se ha entablado una batalla a muerte que no tenemos derecho a perder entre la idea republicana y la confiscación de la democracia por quienes incumplen las reglas en su exclusivo beneficio. El enemigo no tiene un rostro, tiene miles. Y no tiene partido, nos amenaza a todos. Tampoco tiene programa, solo intereses: se llama corrupción, negocios, impunidad”.

La directora de Le Monde, Natalie Nougaryède, que estos días publica los nombres de 130 evasores franceses y de miles más en 170 países, ha escrito que la evasión fiscal en Francia “es masiva, banal, más frecuente entre los profesionales de clase media que entre los millonarios”. La investigación ha revelado que dos bancos franceses, BNP y Crédit Agricole, llevan décadas invitando a sus clientes a abrir cuentas en paraísos fiscales. Se diría que el psicoanálisis no ha hecho más que empezar.

——————————————————————————————————————————————–

Tras el escándalo Cahuzac, el presidente francés, François Hollande, ha anunciado una serie de medidas para acabar con la corrupción política en el país. La primera de ellas será la creación de una alta autoridad que controlará el patrimonio de los ministros. Asimismo se creará una fiscalía especializado en corrupción y gran fraude fiscal.

Hollande también ha declarado la guerra a los paraísos fiscales:

“Los bancos franceses deberán hacer pública cada año una lista con todas sus filiales en el mundo, país por país, y con las actividades que realizan en ellas. No dudaré en considerar paraíso fiscal cualquier país que se niegue a colaborar con Francia”, advirtió.

Hollande ha hecho este anuncio tras el sísmo político generado por el caso Cahuzac, el exministro de Presupuesto imputado por fraude fiscal por poseer una cuenta no declarada en Suiza, con fondos que han sido relacionados con el tráfico de influencias. Al calor del escándalo, los medios franceses están difundiendo rumores sobre otros políticos, de distintos partidos, que también podrían tener cuentas en el extranjero. Un clima de sospecha, que ha llevado a varios ministros a hacer públicos sus patrimonios, antes incluso de que se convierta en una obligación.

————————————————————————————————————————————————–

La publicación del patrimonio de los parlamentarios suscita polémica en Francia

(AFP)

PARÍS — La decisión del presidente francés, el socialista François Hollande, de obligar a los parlamentarios a publicar su patrimonio para moralizar la vida política, tras el escándalo de su exministro Jerome Cahuzac, suscita oposición y críticas de muchos de ellos, tanto en la derecha como en la izquierda.

Recibido por el primer ministro, Jean-Marc Ayrault, para hablar del futuro proyecto de ley sobre la moralización de la política, el presidente de la Asamblea Nacional (Cámara baja), el también socialista Claude Bartolone, dio cuenta de “sus reservas” sobre una de las medidas previstas, la publicación de la declaración de patrimonio de los ministros, parlamentarios, ediles y altos funcionarios.

“No es necesariamente la solución correcta para permitir una relación de confianza entre los representantes y la población”, dijo, argumentando que una mayor transparencia del patrimonio no habría impedido a Cahuzac no declarar su cuenta en el extranjero. Bartolone habló como “portavoz de los parlamentarios”, se reconoció en el equipo del presidente. La publicación del patrimonio es aceptada, en cambio, por otro políticos, como el presidente del Senado, el socialista Jean-Pierre Bel, que declaró su “apoyo” a la medida y afirmó que no tenía “reticencias” al respecto.

Las críticas son particularmente virulentas en la oposición de derecha, que considera que los anuncios hechos por Hollande el miércoles van a crear una “república de sospechas”, en palabras del exministro Bruno Le Maire. El líder de la Unión por un Movimiento Popular (UMP, oposición de derecha) en la Asamblea, Christian Jacob, se dijo claramente contrario a “la publicación del patrimonio y la exposición a la curiosidad pública de los parlamentarios”. No obstante, admitió que, si la ley es aprobada, la aplicarán.

Los parlamentarios se muestran más favorables a otra de las medidas anunciadas la víspera por Hollande, la creación de una alta autoridad encargada de controlar las declaraciones que los parlamentarios hacen ya, pero que no se publican.

Éstas son entregadas actualmente a una comisión que no tiene prácticamente poderes de investigación ni de sanción. Otra de las medidas anunciadas es objeto de polémica: la prohibición de acumulación de un mandato parlamentario con “ciertas actividades profesionales para prevenir los conflictos de intereses”.

La lista de las profesiones que estarán prohibidas a los parlamentarios estará definida en el proyecto de ley que será presentado en el Consejo de Ministros el 24 de abril, lo que deja augurar una guerrilla de enmiendas en el Parlamento por parte de los que ejercen las profesiones concernidas. En la mira de esa medida figuran en particular los consultores y abogados de negocios, cuya compatibilidad con la función legislativa se cuestiona.

Uno de los concernidos es el presidente de la UMP, Jean-François Copé, que trabajó en un despacho de abogados de negocios entre 2007 y 2010 cuando era jefe de los diputados de su partido. “Soy abogado de profesión, como 40 o 50 parlamentarios”, se defendió Copé, asegurando que siempre “veló escrupulosamente por que no hubiera nunca conflicto de intereses” en su función.

Por su parte, Christian Jacob estimó que esa medida podría disuadir las candidaturas al Parlamento procedentes de la empresa privada o de las profesiones liberales, lo que podría desembocar en “una asamblea de ‘apparatchiks’ y de funcionarios”. Entre tanto, otras personalidades de la UMP, rivales de Copé dentro del partido, como el exprimer ministro François Fillon y el exministro Laurent Wauquiez, se adelantaron a la ley y anunciaron ya públicamente su patrimonio.

————————————————————————————————————————————————

Hollande quiere descubrir a los políticos corruptos tras el escándalo Cahuzac

(EFE)

París, 10 abr (EFE).- El presidente francés, François Hollande, anunció hoy medidas para descubrir a los políticos corruptos, apenas una semana después de la imputación de un exministro por presunto fraude fiscal y en medio de sospechas sobre la clase política.

El jefe del Estado prestó solemnidad a un anuncio que ya había adelantado y, desde el Palacio del Elíseo, detalló que habrá una “alta autoridad” para controlar el patrimonio de “los responsables públicos”.

Es una iniciativa incluida en el paquete de medidas destinadas a dotar de principios morales a la política, tras la imputación por fraude fiscal del exministro de Presupuesto, Jérôme Cahuzac, que mantuvo una cuenta en Suiza que ocultó al Fisco y al presidente.

Y ello además después de una polémica que cobra amplitud desde el fin de semana, con rumores difundidos por algunos medios de comunicación nacionales sobre la inquietud y preocupación en el Gobierno por la presunta extensión de las prácticas corruptas.

“El error de un hombre no debe sembrar duda sobre todos. Las reglas de publicación de los patrimonios de los responsables públicos estarán bajo una alta autoridad pública”, que controlará las declaraciones de sus patrimonios, señaló Hollande en una rueda de prensa en la sede de la Presidencia de la República.

La nueva “alta autoridad” se encargará de estudiar “de forma profunda la situación de cada ministro antes y después de su nombramiento” para “asegurar la transparencia de la vida pública”, declaró Hollande.

El presidente quiso de todos modos desvincular parcialmente las medidas anunciadas hoy con el caso que afecta al Partido Socialista (PS, en el Gobierno) pues aseguró que el asunto Cahuzac solo llega tras “años de escándalos”.

Hollande citó como lema de las medidas anunciadas el de la “lucha implacable contra las derivas del dinero” justo cuando sus niveles de popularidad alcanza el mínimo en tan solo once meses desde que llegó al cargo.

En la práctica, todos los miembros del Gobierno tendrán que detallar su patrimonio a partir del próximo lunes, aunque algunos de ellos ya lo han ido anunciado en los últimos días, con la declaración de sus propiedades mobiliarias e inmobiliarias.

El plan es que también los parlamentarios estén sujetos al escrutinio público, una vez se apruebe el texto legal correspondiente, con el que se prohibirán ciertas actividades profesionales “para prevenir todo conflicto de interés”, dijo Hollande.

El presidente dijo que habrá una “fiscalía financiera con competencia nacional” para ocuparse de la “lucha contra la gran delincuencia económica y financiera” y que podrá actuar en los casos de corrupción y de gran evasión fiscal.

Cuando haya condenas por corrupción o fraude fiscal, los cargos públicos tendrán prohibido de manera “temporal o definitiva” volver a ejercer un puesto en la administración.

El presidente relacionó estas medidas con otras iniciativas destinadas a conseguir la erradicación de los paraísos fiscales en Europa y en el mundo, ya que el caso Cahuzac involucra prácticas opacas a las autoridades fiscales en esos territorios.

Por ello anunció que obligará a los bancos de su país a comunicar la lista de sus filiales y las actividades que hacen en cada una de ellas.

“Quiero que eso se aplique también a nivel de la Unión Europea y que se extienda a las grandes empresas”, deseó el presidente, quien además aseguró que Francia publicará una lista propia de paraísos fiscales, además de las que ya existen que dan cuenta de los permiten intercambios de información y de los que no.

“No dudaré en considerar paraíso fiscal a cualquier país que se niegue a colaborar con Francia”, advirtió Hollande, que recordó la iniciativa de su país con el Reino Unido, Alemania, España e Italia para promover el intercambio automático de información fiscal para evitar la evasión.

Muestra de que el asunto implica a otros partidos, aunque sea con informaciones no suficientemente detalladas, es que la presidenta del ultraderechista Frente Nacional, Marine Le Pen, rechazó informaciones publicadas hoy mismo sobre una presunta cuenta en Suiza abierta por el tesorero de su padre, Jean-Marie Le Pen, presidente de honor de la formación.

————————————————————————————————————————————————–

UN GOBIERNO EN ENTREDICHO

Las sospechas de corrupción llegan al ministro francés de Exteriores

Hollande acelera las medidas anticorrupción para frenar el descrédito

Fabius desmiente el rumor periodístico de que tiene una cuenta en Suiza

Martes, 9 de abril del 2013, El Periódico de Catalunya

La crisis política abierta en Francia a raíz de la cuenta suiza del exministro del Presupuesto, Jérôme Cahuzac, ha degenerado en crisis de confianza. Tras el descubrimiento de que el tesorero de la campaña de François Hollande, Jean-Jacques Augier, tiene negocios en otro paraíso fiscal, y de que el dinero no declarado por Cahuzac era muy superior a los 600.000 euros admitidos -según la televisión suiza ronda los 15 millones de euros-las sospechas se multiplican hasta salpicar al titular de Exteriores, Laurent Fabius. Al frente de un Gobierno bajo sospecha, el presidente intenta frenar una espiral de descrédito -cuyos principales beneficiarios son los extremos- con un paquete de medidas anticorrupción que estudiará mañana el consejo de ministros.

zoomLaurent Fabius, el mes pasado.

Laurent Fabius, el mes pasado. AP / PETER MORRISON

El envenenado clima que se extiende en el país a rebufo del llamado seísmo Cahuzac ha arrastrado a algunos medios. «La pesadilla continúa. Viento de pánico en el Elíseo», titula en portada el rotativoLibération, que se ha querido adelantar a Mediapart, el diario digital que destapó la evasión fiscal del exministro del Presupuesto y que, al parecer, investiga si el ministro de Exteriores, Laurent Fabius, tiene a su vez una cuenta en Suiza. Sin aportar más elementos, Libération publicó ayer un enérgico desmentido del jefe de la diplomacia, aunque formalmente no ha sido acusado. Una actuación muy sintomática del ambiente de suspicacia que rodea al Gobierno de Hollande.

La situación ha obligado al presidente a acelerar la puesta en marcha de una serie de iniciativas destinadas a «moralizar la vida pública». Ayer, el primer ministro, Jean Marc Ayrault, anunció la publicación del patrimonio de los ministros antes del 15 de abril. En la actualidad están obligados a presentar una declaración ante el Parlamento, pero no se trata necesariamente una información pública.

IMAGEN DE CORRUPCIÓN

En una especie de carrera por la transparencia, políticos de la izquierda y de la derecha se precipitaron ayer a sacar a la luz la relación de sus bienes. «Se trata de un gesto simbólico» admitió un ministro, puesto que la documentación puede ser engañosa, como lo demuestra la declaración presentada por Cahuzac. Para regenerar la política francesa, el Gobierno aprobará también una reforma para fortalecer la independencia de la justicia y medidas para evitar los conflictos de intereses entre la actividad pública y la privada.

Hollande quiere también retomar las riendas para frenar una peligrosa tendencia. Según una encuesta, el 77% de los franceses considera que sus dirigentes políticos son «corruptos». Una imagen que beneficia tanto a la extrema derecha como a la izquierda radical, que ya se ha lanzado a la yugular del presidente.

Anuncios
Etiquetas: ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: