Hijos del descontento en la Turquía de Erdogan


  • La policía turca carga y acorrala a los indignados en el parque Gezi de Estambul
  • POLICÍA TURCA DESALOJA DE NUEVO A MILES DE MANIFESTANTES DE PLAZA DE ESTAMBUL
  • Miles de abogados turcos protestan por la detención de sus colegas
  • Tregua en el campamento de Gezi
  • La UE exige investigar violencia policial en Turquía y pide diálogo a Erdogan
  • Primer ministro turco se reúne con “representantes” de manifestantes
  • La policía desaloja a la fuerza la plaza Taksim
  • Erdogan anuncia fin de “tolerancia” tras evacuar a manifestantes en Estambul
  • El desalojo de la plaza Taksim deja cientos de heridos, cinco de ellos graves
  • Ultimátum de Erdogan a los manifestantes: «A partir de ahora no habrá más tolerancia»
  • Amnistía Internacional denuncia la represión policial en la plaza Taksim, que considera “injustificada”
  • Erdogan acusa a la prensa internacional de atacar a Turquía
  • Erdogan aumenta la tensión para afianzarse entre sus seguidores islamistas
  • “No sé qué puede pasar ahora en Taksim, todo es irracional”
  • Hijos del descontento en la Turquía de Erdogan
  • Aumentan rumores de desalojo policial de manifestantes en Estambul
  • Tensión entre los manifestantes de Taksim por rumores de desalojo policial
  • Los jóvenes del Parque Gezi
  • Taksim rompe el muro de silencio
  • Presidente de Turquía retoma sus críticas y descalifica a manifestantes
  • Miles de seguidores de Erdogan echan un pulso a los indignados
  • Erdogan asegura hay terroristas entre manifestantes y continuará con proyecto de remodelación de parque Gezi
  • Más de 3.000 partidarios en aeropuerto de Estambul para recibir a Erdogan
  • Erdogan mantiene su línea dura contra el desafío de los “indignados” turcos
  • EEUU criticó dichos del Primer Ministro turco acerca de los manifestantes de ese país
  • Miles de personas vuelven a concentrarse en la plaza Taksim de Estambul
  • Arrecian las protestas y muere un policía antes del regreso de Erdogan
  • Los indignados se hacen fuertes ante la vuelta de Erdogan a Turquía
  • Más de 750 personas fueron detenidas por enfrentamientos en Turquía, según medios
  • Primer ministro turco acusa a manifestantes de extremismo y rechaza una “primavera turca”
  • Un taxista arrolla y mata a un manifestante en Estambul
  • Ola de protestas en Turquía
  • Los servicios secretos turcos investigan una posible injerencia extranjera en las protestas
  • Violentos enfrentamientos entre policía y manifestantes en el centro de Estambul
  • Cerca de 1000 detenidos tras tres días de protestas en Turquía
  • Protestas en Turquía dejan casi un millar de detenidos y 79 heridos
  • Los manifestantes vuelven a la plaza de Taksim de Estambul
  • Erdogan carga contra la oposición por causar las manifestaciones que azotan Turquía
  • Las razones de las violentas protestas que han dejado más de 1000 detenidos en Turquía
  • Crece indignación en Turquía
  • Erdogan advierte de que no cederá a las presiones de “grupos extremistas”

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Choques violentos

La policía turca carga y acorrala a los indignados en el parque Gezi de Estambul

  • Los agentes utilizan bolas de plástico, gas pimienta y agua a presión
  • El ‘premier’ Recep Tayyip Erdogan sentencia: ‘No habrá más tolerancia’

Lluís Miquel Hurtado | Estambul

miércoles 12/06/2013 

Noche de máxima tensión en Estambul donde miles de indignados turcos piden la dimisión del Gobierno turco tras las amenazas del primer ministro Recep Tayyip Erdogan, que ha ‘ideado’ el asedio, advirtiendo que se le había acabado la paciencia y que a partir de ahora no habría “más tolerancia”.

Las duras palabras del ‘premier’ turco se han materializado esta madrugada. El desalojo parece inminente y las fuerzas de seguridad han acorralado a los manifestantes del parque Gezi que están literalmente atrapados y rodeados de vehículos policiales y tanques de agua. Se han sucedido las cargas de la policía contra los manifestantes, a los que también dispersan lanzando gases lacrimógenos, balas de plástico y gas pimienta.

El objetivo de las fuerzas de seguridad es rodear el campamento para cercar a los ‘indignados’ y desalojarlos. Entran y salen del campamento en una estrategia de acordeón. Las fuerzas de seguridad se han empleado a fondo en su empeño por ‘limpiar’ la zona y han lanzado varias bombas de gas pimienta en la enfermería del campamento.

En el perímetro de la plaza, las fuerzas de seguridad han montado una suerte de control para requisar las máscaras de gas que utilizan los manifestantes para amortiguar los efectos secundarios de los gases. Algunos testigos en la zona apuntan incluso que algunos agentes han roto con martillos las máscaras.

Horas antes del asedio, la policía había ofrecido a los ‘indignados’ una tregua. La condición es que abandonen la plaza de Taksim y se queden sólo en el campamento. El gobernador de Estambul, Huseyin Avni Mutlu, había asegurado que la operación policial seguiría “de día y noche” hasta que la “plaza quede libre para los ciudadanos”.

Exigencias a Erdogan

La Plataforma de Solidaridad con Taksim ha emitido un comunicado para exigir a Erdogan tres cosas: la liberación inmediata de los detenidos, el cese de las cargas policiales con gas pimienta y la anulación de todos los proyectos urbanísticos que afecten al parque Gezi.

Durante la tarde del martes, se vivía una calma tensa en el campamento de Gezi. A la enfermería del parque llegaban heridos de consideración leve, pero parecía que la policía no se atrevería a entrar en la simbólica acampada.

Justo al mediodía, un contingente de 200 policías comenzó a replegarse de Taksim en dirección a la calle Gumussuyu, aunque los agentes mantienen 10 tanquetas de agua a presión distribuidas por la plaza. Al menos un millar de manifestantes formó un pasillo alrededor de la columna de policías cantando “hombro con hombro, contra el fascismo“.

Cuando los agentes estaban a punto de abandonar completamente la plaza, volvieron a cargar con especial virulencia contra los manifestantes. El desalojo ha dejado al menos 270 personas heridas, cinco de ellas graves, según denunció la Asociación Médica Turca.

Otras 80 han sido atendidas por diversas molestias. Al menos 70 de los heridos sufren quemaduras en diferentes partes del cuerpo por las balas de gas pimienta de la policía.

Los proyectiles de gas han incendiado varias tiendas de campaña y las llamas han sembrado el caos dentro del campamento. Los ‘indignados’ han conseguido sofocar el fuego, que podían haber causado una tragedia en caso de prender en otras tiendas.

A pesar de las continúas cargas, los manifestantes han intentado reconstruir los tenderetes destrozados por el agua, situados dentro y fuera de la plaza.

Uno de los focos que más tensión ha generado durante los enfrentamientos ee una barricada formada por unos cincuenta jóvenes de distintas facciones de ultra izquierda. Están fuera de parque, sobre la parte de Taksim que estaba en obras de peatonalización antes de que empezara todo. La policía ha intentado negociar para que dejen de enfrentarse a ellos, pero estos chavales no quieren hablar de retirarse y ocuparán sólo el espacio del parque hasta que la policía se retire de Taksim.

Según este mismo periódico, alrededor de un centenar de compañeros de trabajo se han manifestado en el exterior del cuartel de policíadonde han sido trasladados. Exigen la liberación de sus colegas.

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11/06/2013

Policía turca desaloja de nuevo a miles de manifestantes de plaza de Estambul

POLICÍA TURCA DESALOJA DE NUEVO A MILES DE MANIFESTANTES DE PLAZA DE ESTAMBUL

Pocas horas después de un primer desalojo, los agentes usaron gas lacrimógeno y cañones de agua para arrasar con los numerosos puestos informativos establecidos en la plaza, mientras los manifestantes huían. Sin embargo, varios manifestantes regresaron a la plaza donde encendieron hogueras. Paralelamente, se sentían cacerolazos en apoyo a las protestas antigubernamentales.

Martes 11 de junio de 2013 | por EFE – Foto: EFE – Nación.cl

Cientos de agentes antidisturbios desalojaron este martes cerca de las 17:30 horas locales la céntrica plaza de Taksim en Estambul, poco después de que miles de ciudadanos confluyeran en la misma en señal de respaldo a las protestas antigubernamentales.

Pocas horas después del primer desalojo, los agentes recurrieron al uso masivo de gas lacrimógeno y cañones de agua y arrasaron los numerosos puestos informativos establecidos en la plaza, mientras los manifestantes huían.

Tras varias cargas policiales, grupos de manifestantes comenzaron a regresar a la plaza gritando consignas como: “En todas partes Taksim, en todas partes resistencia”, aunque los agentes siguieron intentando bloquear su paso.

Menos de una hora más tarde de la carga policial un nutrido grupo de activistas volvió a ocupar parte de la plaza, donde encendió una gigantesca hoguera, la que rodearon gritando y cantando, en una actitud que parece presagiar una larga noche de enfrentamientos.

Varios fuegos comenzaron a arder en la plaza y el humo se mezclaba con los gases que empleaban los antidisturbios.

Los choques no han afectado de momento al adyacente parque Gezi, donde miles de jóvenes llevan acampados desde que la Policía abandonó el recinto el 1 de junio, tras 36 horas de choques violentos.

HERIDOS

Según el diario Hürriyet Daily News, esta nueva carga policial ha vuelto a causar heridos y varias cadenas de televisión emitieron imágenes de ambulancias llegando a la zona.

Poco después de la carga, el gobernador de Estambul, Hüseyin Avni Mutlu, aseguró que “grupos marginales” habían atacado a los agentes.

“Ruego a los ciudadanos en el lugar que se separaren de esos grupos marginales y abandonen la plaza”, solicitó a través de la red social Twitter.

El gobernador, que el domingo aseguró que no habría intervención policial contra los manifestantes, insistió ahora en que es muy importante que la gente siga sus instrucciones “por su propia seguridad” y dijo que los ciudadanos no tienen motivos para preocuparse.

CACEROLAZOS

Al mismo tiempo que los agentes desalojaban Taksim, vecinos de numerosos barrios de Estambul empezaron a realizar caceroladas en una señal de apoyo a los manifestantes, gesto habitual durante la última semana.

A última hora de la tarde, por otra parte, fueron puestos en libertad 49 abogados, arrestados esta mañana cuando protestaban mediante una sentada en el Palacio de Justicia de Estambul.

El nuevo desalojo ha marcado otro pico de violencia en una jornada que comenzó con la Policía irrumpiendo a primera hora del día en la plaza, dónde no había accedido desde el 1 de junio, aunque posteriormente Taksim recuperó la calma y los antidisturbios sólo actuaron contra grupúsculos que lanzaban piedras y cócteles molotov.

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12-06-2013 / EFE

Miles de abogados turcos se congregaron hoy ante los palacios de Justicia de todo el país para denunciar la detención temporal que sufrieron el martes unos 50 letrados en Estambul por sumarse a las protestas antigubernamentales.

Alrededor de 3.000 abogados se concentraron ante el Palacio de Justicia en Ankara para solidarizarse con sus compañeros arrestados por apoyar las protestas que vive el país desde hace dos semanas, informó a Efe uno de los participantes.

Dirigiéndose a los juristas reunidos en Ankara, la vicepresidenta de la Asociación de Abogados de la ciudad, Sema Aksoy, declaró que los hechos fueron un ataque contra todos los letrados.

Añadió que sus colegas detenidos fueron golpeados, que sus trajes estaban rotos y que sus manos estaban encadenadas al subirlos a los autobuses en los que se los llevaron.

“Nos estamos levantando. No nos doblegaremos. La paz social está en peligro”, sentenció Aksoy.

“¡Fiscal, mira y cuenta cuántos somos!”, gritaron por su parte los cientos de juristas que hoy volvieron a reunirse en Estambul para criticar al fiscal que ordenó la detención de sus colegas.

“Todos los lugares son Taksim, en todas partes hay resistencia”, corearon los abogados, en referencia a la plaza de Estambul que se ha convertido en centro y símbolo de la ola de protestas.

Los letrados de Estambul pidieron la renuncia del fiscal que ordenó ayer el arresto de sus compañeros.

Protestas similares tuvieron lugar simultáneamente en varias provincias del país, aunque con menor participación.

Unos 50 abogados que protestaban ayer en Estambul contra la violencia policial hacia los manifestantes del parque Gezi y la plaza Taksim fueron detenidos, aunque fueron puestos en libertad tras emitirse una orden fiscal.

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Tregua en el campamento de Gezi

Activistas esperan tras una barricada en el parque Gezi cerca de la plaza Taksim en Estambul. | EfeActivistas esperan tras una barricada en el parque Gezi cerca de la plaza Taksim en Estambul. | Efe

Lluís Miquel Hurtado | Estambul – El Mundo.es

miércoles 12/06/2013

La salida del sol ha marcado una tregua entre los acampados y la policía. Las cargas han cesado en los aledaños del parque de Gezi mientras empleados municipales limpian la plaza de Taksim, frente a la cual se encuentra el campamento. Al menos 200 antidisturbios permanecen en Taksim, acompañados de tres vehículos de agua a presión.

La noche ha convertido el centro de Estambul en un campo de batalla. La policía fue rodeando paulatinamente la acampada de Gezi mientras derruía las barricadas que los manifestantes habían plantado durante los días anteriores. Pese a la insistencia del Gobierno en que su intención no era irrumpir en la acampada, el lanzamiento de gas sobre las tiendas fue constante.

Algunos voluntarios trataban de sofocar los fuegos que prendían por estar en contacto con las incandescentes balas de gas pimienta que alcanzaban el campamento. Los acampados trataban de abrir un pasillo para facilitar la llega de heridos a la enfermería habilitada en el parque de Gezi.

Cargas y repliegues

Durante la noche, la policía turca entró en un bucle de cargas y repliegues muy violentos. En algunas, presenciadas por este periódico, los agentes organizaron correcalles por los flancos de Taksim. La gente huía despavorida. Estas cargas fueron vaciando poco a poco Gezi, que pasó de un millar a pocos centenares de acampados.

En medio de la confusión, varios vehículos ardieron alrededor de Taksim, entre ellos un furgón de televisión y una excavadora. También se oyeron a última hora del martes varias explosiones, probablemente debido a la ignición de los depósitos de gasolina de los vehículos.

A las 05.00 horas, una treintena de manifestantes trataba de reconstruir algunas de las barricadas que, gracias a las actuaciones policiales, las excavadoras habían ido destruyendo. Puesto que cada carga era seguida de un repliegue, los más beligerantes aprovechaban ese momento para recomponer su defensa.

Dentro de la acampada, los presentes, cuyo número ha ido disminuyendo hasta cerca de 300 debido a las intensas cargas sufridas durante la noche, se lamían las heridas. En la enfermería improvisada en el parque de Gezi, donde la policía también disparó gas pimienta durante las cargas nocturnas, los heridos alcanzaban los 329 a la medianoche del martes.

Resistencia pasiva

Según explicó uno de los voluntarios de la enfermería a ELMUNDO.ES, atendieron a lo largo del martes al menos a 70 heridos por quemaduras producidas por las balas de gas pimienta de la policía. También confirmaron un caso de herido en estado grave por impacto de proyectil de gas en la cabeza.

Pese a que la mayoría de acampados ofreció una resistencia pasiva e incluso instó a la policía en varias ocasiones a dialogar para evitar más enfrentamientos, al menos 20 manifestantes mantuvieron su pulso con los antidisturbios, lanzando piedras y botellas contra ellos.

A su vez, varios colegios de abogados marcharon contra el Gobierno durante la mañana del miércoles en Estambul y Ankara. Lo hicieron ‘indignados’ por la detención de 50 colegas de profesión en los juzgados de Çaglayan (Estambul). Una unidad especial de intervención policial irrumpió el martes en el interior de la corte de Çaglayan mientras un grupo de abogados manifestaba en apoyo a los acampados en el parque de Gezi. En medio de escenas de pánico, los agentes se llevaron por la fuerza a los letrados.

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12 de junio de 2013

La UE exige investigar violencia policial en Turquía y pide diálogo a Erdogan

Terra Chile

La Unión Europea (UE) criticó hoy el “uso excesivo de la fuerza” contra los manifestantes por parte de la Policía turca y urgió a investigar y perseguir a los responsables, al tiempo que pidió al primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, diálogo para responder a las protestas.

La jefa de la diplomacia comunitaria, Catherine Ashton, aseguró en una intervención ante el Parlamento Europeo (PE) que las prácticas policiales utilizadas en Estambul son “motivo de gran preocupación” para la Unión.

“Hemos visto demasiados ejemplos de uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía”, dijo Ashton, que subrayó el carácter “mayoritariamente pacífico” de las manifestaciones.

Por ello, pidió que se investiguen “rápidamente” esos abusos y que se castigue a los responsables.

La diplomática británica señaló, en concreto, la “gran ofensiva” de anoche para desalojar a los manifestantes de la plaza Taksim de Estambul y el “uso intensivo de cañones de agua y gases lacrimógenos”.

Ashton se mostró “sorprendida” por la escasa cobertura de las protestas de la plaza Taksim por muchos medios de comunicación locales y afirmó que la libertad de prensa es “un motivo de preocupación en Turquía”.

Además, opinó que el encuentro ofrecido por Erdogan a representantes de los manifestantes “es una oportunidad para mostrar diálogo, tolerancia y respeto mutuo”.

La alta representante mostró su confianza en que el Gobierno sea capaz de responder correctamente al desafío que se le presenta y destacó la necesidad de que Ankara tenga en cuenta “las expectativas de aquellos que no se sienten representados”, a pesar del gran respaldo electoral con el que cuenta el Ejecutivo.

Asimismo, resaltó que la Unión Europea no debe dar la espalda a Turquía en estos momentos, sino, al contrario, reforzar su diálogo con el país y seguir avanzando en las negociaciones de adhesión.

“Nuestra relación con Turquía nos da una oportunidad única para influir, si la usamos”, insistió.

Durante el debate posterior en el PE, una mayoría de eurodiputados se mostró mucho más crítico con las autoridades turcas y con la actitud de Erdogan hacia los manifestantes.

“Condenamos la violencia (…) y condenamos la respuesta ignorante y autócrata del señor Erdogan”, dijo el portavoz del grupo Socialista, Hannes Swoboda.

El eurodiputado austríaco, líder de la segunda fuerza de la Eurocámara, recalcó que la UE ha de decir claramente al Gobierno turco que, si quiere ser parte de Europa, debe “detener la brutalidad inmediatamente”.

En nombre del Partido Popular Europeo (PPE), la parlamentaria Ria Oomen-Ruijten criticó el poco tacto de Erdogan a la hora de enfrentarse a las protestas y subrayó la necesidad de que el Gobierno tenga en cuenta las posiciones de las minorías, a pesar de su amplio respaldo electoral.

El líder liberal, Guy Verhofstadt, atacó a Ashton por haber elegido ser “ambivalente ante una clara violación de los derechos fundamentales por parte de un Estado”.

El ex primer ministro belga criticó el “creciente deterioro de las bases de la democracia” en Turquía y denunció que a día de hoy el país es “la mayor cárcel de periodistas” del mundo.

En respuesta a la situación en el país, varios eurodiputados abogaron por frenar las negociaciones de adhesión con Ankara, mientras que otros, al contrario, pidieron reforzarlos para hacer valer los puntos de vista europeos.

Esa última fue la postura defendida por el comisario europeo de Ampliación, Stefan Füle, quien urgió a abrir cuanto antes nuevos capítulos de negociación con Turquía, un proceso que en los últimos años ha estado prácticamente paralizado por la postura de algunos Estados miembros.

“Este es un momento importante para un país importante”, insistió Ashton, que defendió la necesidad de “seguir avanzando en el diálogo” con Ankara.

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12 de junio de 2013

Primer ministro turco se reúne con “representantes” de manifestantes

Terra Chile

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, inició este miércoles una reunión con “representantes” de los manifestantes opositores, pero sin la presencia de un importante grupo coordinación que anima las protestas iniciadas hace unos 12 días las principales ciudades del país.

Erdogan recibió a los 11 miembros de la delegación, compuesta principalmente por artistas, universitarios y arquitectos, en la sede del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), constató la AFP.

La lista aprobada por las autoridades ha sido denunciada por los manifestantes, que no ven en este primer encuentro más que un farsa.

La coordinación de los manifestantes del parque Gezi, la plataforma de 116 asociaciones que anima la protesta, en el origen del movimiento, no ha sido convocada. Otros invitados, como Greenpeace, han rechazado la invitación.

La plaza Taksim de Estambul recobró el miércoles un semblante de tranquilidad después de los enfrentamientos de la víspera entre la policía y los manifestantes.

Las fuerzas de seguridad retomaron el martes por la mañana esa plaza, tomada el 1 de junio por los manifestantes que la convirtieron en el bastión de su movimiento.

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La policía desaloja a la fuerza la plaza Taksim

Los antidisturbios usan cañones de agua y gas lacrimógeno contra los manifestantes

Aseguran que solo pretenden limpiar la plaza, no desalojar el cercano parque Gezi

 Estambul 11 JUN 2013 – El País.com (España)
Un joven lanza un cóctel molotov contra la policía en la plaza Taksim. / KOSTAS TSIRONIS (AP)

La tensión sigue alta en la Plaza Taksim en el centro de Estambul, desalojada por la policía y que había sido ocupada cada día por manifestantes desde el sábado 1 de junio. Los agentes tomaron el edificio del Centro Cultural Ataturk en la plaza y retiraron todas las banderas y pancartas que los manifestantes habían colgado en la fachada. La policía también rodeó y retiró las banderas del monumento a la República y al propio Mustafá Kemal Ataturk, que fundó el moderno Estado turco en 1293.

Aparte de estos dos puntos, la gente pudo moverse libremente por la plaza, en la que también hubo varios vehículos policiales, incluyendo camiones con cañones de agua. A esta hora, pequeños grupos de manifestantes seguían lanzando piedras a la policía desde el extremo noroeste de la plaza hacia las avenidas Tarlabas y Cumhurriyet. En ésta, los manifestantes encendieron una gran hoguera y una furgoneta estaba ardiendo. Un joven iba rompiendo las cámaras de seguridad que encontraba en esa calle. Los agentes antidisturbios respondieron con los cañones de agua y disparando latas de gas lacrimógeno, y algunos manifestantes estaban intentando alzar nuevas barricadas.

En el Parque Gezi, situado junto a la plaza y donde cientos de personas llevan acampadas desde 1 de junio, la policía hizo un amago de entrar pero se acabó retirando a los pocos minutos. La gente del parque observaba los enfrentamientos, abucheaba a la policía y repetía cantos contra el Gobierno, a ratos acompañado de tambores.

Varios manifestantes han acusado a las autoridades de infiltrar a agentes en las protestas para provocar la violencia. Señalaban, además, a la presencia de las televisiones turcas en la plaza, que hoy retransmitieron en directo los disturbios mientras que evitaron hablar de las protestas durante los dos primeros días. “Hoy han venido para mostrar sólo a los fanáticos y radicales y para que (el primer ministro) diga que están luchando contra ellos”, comenta Cenk, un ingeniero civil de 36 años que lleva diez días acampado en Gezi y prefirió no dar su apellido por miedo a represalias.

Está previsto que el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, se reuna mañana con miembros de la Plataforma de Solidaridad por Taksim, que aglutina a 80 ONGs y otras organizaciones que quieren detener la demolición del Parque Gezi. Éste y otros grupos han convocado manifestaciones masivas para las 7 de la tarde hora local en protesta por la intervención policial de hoy.

Durante toda la jornada más de 100 policías antidisturbios han tomado gran parte de la Plaza Taksim, en el centro de Estambul. Los enfrentamientos han llegado a ser muy violentos en una zona en obras entre la Taksim y la Avenida Tarlabasi hacia el suroeste. Algunos manifestantes han lanzado cócteles molotov contra la policía. Al menos un vehículo policial ha ardido mientras los agentes intentaban apagar las llamas con los cañones de agua de otros vehículos.

En esa zona, otros manifestantes lanzaban piedras o botellas de cristal a la policía, aunque la gran mayoría de la gente que ocupaba pacíficamente la plaza les decía que no lo hicieran. En ocasiones, ha habido gente que ha lanzado fuegos artificiales y lo que parecían petardos contra los agentes. La policía respondía con los cañones de agua y grandes cantidades de gas lacrimógeno y también disparaba pequeñas bolas de plástico contra los manifestantes. Uno ha caído fulminado en la plaza por un impacto mientras muchas personas afectadas por el gas eran atendidas por médicos y estudiantes de medicina voluntarios establecidos en el parque.

La policía ha tomado el Centro Cultural Ataturk en la Plaza Taksim y ha retirado todas las pancartas que cubrían su fachada. Los agentes también han rodeado en la plaza el monumento a la República y al propio Mustafá Kemal Ataturk, fundador de la Turquía moderna, y han quitado las banderas que los manifestantes habían colgado.

Al menos una de las grandes barricadas que cortaban los accesos al parque y a la plaza había sido retirada esta mañana, mientras la policía intentaba reducir otras barreras en la zona en obras junto a la plaza al mismo tiempo que los manifestantes intentaban alzar nuevas barricadas en otros lugares.

“Me han despertado a las 6:30 (una hora menos en España) diciéndome que venía la policía y ha sido una falsa alarma. Pero sobre las 7:30, (la policía) sí que ha venido de verdad”, cuenta un hombre de unos 40 años que dice llevar acampado en Gezi nueve días y que prefiere no dar su nombre.

“Por la megafonía, decían: ‘Abandonad la plaza, dejádnosla a nosotros y nosotros la limpiaremos. No vamos a entrar en el parque”, asegura este manifestante antes de huir de una nueva oleada de gas lacrimógeno.

Turistas seguían la escena desde el interior de los hoteles en la zona y gente vestida para ir a trabajar intentaba huir de los efectos del gas. “(Los manifestantes) tienen mi apoyo, están luchando por nuestros derechos, pero si la situación se convierte en esto, entonces tienen que parar”, comenta una mujer que se dirige a su trabajo mirando los enfrentamientos en la plaza. “Ya hay gente que se queja de que esto está durando mucho”, añade diciendo que no quiere dar su nombre.

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11 de junio de 2013

Erdogan anuncia fin de “tolerancia” tras evacuar a manifestantes en Estambul

U manifestante herido. Foto: EFE en español
U manifestante herido.
Foto: EFE en español

Terra Chile

El primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan aseguró que se acabó la “tolerancia” hacia los manifestantes opositores, después de que la policía evacuara por la fuerza a las personas presentes en la emblemática plaza Taksim de Estambul.

El operativo policial en la plaza Taksim fue sorpresivo, ya que en la tarde del lunes el gobierno turco había anunciado que Erdogan mantendría el miércoles una reunión con representantes de los manifestantes.

“Me dirijo a aquellos que quieren continuar con estos acontecimientos, que quieren seguir aterrorizando: este asunto ya se acabó. No habrá más tolerancia”, señaló en el parlamento de Ankara, ante los diputados de su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), horas después de que la policía retomara el control de la plaza Taksim de Estambul, cerca del parque Gezi.

En la mañana del martes, elementos de las fuerzas de seguridad con equipos antidisturbios se apoderaron de la plaza emblemática del centro de la ciudad turca, tras tres horas de enfrentamientos con los manifestantes.

Los agentes pasaron por encima de las improvisadas barricadas y expulsaron a varias decenas de personas que habían pasado la noche allí. Las fuerzas de seguridad dispararon varias salvas de granadas de gas lacrimógeno y utilizaron cañones de agua.

No obstante, en la tarde del martes seguía habiendo enfrentamientos en la emblemática plaza de Estambul, cubierta de gases lacrimógenos.

Si bien las fuerzas de seguridad no intervinieron en el parque Gezi, donde también había manifestantes, Erdogan recalcó que “Gezi es un parque, no una zona de ocupación”. “Invito a todos aquellos que son sinceros a retirarse”, lanzó.

Las manifestaciones en Turquía se han cobrado la vida de cuatro personas, tres manifestantes y un policía, declaró también el primer ministro.

“¿Pueden creer? Atacan Taksim y nos lanzan gases esta mañana, cuando nos ofrecieron anoche conversar con nosotros”, declaró un manifestante de 23 años llamado Yulmiz.

El grupo ecologista de defensa de Gezi también denunció el uso de la fuerza. “Nos quedaremos aquí mientras no se tome ninguna medida concreta para cumplir con los pedidos de los jóvenes que protegen Taksim y el parque Gezi”, indicó.

En la tarde del lunes, el gobierno turco había anunciado que Erdogan había decidido mantener el miércoles una reunión con representantes de los grupos de manifestantes, un gesto que fue considerado como una señal de flexibilización de su posición.

“Nuestro primer ministro dio cita a algunos de los grupos que organizan esas manifestaciones”, había declarado el lunes al anochecer el viceprimer ministro, Bülent Arinç. “Nuestro primer ministro escuchará lo que tienen que decir”, añadió.

La ONG Greenpeace, invitada a esta reunión, afirmó que no concurrirá. “Antes se tiene que acabar la violencia”, indicó.

La policía arrestó el martes a decenas de personas, incluyendo a 73 abogados, quienes denunciaban en el Palacio de Justicia de Estambul la intervención policial, indicó la Asociación de Abogados Contemporáneos.

Luego de un fin de semana marcado por manifestaciones sin precedentes en varias grandes ciudades del país durante las cuales se escuchaban gritos pidiendo la renuncia de Erdogan, varios miles de personas se habían congregado el lunes por la noche en Estambul alrededor de la emblemática Plaza Taksim, y en el centro de Ankara, la capital, los dos principales focos de la contestación.

El primer ministro, seguro del respaldo de la mayoría de los turcos, adoptó un tono muy firme desde el comienzo de la crisis, señalando que los contestatarios debían esperar a las elecciones municipales de 2014 para manifestar su descontento.

En 2011, su Partido de la Justicia y del Desarrollo (AKP), surgido del movimiento islamista, obtuvo 50% de los votos.

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El desalojo de la plaza Taksim deja cientos de heridos, cinco de ellos graves

EFE / ESTAMBUL
Día 11/06/2013 – ABC.es

Decenas de personas han tenido que ser tratadas por traumas craneales por el impacto de los botes de humo disparados por los antidisturbios

El desalojo por la fuerza de la plaza Taksim de Estambul ha dejado cientos de personas heridas, cinco de ellas graves, denunció la Asociación Médica Turca. Ahmet Özdemir Aktan, presidente de esta organización, declaró al diario «Hürriyet Daily News» que cientos de manifestantes han sido heridos en el desalojo y en los choques con los agentes, y que se han tratado decenas de traumas craneales debido al impacto de los botes de humo disparados a corta distancia por los antidisturbios.

Hay cinco heridos graves y Aktan se refirió en particular a una persona que sufrió una fractura grave y que ha tenido que ser hospitalizada para ser operada. Según el gobernador de Estambul, Hüseyin Avni Mutlu, el desalojo sólo ha dejado unos pocos heridos, ninguno grave ni hospitalizado.

Tras unas seis horas de enfrentamientos entre policías y activistas, en Taksim se respiraba al mediodía una tensa calma, con el espacio repartido entre agentes y manifestantes. Cientos de policías descansaban a la sombra de una docena de blindados provistos con cañones de agua, pero ya sin enfrentarse a los manifestantes que, por su parte, hacían sentadas ante los vehículos, informa Efe.

La tensión llegó a su punto álgido poco después del mediodía, cuando un nutrido grupo de agentes subió las escaleras del parque Gezi, en un aparente intento de tomar el control, pese a las reiteradas promesas del gobernador de Estambul de que no se tocaría el campamento de este recinto.

Asalto sorpresa

La policía turca se hizo con el control de la céntrica plaza Taksim tras irrumpir esta mañana con blindados, en una sorpresiva operación pocas horas después de que el Gobierno anunciara su disposición a negociar las reivindicaciones ecologistas.

Cientos de agentes de la fuerza de intervención rápida que están ahora en la emblemática plaza —a la que no se acercaban desde hace dos semanas—, se enfrentaron a un grupo reducido de personas que les tiraba adoquines, cócteles molotov y bengalas.

La policía aseguró que no iba a desalojar la acampada del adyacenteparque Gezi, cuya defensa originó la ola de protestas, sino únicamente a limpiar la plaza y sus aledaños de pancartas.

Detenido medio centenar de abogados

EP
Más de 50 abogados han sido detenidos por la Policía frente a un tribunal de Estambul por haberse sumado a las protestas que tienen como epicentro el parque Gezi de la plaza Taksim y que se han extendido por toda Turquía.
Según informa el diario «Hurriyet», una unidad de las fuerzas especiales ha intervenido en una protesta que se estaba celebrando en el tribunal Çaglayan y algunos de los letrados han caído al suelo. Tras los arrestos, según el periódico, alrededor de un centenar de abogados se han concentrado delante de la comisaría para pedir la liberación de sus colegas.
Esta era la tercera protesta de este tipo de los abogados en apoyo a las protestas que comenzaron en la plaza Taksim. Según el Colegio de Abogados de Ankara, más de 50 abogados han sido detenidos durante esta protesta en Estambul. «La detención de los abogados en el tribunal por la fuerza plantea la cuestión de en qué tipo de “régimen democrático” vivimos», afirma el Colegio de Abogados en una declaración a «Hurriyet».
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Ultimátum de Erdogan a los manifestantes: «A partir de ahora no habrá más tolerancia»

EFE / ANKARA
Día 11/06/2013 – ABC.es

El primer ministro turco culpa a la prensa internacional y a las redes sociales de las violentas protestas contra su Gobierno. «Se está jugando un gran juego con el pretexto del parque», asegura

El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha culpado este martes en Ankara a la prensa internacional y a las redes sociales en internet de las violentas protestas contra su Gobierno de las últimas dos semanas, al tiempo que advirtió de que no habrá más tolerancia con los manifestantes. El líder islamista moderado manifestó ante su grupo parlamentario que «los medios internacionales están desinformando de forma sistemática, y con las instituciones de prensa malintencionadas han crecido las protestas», informaron los medios turcos.

«Insto a todos los activistas en el parque Gezi [de Estambul] a entender lo que pasa. Insto a todos, que son sinceros, a que abandonen ese lugar. Como primer ministro lo pido», manifestó.

A continuación hizo un llamamiento «a aquellos [manifestantes] que continúan aterrorizando, para que se detengan».

«A partir de ahora no habrá más tolerancia», advirtió el primer ministro en su discurso, pronunciado poco después de que la policía turca interviniera en la plaza Taksim de Estambul con gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.

«Planeadas sistemáticamente»

Las protestas de Turquía se iniciaron hace unas dos semanas con una acampada pacífica contra la demolición del parque Gezi para dar lugar a un proyecto urbanístico. Desde el desalojo forzoso del parque y las siguientes manifestaciones en todo el país, han muerto al menos cuatro personas, entre ellas un policía, indicó Erdogan.

Cientos de personas han resultados heridas este martes, cinco de ellas de gravedad, según el colegio turco de médicos.

En su discurso el primer ministro advirtió de que están en peligro los intereses económicos del país eurasiático: «La economía turca está directamente afectada por estas acciones [las protestas]. Subir los tipos de interés, asustar a los inversores es parte de un gran proyecto. Esto se hace con solidaridad de dentro y fuera del país».

«Las acciones en la plaza Taksim y en el parque Gezi han sido planeadas sistemáticamente para cubrir otras acciones. Se está jugando un gran juego con el pretexto del parque», dijo Erdogan.

Los eventos de los últimos días se han convertido en una «espiral de violencia», aunque las protestas no deben ser vistas como una lucha por más derechos democráticos, agregó el primer ministro.

«Interferencias extranjeras»

Desde el inicio de las manifestaciones, Erdogan ha denunciado supuestas interferencias extranjeras, hostiles a su movimiento islamista moderado, que gobierna Turquía desde hace una década. «Alguien trata de frenar a la creciente y fortalecida Turquía. Los activistas del parque Gezi deberían ver a quién le están sirviendo», manifestó Erdogan ante su grupo parlamentario.

A primera hora, la policía se enfrentó en Taksim a cientos de manifestantes a los que reprimió con gases lacrimógenos y cañones de agua a presión, aunque por ahora las fuerzas no han accedido al vecino parque Gezi, donde se encuentran miles de manifestantes.

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Amnistía Internacional denuncia la represión policial en la plaza Taksim, que considera “injustificada”

MADRID, 11 Jun. (EUROPA PRESS) –

   Amnistía Internacional ha denunciado la contundente acción policial contra los activistas pacíficos instalados en la plaza Taksim y el parque Gezi de Estambul, en la que se ha empleado gas lacrimógeno y cañones de agua contra los manifestantes, calificándola de “injustificada”.

La organización internacional ha señalado que esta intervención contra los activistas contradice las declaraciones que ha realizado el Gobierno turco durante la jornada, en las que aseguraba que no intervendría en el parque de la ciudad.

“Las protestas en la plaza Taksim y el parque Gezi han sido completamente pacíficas y tienen derecho a continuar. La intervención por parte de las autoridades sólo se debería producir por razones legítimas. Querer quitar unas cuantas pancartas no es, sencillamente, una justificación adecuada”, ha denunciado el observador de Amnistía Internacional en Turquía, Andrew Gardner, que actualmente se encuentra en Estambul.

“Cuando nos reunimos con el gobernador de Estambul, Hüseyin Avni Mutlu, insistió en que la Policía estaba empleando la fuerza adecuada con objetivos legítimos. Ninguna de estas declaraciones son consecuentes con la realidad de los hechos”, ha aseverado Gardner.

PROTESTAS CONTRA LA CONSTRUCCIÓN DE UN CENTRO COMERCIAL

Los activistas estaban protestando contra la construcción de un centro comercial en el Parque Gezi, próximo a la plaza Taksim, uno de los espacios más verdes del centro de Estambul.

En declaraciones a los medios, Mutlu ha afirmado que el objetivo de la intervención en la plaza Taksim era retirar las pancartas de la estatua de Atatürk y del Centro Cultural Atatürk que se encuentran en la misma, y que la Policía no intervendría en el Parque Gezi.

Además, Amnistía Internacional ha advertido de que al menos 72 abogados han sido detenidos cuando se concentraban frente a un tribunal de Estambul para hacer una declaración en apoyo a las protestas del parque Gezi.

La organización también ha denunciado que las autoridades turcas se han negado a investigar las denuncias de abusos, y que nadie ha sido llevado ante la justicia.

“En lugar de seguir reprimiendo a los manifestantes pacíficos, las autoridades turcas deberían comenzar a vigilar las actuaciones de su Policía y llevar a los tribunales a los responsables del escandaloso abuso que se ha venido observando durante las dos últimas semanas”, ha aseverado.

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Erdogan acusa a la prensa internacional de atacar a Turquía

El primer ministro turco ha denunciado que las protestas han sido utilizadas por grupos violentos para atacar al Gobierno

 /  11 JUN 2013 – El País.com (España)

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ha encontrado un nuevo responsable de las manifestaciones contra su Gobierno, que han incendiado las calles de Turquía desde hace más de una semana. En una reunión en Ankara con el grupo parlamentario de su partido, el de la Justicia y el Desarrollo (AKP, en sus siglas en turco), el primer ministro ha afirmado: “La prensa internacional, sistemáticamente desinformada, ha llevado a cabo un ataque contra Turquía”. Es un enemigo más, tras los “elementos extremistas” y las redes sociales. El martes, el responsable de prensa del AKP, Ali Sahin, reclamó una regulación para la red social Twitter, según él, “más peligrosa que un coche bomba”.

“Las acciones violentas que han ocurrido en muchas ciudades de Turquía se han camuflado detrás de las protestas del Parque Gezi”, ha afirmado Erdogan. “Pido a todos los activistas que se fijen en la situación general, entiendan esta trama y se retiren de las calles”. Y ha alertado: “A los que quieran proseguir con estos acontecimientos, a los que quieran seguir sembrando el terror: esto se ha acabado. No daremos más muestras de tolerancia”.

El primer ministro insistió en que, tras las pequeñas protestas iniciales contra la demolición del Parque Gezi, las manifestaciones entraron en una “espiral de violencia” que no se puede entender como una lucha por derechos democráticos.

Erdogan ha hablado poco después de que la policía antidisturbios entrara en la Plaza Taksim, desalojara por la fuerza a manifestantes y transeúntes y retirara las pancartas y banderas del Centro Cultural Ataturk y del monumento a la República y al propio Mustafá Kemal Ataturk, fundador de la Turquía moderna en 1923.

“¿Qué se supone que debíamos hacer? ¿Arrodillarnos ante esta gente y pedirles que quitaran las pancartas? ¿Cómo iban a desaparecer esos trapos ilegales de edificios públicos?”, comentó Erdogan en referencia a la violencia usada de nuevo por la policía esta mañana en Taksim.

Al contrario que durante los primeros días de protestas, varias televisiones turcas se encontraban en la plaza y retransmitieron en vivo los enfrentamientos, en los que hubo personas entre los manifestantes que lanzaron cócteles molotov a la policía, que respondió con cargas, cañones de agua y, de nuevo, grandes cantidades de gas lacrimógeno.

Manifestantes en Taksim y gente acampada en el Parque Gezi, que hasta ahora han protestado de forma mayoritariamente pacífica, han acusado a la policía de haber infiltrado agentes en las protestas para provocar los enfrentamientos.

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11 de junio de 2013

Erdogan aumenta la tensión para afianzarse entre sus seguidores islamistas

Terra Chile

Lejos de calmar los ánimos ante lo que parece ya una imparable ola de protestas que azota Turquía, el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, sigue aumentando la tensión, en un intento de consolidar su propia posición entre sus seguidores del partido islamista AKP.

En un discurso ante su grupo parlamentario, el líder turco volvió hoy a echar la culpa de las protestas a la prensa internacional y a las redes sociales en internet, y advirtió a los manifestantes de que no habrá más tolerancia.

Sus palabras poco conciliadoras llegaron apenas horas después de que la policía intentara poner bajo control con gases lacrimógenos y cañones de agua a presión la emblemática plaza Taksim de Estambul, ocupada desde hace doce días por los manifestantes antigubernamentales.

Numerosos analistas en Turquía coinciden en que Erdogan está aumentando la tensión en el país día tras día, incluso para cierta sorpresa de sus seguidores, que esperaban del primer ministro que calmara los ánimos en las calles, no solo en Estambul sino en todas las principales ciudades del país.

Rasit Kaya, catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad Técnica de Medio Oriente en Ankara, explicó a Efe que el primer ministro parece intentar consolidar a su electorado a corto y mediano plazo.

“Nadie esperaba que millones de personas podrían salir durante dos semanas a las calles en varias formas de protesta. Creo que el propio Erdogan está preocupado por la extensión de las protestas”, señaló el experto.

“Está claro que (el primer ministro) quiere consolidar el apoyo de sus seguidores para movilizarlos cuando sea necesario. Su primer objetivo podrían ser las elecciones presidenciales de 2014”, agregó.

Desde hace meses se especula en Turquía con la posibilidad de una enmienda constitucional que le permita a Erdogan hacerse -en el caso de un victoria electoral- con una presidencia que tenga más poder que el mero papel protocolario de la actual jefatura del Estado.

“Al aumentar la tensión, (Erdogan) está enviando un mensaje a sus seguidores internacionales y otros en capitales extranjeras. Está sintiendo que está perdiendo apoyo y está intentando decir a sus seguidores que si el pierde en estos tiempos críticos, entonces habrá caos en el país”, analizó el experto.

Otro analista, Selcuk Candansayar, recuerda en diálogo con Efe en Ankara que los símbolos usados por el primer ministro en esta escalda de tensión son “muy peligrosos”.

“Dice que las mujeres islamistas están en peligro y abusadas en las calles, mientras que se bebe alcohol en las mezquitas y se queman banderas turcas. Todo indica que estas alegaciones no son verdad, pero él (Erdogan) las sigue repitiendo”, señaló.

“La historia de este país está llena de ejemplos sobre cómo los enfrentamientos sobre estos símbolos pueden convertirse en baños de sangre”, advirtió Candansayar.

Aunque Erdogan mantiene el apoyo firme de la mayor parte de los seguidores y dirigentes del AKP, también se están escuchando las primeras críticas.

Erdal Kalkan, un diputado del AKP de la ciudad de Esmirna, escribió hoy en su cuenta de Twitter: “Nadie es intocable. Todo menos las cosas sagradas pueden ser criticadas. ¡Basta! Ha llegado el momento para que hable la juventud”.

Pero Erdogan no parece dispuesto a dar un paso atrás para tener en cuenta los intereses de una minoría y volvió a hacer hoy un llamamiento a sus seguidores a que le expresen su apoyo el próximo fin de semana en grandes manifestaciones convocadas por el AKP en Estambul y Ankara.

Los analistas más optimistas creen que tras esta previsible demostración de fuerza el fin de semana, cuando se esperan cientos de miles de personas, el primer ministro empezará a rebajar la tensión.

Sin embargo, los pesimistas temen que Erdogan seguirá desafiando a sus críticos durante los próximos meses, para llegar con una sociedad crispada y un electorado islamista movilizado a las elecciones municipales de marzo 2014.

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“No sé qué puede pasar ahora en Taksim, todo es irracional”

Desalojo de la Plaza Taksim

Manifestantes se resisten al desalojo en la Plaza Taksim en Estambul (Turquía). La policía turca se ha hecho con el control de la céntrica plaza Taksim tras irrumpir con blindados. (Sedat Suna / EFE)
  • La policía turca se ha hecho con el control de la plaza Taksim y ha desalojado la acampada ciudadana de protesta contra el Gobierno de Erdogan.
  • Testigos de la operación hablan de lo sucedido con 20minutos: “La gente creía que no podían atacarnos dentro del parque”.
  • “No hubo negociación, aunque vi a un grupo de manifestantes intentando hablar con la policía”, asegura una de las personas acampadas.
  • V. NAVARRO. 11.06.2013 – 20minutos.es

Por sorpresa y con vehículos blindados. Así ha irrumpido este martes por la mañana la policía en la plaza Taksim de Estambul para desalojar la acampada ciudadana de protesta contra el plan del Gobierno de Erdogan de construir un centro comercial en el parque Gezi.

La operación ha causado una gran conmoción, ya que se ha producido pocas horas después de que el Gobierno anunciara su disposición a negociar las reivindicaciones ecologistas.

El caos y la confusión reinaron en los primeros momentos, donde un grupo reducido de personas no dudó en lanzar cócteles molotov contra fuerzas policiales. Los policías respondieron con un uso masivo de gas lacrimógeno, bolas de goma y chorros de agua a presión.

No podemos hacer frente a la policía”Me desperté sobre las 6.30 cuando escuché a la gente gritar que la policía se preparaba para atacar. Tiré mis cosas en una bolsa y bajé corriendo al estadio de Dolmabahce (estadio del Besiktas), donde vi por lo menos a 300 antidisturbios y otros 100 agentes vestidos de civil que se preparan para avanzar”, cuenta a 20minutos Ben Trimmel, un joven medio galés medio austriaco que lleva tres años viviendo en Estambul.

“No hubo negociación, aunque vi a un grupo de manifestantes intentando hablar con la policía. Salimos corriendo hacia la colina mientras disparaban balas de goma contra nosotros. Dos personas que estaban a mi lado cayeron al suelo. La policía tardó 5 minutos en llegar a la cima, donde finalmente se encontraron con la resistencia. En este punto comenzaron a lanzar gases lacrimógenos. Me volví y vi que también llegaban policías desde el otro lado del parque”, continúa.

A esas alturas, las fuerzas policiales ya tenían todo el territorio bajo control: “De repente, vimos como 4 o 5 vehículos antimotines armados con cañones de agua se dirigían hacia nosotros.Taksim era entonces una enorme nube de humo y lo único que podía hacer era correr para salir de allí. Esta batalla en la plaza continuó durante horas hasta que tuve que dejar de ir a casa”, concluye Trimmel, que decidió irse a Estambul porque “me quedé fascinado por la política turca en la universidad y escribí mi tesis de grado sobre el tema”.

También vivió en primera persona el repentino ataque Sertac, que cursa un master en estudios culturales en Turquía y en las últimas dos semanas ha participado en las manifestaciones y acampadas contra el Gobierno de Erdogan.

El estudiante señala la contradicción entre la propuesta de diálogo de Erdogan y la acción policía de este martes por la mañana. ¿Entonces, qué va a pasar ahora? “No podemos hacer frente a la policía”, dice Sertac.

“No sé qué puede pasar, todo es irracional. Puedes hacer conjeturas, pero la gente creía que no podían atacarnos dentro del parque, porque estaba lleno de gente y lo hicieron igualmente”, afirma.

“Usamos máscaras para protegernos”

Las palabras de Sertac las corrobora Pasit, también estudiante, que asegura que los manifestantes no tienen cócteles molotov. “Usamos máscaras de gas sólo para protegernos”.

Por otra parte, según efe, numerosos manifestantes están compartiendo por las redes sociales su convicción de que los incidentes violentos de este martes son una “escenificación”.

“Teatro policial” es uno de los lemas que se ha apoderado de Twitter, en la que se presentan fotos que apoyan la sospecha de que los supuestos manifestantes que lanzaron cócteles molotov y diversos objetos contra la policía son en realidad infiltrados del Gobierno.

Las imágenes muestran a los violentos vestidos con ropas muy protectoras, con máscaras de gas de marcas supuestamente sólo disponibles para la policía e incluso contornos de pistolas en el bolsillo.

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Hijos del descontento en la Turquía de Erdogan

DANIEL IRIARTE / CORRESPONSAL EN ESTAMBUL
Día 09/06/2013 – ABC.es

La protesta en la plaza Taksim la prendieron jóvenes educados de clase media y alta, pero después les siguieron jubilados, funcionarios y amas de casa

Son las nueve en punto en el barrio de Kadiköy, en Estambul, y, como cada noche desde hace una semana, una persona se asoma a la ventana y comienza a aporrear una cacerola. En cuestión de segundos se le unen otras, y a los pocos minutos son ya decenas, cientos. Durante la siguiente hora, se pasean por el barrio haciendo todo el ruido que le dan sus fuerzas, en una marcha que algunos días ha llegado a alcanzar las dos mil personas.

Esta estampa se reproduce también en otros barrios y ciudades. La protesta contra el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan se ha popularizado a través del campamento permanente que los manifestantes mantienen en la plaza de Taksim, pero va mucho más allá. En Taksim, la mayoría de los que permanecen acampados son jóvenes educados de clase media o alta. En los barrios, los que aporrean las cacerolas son adolescentes, jubilados, amas de casa, funcionarios.

«Tenemos miedo de que esté llevándonos hacia una guerra civil»

«Algo tiene que cambiar. Esto no puede seguir así», dice Emrah, un treintañero propietario de una inmobiliaria y con simpatías nacionalistas. En la puerta de su casa, él y su mujer, maestra, han colocado una enorme bandera turca con la cara de Mustafá Kemal «Atatürk», el fundador de la moderna República de Turquía, militar de profesión y campeón del secularismo.Hace un año, a Emrah le costaba creer las historias sobre periodistas encarcelados, sobre detenciones arbitrarias y represión de opositores.«Algo le está pasando a nuestro país, alguna potencia extranjera está tratando de destruirnos. Tal vez Israel», decía entonces. Ahora, tras los disturbios de la semana pasada, no tiene duda de que el responsable de todos esos excesos es el gobierno.

«Nuestra libertad está en peligro», dice Ali, un joven trabajador que regresa a Kadiköy después de haberse pasado la tarde protestando en Taksim. «No nos marcharemos». Tanto él como su amigo Mert, asistente de contabilidad, tienen una opinión pésima del gobierno.«Tenemos miedo de que esté llevándonos hacia una guerra civil», dice este.

Como ellos, cientos de miles de personas tratan cada día de pasar unas horas en Taksim para mostrar su rechazo a Erdogan. El transporte público que lleva a la plaza está más abarrotado que nunca, y durante los primeros días los manifestantes que se retiraban aplaudían a aquellos que llegaban a tomar el relevo.

Lista de agravios

Y basta con darse una vuelta por Taksim para comprender cuán larga es la lista de agravios con el Ejecutivo de Erdogan. En un tienda, un grupo de fanáticos de los ordenadores protesta por la censura en internet. En otra, se informa sobre la represión policial. Otro puesto reparte octavillas donde se explica el deterioro de la protección de los trabajadores en la legislación. También protestan los empleados de la aerolínea semiestatal Turkish Airlines, que mantienen una importante movilización por el empeoramiento de las condiciones laborales.

Un cuarto grupo debate sobre la libertad de prensa –desde hace dos años, Turquía es el país del mundo con más periodistas encarcelados–, mientras otros denuncian los faraónicos proyectos de obras públicas del gobierno: un tercer aeropuerto para Estambul, un tercer puente entre Europa y Asia o un canal artificial con dos megaciudades dormitorio en sus orillas. Cada uno con la consiguiente destrucción medioambiental, o, como en el caso de la renovación de barrios como Sulukuke, en el centro de Estambul, con desplazamiento de población.

Turquía es el país con más periodistas encarcelados

También la minoría aleví se siente discriminada por un gobierno que ha promovido el predominio suní. La insensibilidad llega al punto de elegir como nombre para el futuro tercerpuente el delSultán Yavuz Selim (conocido en España como Selim I «el valiente»), un monarca de los siglos XV y XVI responsable de la matanza de decenas de miles de alevíes. Cuando los alevíes protestaron por la elección, se les dijo que «la decisión está tomada».

Y están los que temen la islamización del país. «El primer ministro tiene el apoyo de la mitad de este país, pero quiere que la otra mitad también vivamos igual que ellos», nos dice Sevgi, una mujer de mediana edad.

De algún modo, el primer ministro ha conseguido unir a toda la oposición, normalmente irreconciliable, en su contra. No es solo que en la plaza coexistan los secularistas radicales con los denominados«musulmanes anticapitalistas», y los nacionalistas turcos –no sin tensiones– con los radicales kurdos. Es que incluso los hinchas de los tres principales equipos de fútbol de Estambul, el Besiktas, el Fenerbahçe y el Galatasaray,muestran estos días su solidaridad.

Gümüssüyü, la calle que desciende desde Taksim hacia el mar, está plagada de barricadas. Allí han tenido lugar algunas de las peores batallas de estos días. Abajo se encuentra el cuartel general del ‘Çarsi’, la hinchada del Besiktas, acostumbrada a chocar contra los agentes, que ha tenido un papel primordial en los disturbios. Pero a medida que la batalla arreciaba, los seguidores de los demás equipos se unieron. Ahora, una enorme bandera que mezcla los colores y los emblemas de los tres equipos recuerda este pequeño «milagro». En el centro, una leyenda:«Estambul Unido. Desde el 31 de mayo de 2013».

Las dos Turquías

Estas protestas dejan claro que la oposición al primer ministro es muy amplia, aunque se corre el riesgo de magnificarla. Hay quien recuerda las movilizaciones anti-AKP de 2007, cuando millones de personas se manifestaron en contra de este partido por todo el país. La magnitud de las protestas hacía creer que la situación podía dar un vuelco electoral. Sin embargo, Erdogan salió reelegido con el 47 % de los votos en su primera mayoría absoluta. Estos día, una gran parte del país todavía no se ha pronunciado. Mientras tanto,el abismo entre las dos Turquías crece a pasos agigantados.

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Aumentan rumores de desalojo policial de manifestantes en Estambul

Imagen activa

Prensa Latina

Ankara, 10 jun (PL) Los rumores sobre el desalojo en próximas horas de manifestantes antigubernamentales reunidos en la Plaza Taksim de Estambul aumentan hoy, en medio del endurecimiento del discurso del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan.

Durante los últimos 10 días, las fuerzas antimotines evitaron entrar al perímetro de la citada plaza y el parque Gazi que la rodea, cuya demolición fue el detonante de revueltas, primero contra esa medida y después contra el gabinete de Erdogan.

Pero el diario Mulliyet comenta que sería posible la aplicación de medidas drásticas en las próximas 48 horas a partir de las declaraciones del jefe de Gobierno que calificó de saqueadores a los participantes en las demostraciones en más de 60 ciudades del país.

El primer ministro advirtió la víspera que de seguir las protestas será necesario hablarles en el “idioma que entienden”, en alusión a una posible salida de fuerza para poner fin a las manifestaciones, apoyadas por huelgas de varios gremios.

La dirección del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), que llegó al poder a finales de 2002, se reúne esta jornada y mañana para debatir los pasos destinados a resolver la crisis política.

Militantes del AKP convocaron dos marchas multitudinarias el 16 y 17 próximos para respaldar las acciones del gobierno de restablecer el orden y para rechazar la posición asumida por varias naciones occidentales que denunciaron la violencia de fuerzas antimotines.

En esta capital, los enfrentamientos entre protestantes y la policía en la céntrica plaza de Kizilay se extendieron hasta bien entrada la madrugada, con saldo de 12 detenidos, incluidos dos extranjeros, y varios heridos.

De acuerdo con el Colegio de Médicos de Turquía, hasta el momento se registraron al menos tres muertos y más de cinco mil heridos, desde el estallido de las protestas a finales de mayo pasado.

Sin embargo, las autoridades aseguran que apenas son 300 los lesionados, de ellos más de 200 agentes del orden público.

En medio de la inestable coyuntura, la bolsa de Estambul suspendió de forma temporal y por problemas técnicos sus actividades luego que la semana pasada se desplomó en dos ocasiones, una de ellas con un retroceso de ocho puntos.

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Tensión entre los manifestantes de Taksim por rumores de desalojo policial

El desalojo de un pequeño campamento instalado en el parque Gezi de Estambul para impedir su tala desencadenó una masiva ola de protestas ciudadanas en todo el país que cumple casi dos semanas y que ha derivado en una crítica del estilo autoritario de Erdogan.

EL UNIVERSAL
lunes 10 de junio de 2013
Ankara.- Turquía ha vivido una noche de relativa calma, con algunos choques entre manifestantes y agentes en la capital, Ankara, mientras que en la ocupada plaza Taksim de Estambul aumentan hoy los rumores sobre un inminente desalojo policial.Can Dundar, columnista del diario Milliyet y que sigue sobre el terreno la concentración de Estambul, centro de la ola de protestas antigubernamentales, explicó hoy que entre los manifestantes se ha extendido el rumor de que la Policía desalojará mañana la plaza, informó Efe.Pese a que el gobernador de la ciudad aseguró ayer que no se va a producir una intervención policial para desalojar Taksim y el parque Gezi, donde no entran los agentes desde hace más de una semana, el duro tono empleado por el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ha aumentado la preocupación de los activistas.

Erdogan volvió a referirse este domingo a los manifestantes como saqueadores, aseguró que su paciencia tiene un límite y que si siguen las protestas empleará “el lenguaje que entienden”.

En Ankara, los choques entre antidisturbios y manifestantes que trataban de llegar a la plaza Kizilay se prolongaron hasta las 03.00 de la madrugada local.

Fuentes judiciales informaron de que 12 personas, incluidos dos ciudadanos iraníes, fueron arrestados en esta protesta y que muchos manifestantes resultaron heridos.

El Consejo de Ministros y la directiva del gubernamental Partido Justicia y Desarrollo se reunirán hoy y mañana para analizar cómo poner un fin a las protestas.

Para los días 15 y 16 de junio hay convocadas en Estambul dos marchas de apoyo al Gobierno y para denunciar las críticas de los países occidentales al Ejecutivo turco por su gestión de la crisis, especialmente debido a los excesos policiales en la represión de las manifestaciones.

Por su parte, la Bolsa de Estambul suspendió hoy de forma temporal su apertura, prevista para las 9.45 de la mañana (hora local), debido a “problemas técnicos”, según anunció la institución en un comunicado.

El retraso se produce un día después de que Erdogan lanzara duras advertencias contra “los especuladores” dispuestos a hundir el país e incluso amenazara con “estrangularlos, sean quienes sean”.

La semana anterior, el índice BIST100 se había desplomado dos veces justo después de un discurso del primer ministro en el que prometía más mano dura contra las protestas.

El viernes, el índice se recuperó bastante y cerró en los 78,3 puntos, pero muchos analistas esperan con ansiedad la reacción tras un domingo en el que Erdogan arremetió reiteradamente contra “el lobby financiero”.

El desalojo de un pequeño campamento instalado en el parque Gezi de Estambul para impedir su tala desencadenó una masiva ola de protestas ciudadanas en todo el país que cumple casi dos semanas y que ha derivado en una crítica del estilo autoritario de Erdogan.

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Los jóvenes del Parque Gezi

Gezi y la plaza Taksim se han convertido en lugares festivos, donde turcos de diferentes edades, orígenes y actitud política y religiosa exigen juntos la dimisión de Erdogan

 Estambul 9 JUN 2013 – El País.com (España)
Engin Onder, de 22 años, es uno de los activistas que ha distribuido información de las protestas a través de la red / J.M. CALATAYUD

Cae la tarde en el Parque Gezi en el centro de Estambul y Gokce Gunac, una joven de 27 años, se toma un descanso. “Al principio, fuimos tres o cuatro, vimos que la gente tenía hambre, pusimos algo de dinero y compramos simits (roscas de pan) y las repartimos”, relata con voz cansada. Eso fue el sábado de la semana pasada y, desde entonces, Gunac dice que apenas ha dormido dos o tres horas al día.

Hoy, un núcleo de 15 personas y otros voluntarios que vienen y van administran el mayor puesto de distribución de comida, bebida, medicinas y otros productos en Gezi. Tienen mesas, sillas, paredes y techo de campamento y hasta cuatro frigoríficos que funcionan de noche con la electricidad del alumbrado público. Alrededor, miles de personas han ocupado y convertido el parque en un festival. En este puesto, también reparten cepillos de dientes e incluso ropa interior nueva, y tienen una lista de casas de la zona donde los acampados pueden ir a ducharse.

Todo empezó aquí, un pequeño espacio verde junto a la emblemática Plaza Taksim, centro del Estambul moderno, rodeada de hoteles y comercios y donde empieza la Avenida Istiklal, llenísima de bares, tiendas, restaurantes y turistas que la recorren a todas horas. El lunes 27 de mayo, unos pocos activistas organizaron una sentada en Gezi para protestar por su demolición y conversión en una zona comercial. A la mañana siguiente, la policía los desalojó violentamente, lo que hizo que durante el día acudieran más activistas, que de nuevo la policía expulsó con fuerza.

La tensión fue en aumento y explotó el viernes 31 de mayo, cuando miles de personas tomaron las calles para protestar contra la violencia policial y el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan. Los manifestantes intentaron ocupar Taksim y Gezi y los agentes antidisturbios realizaron cargas y usaron cañones de agua y enormes cantidades de gas lacrimógeno. Durante horas, el centro comercial de Estambul recordó a una zona en guerra hasta que el sábado por la tarde la policía se retiró de la zona.

Miles de personas han  ocupado y convertido el parque en un festival. En este puesto, también reparten cepillos de dientes e incluso ropa interior nueva, y tienen una lista de casas de la zona donde los acampados pueden ir a ducharse.

“Ocupamos el parque inmediatamente”, cuenta Gunac, que participó en las protestas esos dos días, sufrió el gas y asegura que un policía le pegó cuando por la noche ella quería volver a casa. En unas horas, Taksim y Gezi fueron tomados por miles de personas, que también levantaron grandes barricadas, algunas con vehículos quemados, para cortar los accesos al parque y la plaza.

Gezi y Taksim se convirtieron en lugares festivos, donde turcos de diferentes edades, orígenes y actitudes política y religiosa exigen juntos la dimisión de Erdogan. Pero la mayoría son como Gunac: jóvenes educados y de clase media urbana que se unieron espontáneamente a las protestas y no han articulado una serie clara y unitaria de demandas. “Sabemos que no va a ocurrir (la dimisión de Erdogan), así que aquí estamos, disfrutando el momento, sabemos que esto es algo bueno, estamos todo juntos pero, ¿y luego qué? No lo sabemos”, resume Gunac, que es estudiante de Periodismo y miembro del equipo nacional de esgrima.

El detonante fue la violencia policial contra los activistas de Gezi pero la razón de fondo que aducen los ocupantes del parque es el “autoritarismo” del Gobierno y especialmente del primer ministro Erdogan. Un ejemplo repetido por los manifestantes es la falta de libertad de prensa en el país. El Comité para la Protección de los Periodista y Reporteros Sin Fronteras denuncian que 47 periodistas están encarcelados en Turquía debido a su trabajo, oficialmente más que en ningún otro país del mundo. Durante los dos primeros días de protestas y violencia policial, los grandes medios turcos apenas informaron del asunto.

“Yo vi un par de tuits de fuentes creíbles, cogí un taxi y me vine”, recuerda Engin Onder, un publicista de 22 años y miembro de la organización 140journos, que distribuye información a través de la red social Twitter. “Verificamos toda la información: nuestros dos criterios son que la persona que informa esté en el lugar donde están ocurriendo los hechos y que lo haga en tiempo real”, explica Onder.

El detonante de las protestas fue la violencia policial contra los activistas de Gezi, pero la razón de fondo que aducen los ocupantes del parque es el “autoritarismo” del Gobierno y especialmente del primer ministro Erdogan

Tras el bloqueo informativo de los medios tradicionales, los jóvenes de Estambul y otras ciudades turcas recurrieron a fuentes como 140journos para recibir información creíble sobre las protestas. “Veo este parque como la encarnación de Twitter”, dice Onder señalando a su alrededor. “La gente retuitea la información que les llega, responde a ella, se guarda lo que le gusta enfavoritos…”

“Pero tengo tanta ansiedad que ni siquiera estoy disfrutando el momento”, contiúa Onder, cofundador del Instituto para Mentes Creativas, que creó 140journos, y que como otros cientos de personas ha acampado en Gezi. “El escenario más realista es que la policía intervenga en el parque y la gente se enfade aun más y se enfrenten. Sería un error, pero ya ninguno de los dos bandos está actuando racionalmente”.

Aunque la policía se retiró de la plaza y el parque, los enfrentamientos continuaron en otras ciudades del país y también en la zona de Dolmabahce en Estambul, donde Erdogan tiene su oficina. Otro grupo de jóvenes llega al parque precisamente desde Dolmabahce. “Somos médicos, bueno, estudiantes de medicina, venimos de ver cómo estaba la situación”, explica con una sonrisa uno de ellos mientras se instala en una clínica-campamento que han montado en Gezi. “Espera, ¿vas a publicar mi nombre y mi foto? No, estoy en la universidad, podría tener problemas”, dice entonces. Finalmente acepta dar sus iniciales, U.D., su edad, 26 años, y su origen, kurdo, y sólo accede a posar para una foto con la máscara de gas que lleva desde hace días.

“Todos en el Gobierno deben marcharse, todos en el AKP (el gobernante Partido para la Justicia y el Desarrollo) son iguales”, dice U.D., que durante la entrevista se levanta varias veces para dar medicinas y para atender a una chica que se ha hecho daño en el tobillo. El Parlamento, en el que el AKP tiene mayoría, aprobó hace unas semanas una ley que limita la promoción y el consumo de alcohol. Ésta es las más reciente de varias iniciativas que muchos en Turquía, sobre todo los jóvenes, ven como un intento del Gobierno de modelar la sociedad de acuerdo con la agenda conservadora e islamista moderada del AKP.

“Antes, la gente en Turquía no estudiaba, no leía. En estos 10 años, Erdogan hizo cosas buenas para el país, lo ha desarrollado. Nuestra generación, todos estudiamos, todos leemos”, comenta pragmáticamente U.D. “El 70 por cien de la gente en Turquía es gente joven y los jóvenes no queremos que nos cambien nuestro estilo de vida”.

Avanza la noche y, precisamente, el alcohol es un elemento muy visible en el parque, donde también hay música, baile, puestos de kebabs(carne a la brasa), bibliotecas y pantallas al aire libre para ver la televisión o películas.

El Gobierno lo jodió completamente, no teníamos derecho a expresarnos democráticamente. Erdogan llamó a todos los que están aquí çapulcu (vándalo, vago, en turco) y eso fue un error. Yo he visto por aquí a profesores, a escritores, a artistas…”, asegura Isa Saglam, un realizador cinematográfico de 29 años, sentado junto a su tienda de campaña. Los manifestantes han convertido “çapulcu” en un nuevo verbo y Saglam lleva una camiseta que, en inglés, dice: “Me paso el díachapuleando“. Según la web Urban Dictionary, chapulear significa “resistir la fuerza, pedir justicia, buscar lo que uno cree que es lo correcto”.

“Hace dos días era una noche religiosa y en el parque no hubo alcohol, quisimos demostrar cómo todos somos iguales, los que beben y las mujeres que llevan velo”, continúa Saglam mientras una chica pasa ofreciendo té y galletas. Más tarde, un chico ofrece cigarros, todo gratis.

Preguntado sobre cuáles son sus demandas como manifestante, Saglam tiene que pararse a pensar: “Primero, no quiero tener miedo de la policía. Segundo, quiero oír canciones kurdas en la radio. Soy turco, pero los kurdos tienen derecho a oír su idioma y su música. Quiero que las mujeres con velo y los jóvenes que beben puedan estar juntos. Y por supuesto le diría al primer ministro (Erdogan) que por favor haga chistes y bromee en sus discursos”.

En el horizonte ya se adivinan los primeros rayos de sol y cientos de personas siguen hablando, bebiendo, comiendo y bailando en el Parque Gezi. También se ve un amago de pelea. En el mayor puesto de distribución de alimentos y otros productos, Gokce Gunac no ha dormido y está ahora cortando sandía y ofreciendo tajadas a los que pasan, aunque bromea y dice que quizá sería mejor guardarlas para usarlas como armas para cuando vuelva la policía. Algo más tarde, se oye la llamada a la oración desde las mezquitas más cercanas y el cielo sigue aclarándose. Empieza otro día en el Parque Gezi en el centro de Estambul.

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Taksim rompe el muro de silencio

El primer amplio movimiento ciudadano de rechazo a Erdogan, tras una década de poder casi absoluto en Turquía, marca el inicio de su declive

 Estambul 8 JUN 2013 – El País.com (España)
Miles de personas protestan en la plaza Taksim el sábado durante otra jornada de protesta masiva contra el Gobierno de Erdogan / TOLGA BOZOGLU (EFE)

 Zeyno Pekünlü parece agotada, lleva más de una semana con apenas unas horas de sueño diarias. “Taksim nos ha cambiado”, confiesa esta profesora de Bellas Artes de 33 años junto al parque de Gezi de Estambul, epicentro de la revuelta de los indignados que conmociona Turquía desde hace una semana. “Hemos dicho basta. Nadie se había atrevido hasta ahora a decirlo en voz alta en este país”, se vanagloria Zeyno, una de las representes de la plataforma Solidaridad con Taksim, que agrupa a 70 organizaciones sociales y ciudadanas en defensa de un parque, amenazado por la construcción de un centro comercial.

El Gobierno del primer ministro Recep Tayyip Erdogan recibió a delegados de la Plataforma el pasado miércoles en un gesto sin precedentes en más de una década en el poder. Los disturbios se habían extendido desde la ciudad del Bósforo a todo el país, y han dejado al menos tres muertos y más de 4.000 heridos, en auténticas batallas campales de cañones de agua y granadas de gases lacrimógenos contra piedras y barricadas. El reconocimiento del malestar social en un país que ha triplicado su renta per cápita bajo sus tres mandatos electorales consecutivos parece marcar el inicio del declive político del islamista moderado Erdogan, acusado de gobernar con un talante autoritario e ignorar las grandes transformaciones sociales de Turquía que él mismo impulsó.

“Nos calificaban de apolíticos, pero simplemente estábamos aburridos y desencantados”,  dice uno de los activistas concentrados en la plaza

“Acudimos a la plaza Taksim porque nadie nos escuchaba”, recuerda Zeyno, camiseta de tirantes, vaqueros enfundados y profundas ojeras. “Se trataba de grupos ecologistas y de defensa del patrimonio de la ciudad, pero cuando nos atacaron con gases lacrimógenos nos convirtieron en un movimiento político”.

El cuartel de la discordia

En la ancestral ciudad de Estambul todo está cargado de simbolismo y debajo de cada piedra hay una historia. El plan de reforma de la plaza Taksim pretende transformar en zona peatonal el corazón de la parte europea de la ciudad. La ocurrencia de la alcaldía del distrito de Beyoglu, del AKP, de construir un nuevo centro cultural y comercial con la apariencia del antiguo cuartel de artillería de Topçu, que se alzaba en el solar que ocupa el parque de Gezi hasta que fue derribado en los años treinta del siglo pasado, parece más que polémica. El cuartel de Topçu, una construcción militar otomana de inspiración centroeuropea, según las imágenes que de ella quedan, fue erigido a comienzos del siglo XIX por el sultán Selim III en una zona elevada que domina los actuales distritos de Gálata, Beyoglu y Besiktas. Pero se hizo célebre en 1909 por la insurrección de su guarnición en un intento de golpe de sectores reaccionarios defensores de la sharía (ley islámica) y el poder absoluto del sultán contra el recién instaurado orden constitucional.Fue el histórico líder Atatürk quien encomendó que el establecimiento fuera arrasado. Ochenta años después, el partido de Erdogan, de base islamista, pretende resucitar la fachada del cuartel de la discordia para que albergue un centro cultural, e incluso una mezquita.

Como la mayoría de los ocupantes de Gezi, la representante de la plataforma de Taksim pertenece a una generación nacida después del golpe de Estado militar de 1980, a la que el actual traje del sistema político turco se le ha quedado pequeño. “Nos calificaban de apolíticos, pero simplemente estábamos aburridos y desencantados”, puntualiza. Una encuesta efectuada por investigadores de la Universidad Bilgi de Estambul entre los indignados de Taksim muestra que unos dos tercios tienen entre 19 y 30 años y se declaran laicos. Lo que más les une (92,5%) es el rechazo al autoritarismo de Erdogan.

“Ya no se trata solo de la defensa del parque. El Gobierno se está entrometiendo en la vida de la gente”, precisa Zeyno. “Erdogan pide que las mujeres tengamos al menos tres hijos para fomentar la natalidad, y hace poco ha intentado restringir al máximo el consumo de alcohol”. Hartos del silencio de la debilitada oposición política en el Parlamento, los indignados han tomado la calle. Su voz ha llegado lejos: el pleno del Parlamento Europeo ha convocado esta próxima semana un debate sobre las protestas en Turquía, país candidato para ingresar en la UE.

No es previsible que esta revuelta vaya a ser el despeñadero político de Erdogan. El primer ministro goza de gran popularidad en el interior de Anatolia, conservador y religioso, a cuyo desarrollo económico ha contribuido su Gobierno, mientras las protestas se han circunscrito a áreas de clase media laica de Estambul y otras grandes ciudades. Miles de seguidores del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, en sus siglas en turco) acudieron a aclamarle coreando lemas islámicos la madrugada del viernes al aeropuerto de Estambul a su regreso de una gira por el Magreb. Y el sábado el partido gobernante descartó la convocatoria de elecciones anticipadas tras una reunión de su comité ejecutivo.

Akin Özcer, exdiplomático y analista político turco, considera que las encuestas “favorecían hasta hace poco al AKP. La iniciativa de Erdogan de abrir un proceso de diálogo para solucionar el conflicto kurdo cuenta con un gran apoyo. Pero la legislación restrictiva sobre el alcohol y, sobre todo, las protestas de los indignados amenazan su mayoría absoluta en las elecciones municipales del año que viene, previas a las legislativas previstas en 2015”.

Vestida de negro, Zeyno Pekünlü, portavoz de la Plataforma Takism.

“Le habría bastado con convocar una consulta popular sobre el futuro del parque para sortear la actual crisis, pero su carácter arrogante le ha llevado a una confrontación directa”, afirma.

Özcer apunta además que el estallido de Taksim ha abierto fisuras en el monolítico AKP, donde el presidente de la República, Abdulá Gül, y el viceprimer ministro, Bülent Arinç, se han esforzado en escuchar las quejas de los manifestantes durante la ausencia de Erdogan. El poderoso movimiento político-religioso de Fetulá Gülen, el equivalente a un Opus Dei musulmán bien implantado en las universidades, amenaza también con darle la espalda si no abandona su línea intransigente. ¿Y qué dicen las Fuerzas Armadas, que han protagonizado cuatro golpes de Estado en el último medio siglo? “El Ejército se ha vuelto mudo”, precisa Ózcer, “este ha sido uno de los principales éxitos de Erdogan”.

Entre los indignados dos tercios tienen entre 19 y 30 años y se declaran laicos. Lo que más les une (92,5%) es el rechazo al autoritarismo de Erdogan, según una encuesta.

Los indignados de Taksim, mientras tanto, se disponen a encabezar manifestaciones para ampliar el impacto de su movimiento en la sociedad turca. Se quejan de que, además de haber sufrido una “guerra química” de gases lacrimógenos en la represión policial, se han visto sometidos al apagón informativo de los grandes medios de comunicación turcos. “Los ciudadanos que pasaban por aquí no han visto en televisión lo que observaban en la calle”, denuncian los portavoces de los ocupantes del parque de Gezi, que han multiplicado sus mensajes en las redes sociales.

Ilknur Açikdillo, de 35 años, toma el megáfono y paraliza con sus arengas a los transeúntes de la plaza. Es una de las responsables de información del movimiento de ocupación del parque. “Taksim no es la puerta del Sol de Madrid ni la plaza de Tahrir de El Cairo, es algo nuevo: la expresión de un pueblo que ha perdido el miedo a hablar. Hemos roto el muro de silencio en Turquía”.

El mensaje de Taksim y Gezi ha llegado también al resto del mundo. El despectivo término “çapulcu” (merodeadores) con el que intentó descalificarles Erdogan al comienzo de la ocupación del parque ha hecho fortuna en las redes sociales. Su transcripción fonética aproximada (“chapulyu”) ha dado pie a los neologismos “chapulling”, en inglés, o “chapulear”, en español, para referirse a una acción festiva de protesta de los jóvenes en la calle.

En sus horas más bajas desde que fue encarcelado por recitar unos belicosos versos islamistas cuando era alcalde de Estambul —“los minaretes son nuestras bayonetas”—, Erdogan intenta maniobrar para contener un declive político inevitable. Su sueño de convertirse en presidente de Turquía con atribuciones ejecutivas tras una reforma constitucional para seguir en el poder hasta 2023, en el centenario de la República, parece desvanecerse.

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Presidente de Turquía retoma sus críticas y descalifica a manifestantes

En Ankara, la capital turca, la policía dispersó con cañones de agua y gases lacrimógenos a unos 10.000 manifestantes que se habían congregado en la plaza Kizilay.

por DPA – 09/06/2013 – Latercera

El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, retomó hoy su dura retórica para descalificar las manifestaciones contra su gobierno que participan en las protestas.

Erdogan dirigió este domingo dos discursos a sus partidarios, uno en Adana y otro en Mersin, donde fue aclamado por una masa jubilosa en un ambiente propio de mitines electorales.

En Adana se habían producido en la noche del sábado al domingo enfrentamientos entre seguidores del gobierno y detractores de Erdogan. En la capital, Ankara, la policía dispersó con cañones de agua y gases lacrimógenos a unos 10.000 manifestantes que se habían congregado en la plaza Kizilay.

Miles de manifestantes se dirigían mientras tanto nuevamente a la plaza Taksim de Estambul.
 “Esperamos a todos los ciudadanos que defienden sus derechos sobre su ciudad, su parque de Gezi y todas sus demandas”, señala un comunicado de prensa emitido por los organizadores de la nueva concentración en la plaza. “Vamos a seguir hasta que se atiendan nuestras demandas”, subraya el texto.

El presidente del partido opositor ultranacionalista MHP, Devlet Bahceli, había exigido el sábado la convocatoria de nuevas elecciones, acusando a Erdogan de haber agravado la crisis en el país. El gobernante partido conservador islámico AKP respondió diciendo que “no hay ningún motivo para celebrar elecciones anticipadas”.

Entre tanto, el sindicato policial turco criticó hoy las condiciones del despliegue que desde hace días realizan sus agentes con motivo de las protestas contra el gobierno y que ha desembocado en el suicidio de seis policías.

Así lo manifestó el presidente del sindicato Emniyet-Sen, Faruk Sezer, que agregó que los agentes se sienten superados. Según contó, se están viendo obligados a operaciones de 120 horas en las calles.

Sezer señaló que la violencia mostrada por los agentes contra los manifestantes se debe a la violencia que sufren los propios policías. Su sindicato está reuniendo material para emprender un proceso judicial contra la autoridad superior.

El gobierno de Recep Tayyip Erdogan ha sido fuertemente criticado por la brutal represión contra los manifestantes. El sindicato Emniyet-Sen fue fundado el año pasado pese a la resistencia de la cúpula policial y, según afirman, en abril contaba ya con más de 7.000 miembros.

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Miles de seguidores de Erdogan echan un pulso a los indignados

El primer ministro advierte que “la paciencia tiene un límite”

 Estambul 9 JUN 2013 – El País.com (España)
Decenas de personas reciben a Erdogan y a su mujer, Emine (derecha), a su llegada ayer a Ankara / VADIM GHIRDA (AP)

La polarización social y política se profundiza en Turquía, donde el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, ha sido arropado por miles de seguidores en varias ciudades mientras el centro de Estambul seguía totalmente ocupado por quienes exigen su dimisión. “¿Es la gente en el parque Gezi la única que representa al pueblo [turco]? ¿No lo son también quienes me esperaron en el aeropuerto de Estambul? Y los que están ahora aquí, en Ankara, ¿no son ellos también el pueblo? Hemos sido pacientes. Pero la paciencia tiene un límite”, dijo ayer Erdogan ante una multitud que se había reunido en el aeropuerto de la capital para recibirlo.

“Solo quedan siete meses para las elecciones locales. Quiero que les deis (a los manifestantes) una primera lección democrática en las urnas”, había dicho unas horas antes el primer ministro a sus seguidores en la ciudad de Adana. Su Partido para la Justicia y el Desarrollo (AKP, en turco) ha convocado ya dos mítines en Ankara y Estambul para el próximo fin de semana. El primer ministro lleva en el poder desde 2002 y el AKP obtuvo el 49% de los votos en 2011, cuando obtuvo su tercera visita consecutiva. En estos 11 años, el PIB per cápita en Turquía ha llegado casi a triplicarse. Irónicamente, este crecimiento también ha contribuido a originar las protestas en su contra.

“Erdogan hizo cosas buenas para el país, lo ha desarrollado. Nuestra generación, todos estudiamos, todos leemos”, explicó en Gezi U.D., un estudiante de Medicina de 26 años. “Los jóvenes no queremos que [el Gobierno] nos cambie nuestro estilo de vida”.

El primer ministro lleva en el poder desde 2002 y el AKP obtuvo el 49% de los votos en 2011, cuando obtuvo su tercera visita consecutiva

Mientras Erdogan se dirigía a sus seguidores, el parque Gezi y la plaza Taksim en el centro de Estambul vivieron el sábado y domingo las manifestaciones más multitudinarias en su contra desde el inicio de la protesta. Ambos lugares fueron ocupados por decenas de miles de personas y los accesos cerrados con barricadas.

Los manifestantes, en su mayoría jóvenes de clase media urbana, acusan a Erdogan de “autoritario” y critican que el primer ministro solo gobierna para la mitad del país que lo votó y que, mediante leyes, intenta imponer un estilo de vida conservador y religioso.

Lo que empezó el 27 de mayo como una pequeña sentada de activistas para detener la demolición del parque Gezi, se extendió a más ciudades como una protesta generalizada contra Erdogan tras una serie de violentas intervenciones policiales. Aunque el centro de Estambul está ocupado pacíficamente, los enfrentamientos entre manifestantes y policía han continuado a diario en otras partes de la ciudad, en Ankara y en otros lugares del país.

Al menos tres personas han muerto, más de 4.000 han sido heridas y más de 3.000 han sido detenidas durante las protestas, incluyendo a 33 que fueron detenidas por haber “incitado a la violencia” a través de mensajes en la red social Twitter. La gran mayoría de los detenidos han sido puestos en libertad, según las autoridades. Además, seis policías se han suicidado desde el inicio de las protestas, según un sindicato policial.

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Erdogan asegura hay terroristas entre manifestantes y continuará con proyecto de remodelación de parque Gezi

El primer ministro turco afirmó que continuará insistió en la defensa del proyecto de intervención urbanística del parque, razón por la que se iniciaron las manifestaciones. Además, anunció que siete extranjeros involucrados en las protestas fueron detenidos.

Latercera – 06/06/2013 –
Recep Tayyip Erdogan, primer minsitro turco.© AFP
Recep Tayyip Erdogan, primer minsitro turco.

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, dio a entender hoy que no retrocede en sus planes urbanísticos sobre Estambul, que han originado las masivas protestas en Turquía y entre cuyos participantes aseguró que hay “condenados por actos de terrorismo”.

“Los ciudadanos que tienen una responsabilidad en la protección del medio ambiente tienen que saber que algunas (personas que participan en las protestas) están condenadas por actos de terrorismo”, dijo Erdogan en una conferencia de prensa en Túnez, donde concluye hoy una gira regional.

En una comparecencia ante los medios, Erdogan hizo referencia a que dichas personas están fichadas por ataques a la embajada estadounidense, en relación al atentado perpetrado el pasado 1 de febrero en Ankara por un grupo de extrema izquierda.

“Nuestro servicio secreto los conoce”, concluyó Erdogan.

Asimismo, Erdogan, anunció que siete extranjeros implicados en los disturbios en Turquía habían sido detenidos, sin precisar sus nacionalidades, pero excluyendo que sean diplomáticos.

“Hay siete extranjeros implicados en los disturbios, seis de ellos fueron presentados ante el fiscal de la República y uno está arrestado”, declaró.

El primer ministro turco insistió luego en la defensa del proyecto urbanístico y sugirió que no se dará marcha atrás en la decisión tomada para la intervención en el parque Gezi.

“Estamos intentado cambiar el país, que progrese, pero no he hablado de organizar un referéndum para aprobar los cambios en el parque”, dijo el jefe del Gobierno turco que se enfrenta a las mayores protestas de la última década en el país.

Además, declaró que el objetivo de dichas reformas es “mejorar el lugar y conservar y proteger las ruinas históricas y el patrimonio”.

Erdogan también negó la posibilidad de abrir un diálogo con los manifestantes y subrayó: “No podemos concretar nada con la gente que provoca incendios”.

“Ya he declarado que pido perdón por el uso excesivo de gases lacrimógenos, pero no existe ningún país que no los utilice”, dijo el primer ministro turco, que participó en Túnez en la apertura de un foro empresarial turco-tunecino.

Asimismo, en la rueda de prensa que celebró en un hotel de la capital tunecina, Erdogan quiso defender la política ecológica de su Gobierno al indicar que se ha promovido la siembra de miles de árboles. 

“Desde hace tres años (el Gobierno) está aplicando una política medioambiental que además está ayudando al desarrollo de la economía”, concluyó.

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06 de junio de 2013

Más de 3.000 partidarios en aeropuerto de Estambul para recibir a Erdogan

Terra Chile

Más de 3.000 partidarios del primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan se reunieron este jueves en el aeropuerto de Estambul para recibirlo a su vuelta de Túnez, en el séptimo día de las manifestaciones contra su gobierno, constató un periodista de la AFP.

Convocados por el Partido Justicia y Desarrollo (AKP, en el gobierno), los partidarios de Erdogan agitaban banderas turcas y coreaban lemas como “estamos dispuestos a morir por ti, Tayyip” o “el gran maestro vuelve”.

Al mismo tiempo, varias decenas de miles de manifestantes seguían en la plaza de Taksim, en el corazón de la capital turca, exigiendo la dimisión del primer ministro.

Erdogan debe llegar esta noche, al cabo de una visita oficial de cuatro días en los países del Magreb.

En la última etapa de su gira, Erdogan repitió en Túnez que no cedería frente al movimiento de contestación sin precedentes que agita a la sociedad turca.

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06 de junio de 2013

Erdogan mantiene su línea dura contra el desafío de los “indignados” turcos

Terra Chile

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ha mantenido hoy la línea dura ante la mayor oleada de protestas en más de una década, al criminalizar a los manifestantes que protestan contra la eliminación de un parque en Estambul y asegurar que mantendrá sus planes urbanísticos.

Entretanto, miles de personas se concentran hoy en la plaza Taksim de Estambul, a la que desde el pasado sábado no accede la Policía, y que es el epicentro de la mayor oleada de protestas en Turquía en una década.

Los congregados esperan con tensión la vuelta inminente de Erdogan, desde el lunes en una gira por el Magreb, y que hoy ha subrayado desde Túnez que no dará marcha atrás en sus planes de destruir el parque Gezi, aledaño a la plaza Taksin y una de las pocas zonas verdes de Estambul, para erigir en su lugar un centro comercial.

Desde Túnez, antes de su esperado regreso hoy a Turquía, el primer ministro admitió que la respuesta policial puede haber sido excesiva, pero se negó a buscar una salida negociada a la situación.

“Ya he declarado que pido perdón por el uso excesivo de gases lacrimógenos, pero no existe ningún país que no los utilice”, dijo.

“No podemos negociar nada con la gente que provoca incendios”, subrayó Erdogan, al tiempo que acusó a los manifestantes de estar manipulados por personas “condenadas por actos de terrorismo” y “conocidos por los servicios secretos”.

La defensa contra la llegada de las excavadoras y el desalojo policial del campamento que protegía el parque en la madrugada del viernes han aglutinado unas protestas extendidas ya por toda Turquía y saldadas hasta ahora con un policía y tres manifestantes muertos y más de 4.000 heridos, según fuentes médicas.

El ministro turco del Interior, Muammer Güler, cifró por su parte en 1.431 el número total de heridos, incluidos policías. Según su recuento, ocho personas están hospitalizadas en cuidados intensivos y cuatro se hallan en estado crítico.

Según los datos del ministro, desde el inicio de la acampada en el parque Gezi de Estambul, el martes 28 de junio, se han registrado 746 protestas en 78 de las 81 provincias turcas.

Interior confirmó, además, que siete extranjeros han sido arrestados y que entre los seis que permanecen detenidos hay dos franceses, dos iraníes, un estadounidense y un griego.

La insistencia de Erdogan de criminalizar el movimiento de protesta decepcionó a los “indignados”, pero también levantó preocupación entre los inversores, que temen que las protestas afecten a la economía turca, una de las más sólidas del G-20.

La Bolsa de Estambul cerró hoy con una bajada del 4,7 por ciento, con un desplome acusado -del 6,5 por ciento- durante la intervención de Erdogan.

“Aunque Erdogan no nos haga caso a nosotros, debería prestar atención a la economía, de la que tan orgulloso está”, aseguró a Efe Özlem Dalkiran, una editora de medios alternativos.

Criticó que el primer ministro no sólo no se haya retractado, sino que incluso contradijera el tono conciliador empleado en los últimos días por el presidente turco, Abdullah Gül, y el viceprimer ministro, Bulent Arinc.

Petek Özmek, una empleada en una tienda de Estambul, opinó que “esto tiene muy mal aspecto. Parece como si la finalidad fuera llevarnos hacia la guerra civil”.

“Pero lo que diga o haga Erdogan ya no importa. Lo que importa es lo que nosotros hemos conseguido hacer hasta ahora”, aseguró a Efe esta mujer de 30 años, habitual de las manifestaciones.

“Erdogan se ha convertido en un primer ministro en contra del pueblo, y cada vez que abre la boca queda más claro”, relató otra manifestante, una joven estudiante que se identifica como Nadja.

Mientras, una profesora universitaria, consultada por Efe y que prefiere no identificarse por temor a problemas laborales, indicó que “Erdogan está cegado por el poder y es incapaz de entender la realidad sociológica de la clase urbana baja y media”.

Mientras tanto, el número de personas que se reúnen en el parque Gezi no ha dejado de crecer y ya hay numerosas infraestructuras creadas de forma espontánea, desde una librería, un cine, comedores populares, un dispensario médico y recogida de basuras.

“Un día me puse a montar una estantería con ladrillos y tablas y de repente aparecieron muchas manos para ayudar”, cuenta la psicóloga Nebay, fundadora de la “biblioteca” del parque.

“Tenemos más comida de la que podemos dar. La gente está trayendo de todo y se está implicando mucho”, explica Gizem, una arquitecta de 29 años que despacha alimentos de forma gratuita en el almacén.

Pero ahora hay cierto temor a lo que pueda pasar con el regreso de Erdogan, pese a que la noche pasada fue la primera en una semana sin cargas policiales en los alrededores.

Numerosas barricadas siguen rodeando la plaza de Taksim y el parque Gezi, donde muchos ciudadanos se han citado hoy para pernoctar y dificultar así cualquier intento de desalojo.

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EEUU criticó dichos del Primer Ministro turco acerca de los manifestantes de ese país

Jueves 6 junio 2013 | Radio Bío-Bío
Imagen:Özgür Emrah Koçak | YoutubeImagen: Özgür Emrah Koçak | Youtube

La diplomacia estadounidense llamó el jueves a los dirigentes turcos a evitar expresiones “inútiles” después de que el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, vinculara con el terrorismo a algunos manifestantes que participan en las protestas contra su gobierno.

Se trata de la quinta vez en una semana en que el gobierno de Washington reacciona ante la situación en Turquía, país aliado de Estados Unidos, donde miles de personas salen a la calles desde hace siete días para pedir la dimisión de Erdogan.

“Seguimos apoyando a los individuos que se manifiestan pacíficamente y ejercen su libertad de expresión y animamos a los responsables a evitar toda retórica inútil, todo comentario inútil que no contribuye a apaciguar la situación en Turquía”, declaró la portavoz del departamento de Estado, Jen Psaki.

La funcionaria estadounidense fue interrogada sobre las declaraciones de Erdogan en Túnez el jueves, cuando denunció la presencia de “extremistas” en la manifestación, algunos “implicados en el terrorismo”.

El gobierno de Ankara señala al grupo de extrema izquierda DHKP-C (Frente Revolucionario de Liberación del Pueblo), que se atribuyó un atentado el pasado mes de febrero contra la embajada estadounidense.

Esta semana, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, expresó su “preocupación” ante las manifestaciones y la violenta represión policial.

“Turquía sigue siendo un aliado cercano en el seno de la OTAN, un aliado en muchos temas, incluyendo Siria”, insistió Psaki.

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06-06-2013 / EFE

Miles de personas se concentran hoy en la plaza Taksim de Estambul, a la que desde el pasado sábado no accede la Policía, y que es el epicentro de la mayor oleada de protestas en Turquía en una década.

Los miles de congregados esperan con tensión la vuelta inminente del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, desde el lunes en una gira por el Magreb, y que hoy ha subrayado desde Túnez que no dará marcha atrás en sus planes de destruir un parque aledaño a la plaza para erigir en su lugar un centro comercial.

“No podemos negociar nada con la gente que provoca incendios”, declaró Erdogan, al tiempo que acusó a los manifestantes de estar manipulados por personas “condenadas por actos de terrorismo” y “conocidas por los servicios secretos”.

La defensa contra la llegada de las excavadoras y el desalojo policial del campamento que protegía el parque Gezi en la madrugada del viernes han catalizado unas protestas que se han saldado hasta ahora con un policía y tres manifestantes muertos y más de 4.000 heridos, según fuentes médicas.

“Erdogan quiere imponer al pueblo sus propias ideas, mediante amenazas antidemocráticas y opresoras”, declaró a Efe el músico percusionista Gülhan Cifdalöz.

En Taksim desembocó hoy una marcha de académicos y artistas, y además se ha hechos una convocatoria para que más gente acuda a dormir al parque para entorpecer un posible desalojo en la madrugada.

Los manifestantes han levantado en la plaza grandes barricadas de piedras, coches destrozados y verjas para evitar la entrada de furgones policiales, y han organizado un sistema de recogida de basuras, un ambulatorio y un servicio gratuito de reparto de comida y bebida.

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Arrecian las protestas y muere un policía antes del regreso de Erdogan

(AFP)

ESTAMBUL — Decenas de miles de turcos volvieron a la calle este jueves para fustigar al primer ministro del país, el islamista conservador Recep Tayyip Erdogan, que regresa al país tras una gira por el Magreb, en el séptimo día de protestas que se cobraron su tercera víctima, un policía que cayó al vacío siguiendo a manifestantes

Miles de manifestantes volvieron a ocupar este jueves por la noche la plaza Taksim de Estambul, en el séptimo día de una oleada de protesta, constataron periodistas de AFP. El jefe de Gobierno, que se espera regrese a Turquía esta misma noche tras una gira por países del Magreb, reiteró el jueves que no cederá frente a los manifestantes.

La anterior noche en Estambul había transcurrido sin incidentes por primera vez desde el inicio del movimiento, que se inició con una protesta contra un proyecto de urbanización de la plaza Taksim y acabó por aglutinar a quienes atribuyen a Erdogan un autoritarismo creciente y planes de islamización de la sociedad.

El primer ministro turco descartó este jueves durante su visita a Túnez renunciar al polémico proyecto de urbanización de la plaza Taksim, que desencadenó la ola de protestas. “El proyecto respeta la historia, la cultura y el medio ambiente (…). Lo que estamos haciendo es proteger los derechos de la mayoría y preservar la belleza de Estambul”, declaró el primer ministro.

El miércoles, decenas de miles de personas desfilaron en las principales ciudades, respondiendo al llamamiento de dos poderosos sindicatos de izquierda, sobre todo en Estambul y Ankara, para exigir la renuncia del jefe de Gobierno, que declaró que miembros de una organización terrorista participan en las manifestaciones, que cumplen una semana. “Entre los manifestantes hay extremistas, algunos implicados en terrorismo (…) y partidarios de esta organización terrorista estaban en la plaza” Taksim, declaró, según una traducción al árabe de sus palabras, aludiendo a un grupo de extrema izquierda que reivindicó un atentado contra la embajada de Estados Unidos en Ankara en febrero.

En Adana (sur del país), un policía murió como consecuencia de las heridas recibidas al caer de un puente en obras cuando perseguía a varios manifestantes, informó la televisión privada NTV. Se trata de la tercera victima desde el inicio de la ola de contestación, después de la muerte de dos manifestantes.

Erdogan, por otra parte, anunció que siete extranjeros implicados en los disturbios en Turquía habían sido detenidos, sin precisar sus nacionalidades, pero excluyendo que sean diplomáticos. “Hay siete extranjeros implicados en los disturbios, seis de ellos han sido presentados ante el fiscal de la República y uno está arrestado”, declaró, según una traducción al árabe de sus palabras.

El miércoles también hubo enfrentamientos en Rize (a orillas del mar Negro, noreste) entre adversarios y partidarios del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), en el poder desde 2002. Según la televisión CNN Türk, centenares de personas atacaron a unos 25 jóvenes que preparaban una protesta.

Para evitar más violencia, el viceprimer ministro, Huseyin Celik, exhortó a los miembros del AKP a abstenerse de ir a recibir a Erdogan al aeropuerto, probablemente el de Estambul, cuando a últimas horas de la tarde regrese de Túnez. “El primer ministro no necesita hacer gala de su poder”, dijo Celik. Erdogan, contrariamente al presidente, Abdula Gül, y al número dos de su gobierno, Bülent Arinç, se mostró inflexible y calificó de “extremistas” a los manifestantes, que lo acusan de autoritarismo y de querer islamizar a la sociedad.

El sábado pasado se mostró desafiante al afirmar: “Si quieren organizar concentraciones (…), cuando ellos reúnan a 20 personas, yo reuniré a 200.000 y cuando ellos sean 100.000, yo movilizaré a un millón de miembros de mi partido”. Recordó además que el AKP obtuvo más del 50% de los votos en las elecciones generales de 2011 y se mostró confiado en ganar los comicios locales de 2014.

Arinç había pedido el martes disculpas a los manifestantes heridos durante la represión, pero Erdogan, en declaraciones desde Argelia, tachó de “extramistas” y de “vándalos” a los participantes en las protestas. La respuesta no se hizo esperar y una multitud volvió de inmediato a ocupar la plaza Taksim, coreando: “Los vándalos están aquí, ¿Dónde está Tayyip?”.

Los manifestantes exigen ahora la destitución de los jefes de la policía de varias ciudades, entre ellas Estambul y Ankara, así como la liberación de las personas detenidas, el abandono del proyecto urbanístico de la plaza Taksim, la prohibición de los gases lacrimógenos y un mayor respeto de la libertad de expresión. “La decisiones del gobierno determinarán el futuro del movimiento”, declaró un portavoz de los manifestantes, Eyup Mumcu, de la cámara de arquitectos de Estambul.

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Los indignados se hacen fuertes ante la vuelta de Erdogan a Turquía

Erdogan afirma que seguirá adelante con sus planes y que entre los manifestantes hay terroristas

Los ocupantes de parque de Estambul se organizan en una pequeña ciudad de tiendas de campaña

 Estambul 6 JUN 2013 – El País.com (España)

Son los çapulcu. Así se hacen llamar los ocupantes del parque Gezi de Estambul, epicentro del estallido de los indignados turcos, desde que el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, les bautizara la semana pasada con este término peyorativo que equivale a “merodeador sin domicilio fijo” y que bien podría traducirse por “perroflauta”. Pero en Gezi no hay canes adormilados ni vendedores de baratijas con peinado rastafari, sino jóvenes estudiantes que cantan viejas canciones de amor de Anatolia. “Le hemos cambiado la letra, en lugar de “vete ya de mi lado”, decimos “Erdogan, lárgate ya”, sonríe Çagaz, de 19 años, un alumno de la Facultad de Empresariales del campus de Bilgi de Estambul que declina facilitar su apellido. El corro de universitarios en camiseta alegra el césped de un parque transformado ya, en la mañana de este jueves, en pequeña ciudad de tiendas de campaña.

Los indignados de Gezi se han organizado a conciencia junto a la céntrica plaza de Taksim. Gracias a las donaciones de los ciudadanos que les visitan han instalado una biblioteca con ladrillos y tablones, una cantina que reparte bebidas y bocadillos, un centro de información en un viejo minibús… “Vamos a quedarnos y resistiremos hasta que Erdogan rectifique”, advierte Çagaz, que se declara políticamente independiente pero confiesa su simpatía por el Partido Republicano del Pueblo (en la oposición, socialdemócrata y laico). Los centenares de ocupantes del parque han exigido ya al Gobierno, a través de sus representantes desplazados el miércoles a Ankara, que paralice la construcción de un centro comercial en la zona verde y destituya a los mandos policiales que cargaron contra ellos con cañones de agua y gases lacrimógenos el pasado fin de semana.

Como toda Turquía, los jóvenes de Gezi esperan esta noche el regreso de Erdogan al país, tras una gira oficial de cuatro días por el Magreb. El gubernamental Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, por sus siglas en turco) ha dado a sus militantes la consigna de que no vayan a recibir a su líder al aeropuerto Atatürk de Estambul para evitar incidentes. En ausencia del primer ministro, el presidente de la República, Abdulá Gül, y el viceprimer ministro Bülent Arinc se han mostrado apaciguadores para intentar apagar el incendio provocado por las descalificaciones que lanzó contra los çapulcu. Desde Túnez, donde hoy concluía su gira magrebí, Erdogan declaró a la prensa que el Ejecutivo va a seguir adelante con sus planes urbanísticos en Taksim. El primer ministro precisó que algunos de los detenidos están vinculados al Partido Revolucionario para la Liberación del Pueblo, un grupo ilegal de extrema izquierda acusado del ataque cometido el pasado 1 de febrero contra la Embajada de EE UU en Ankara, en el que murieron un guarda de seguridad y un asaltante, según una información de la web de Hurriyet Daily News.

Mientras, los indignados turcos comienzan a cobrar notoriedad. El comisario europeo para la Ampliación, Stefan Füle, tiene previsto reunirse hoy con sus representantes en el curso de una visita de trabajo a Estambul. Una decena de jóvenes europeos han sido detenidos durante los disturbios, entre ellos una estudiante francesa de 21 años, según una información de France Presse, del programa de intercambio Erasmus, del que Turquía forma parte en tanto que país candidato al ingreso en la UE. Las protestas han causado más de 4.000 heridos y se han cobrado la vida de tres manifestantes y de un policía, que falleció el miércoles a consecuencia de las lesiones que sufrió en un accidente cuando disolvía una concentración en Adana, en el sur del país.

“Yo voté al AKP porque creía que representaba el cambio para Turquía. Hoy he venido a estar junto a mis alumnos”, asegura cerca del corro de estudiantes que cantan y bailan Zeynep Banu Dalaman, de 43 años, tendida sobre una esterilla en el parque de Gezi. Esta profesora de Sociología de la Universidad Aydin de Estambul admite que “Erdogan hizo grandes reformas en Turquía, pero ahora se ha quedado solo ante este amanecer democrático que protagonizan los jóvenes con la expresión de su descontento”.

Profesores de todas las universidades de Estambul se han dado cita esta tarde para mostrar su solidaridad con el movimiento de los indignados de la plaza de Taksim. Sin duda rendirán homenaje al ingenio heredado del Mayo francés por estos çapulcu, que –como el legendario “no hay pan para tanto chorizo” de los “perroflautas” de la Puerta del Sol— también tienen sus lemas. “Tayyip, ¿estás seguro de querer tener tres hijos como yo?” —en alusión a los reiterados llamamientos del primer ministro al aumento de la natalidad en Turquía—, el más actual “Por favor no vuelvas de África”, y, el inspirado “No necesitamos gases lacrimógenos, somos gente sentimental”.

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Más de 750 personas fueron detenidas por enfrentamientos en Turquía, según medios

Lass protestas fueron en Ankara y en Esmirna que, iniciadas la semana pasada en Estambul, se han intensificado.

Además decenas de heridos, entre ellos un joven que estaba agonizando.

Cooperativa.cl
EFE

Varias calles siguen cortadas por decenas de barricadas.

Más de 750 personas han sido detenidas en enfrentamientos con la policía durante las protestas en Ankara y en Esmirna que, iniciadas la semana pasada en Estambul, se han intensificado y extendido a varias ciudades, donde continúan hoy.

Así lo informaron este lunes varios medios, como la televisión NTV y el diario Hürriyet, al hacer un balance sobre la jornada de ayer, en la que hubo además decenas de heridos, entre ellos un joven que estaba hoy agonizando.

“Ethem Sarisuluk, un joven que fue alcanzado en la cabeza por un disparo en Ankara, está agonizando, los médicos han certificado su muerte cerebral”, aseguró a EFE este lunes en Ankara Metin Bakkalci, secretario general de la Fundación Turca de Derechos Humanos, que calificó lo ocurrido como “una salvajada”.

Según CNNTürk, las fuerzas del orden concentraron en las instalaciones deportivas del centro policial de Ankara a las más de 500 personas que fueron detenidas anoche durante los intentos de la policía de desalojar la céntrica plaza de Kizilay, en la capital del país.

Unos 200 abogados voluntarios vieron denegado el permiso de acceder a los detenidos en el Directorio Central de Seguridad de Ankara, por lo que realizaron una protesta ante el edificio.

La plaza de Kizilay amaneció hoy vacía de manifestantes, pero en numerosos barrios de la ciudad se construyeron anoche barricadas y se realizaban vigilias y caceroladas alrededor de hogueras.

En Estambul, la céntrica plaza de Taksim y el adyacente parque Gezi, donde los enfrentamientos habían empezado el viernes de madrugada, seguía esta madrugada ocupada por miles de manifestantes que hacían turnos toda la noche, sin que la policía se acercase.

En el parque, muchos voluntarios atendían mesas de reparto de comida en una atmósfera alegre y festiva, aunque ocasionales rumores provocaban momentos de pánico.

A más de un kilómetro alrededor de Taksim, varias calles siguen cortadas por decenas de barricadas donde miles de jóvenes vivieron toda la noche enfrentamientos con la policía, que realizaba ocasionales incursiones con el lanzamiento de gas lacrimógeno.

Especialmente violentas fueron los choques en el vecino barrio de Besiktas, donde la histórica mezquita de Dolmabahçe fue convertida en improvisado centro de primeros auxilios por médicos voluntarios.

Las protestas prosiguieron durante la noche también en las ciudades de Esmirna, Antalya, Adana, Eskisehir, Samsún, Antakya y Tunceli, con 250 detenidos sólo en Esmirna, según CNNTürk.

Representantes de sindicatos, colegios profesionales y abogados se reunieron anoche en Ankara para preparar una declaración conjunta, pedir que se ponga fin a la violencia y se juzgue a los responsables en los cuerpos de policía.

En Estambul, un sindicato de profesores de enseñanza secundaria ha anunciado una huelga hasta el martes.

Nadie se atreve a opinar qué puede ocurrir durante la jornada, pero varios manifestantes aseguraban que hoy iban a acudir normalmente a sus trabajos, mientras que numerosos estudiantes prometían continuar en la plaza de Taksim

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Primer ministro turco acusa a manifestantes de extremismo y rechaza una “primavera turca”

Luego de llamar a la población a la calma el premier turco acusó al movimiento de protesta de tener “vínculos exteriores” y de estar organizado por “grupos extremistas”.

por Agencias – 03/06/2013 – Latercera
Recep Tayyip Erdogan, primer ministro turco.© AFP
Recep Tayyip Erdogan, primer ministro turco.

Los enfrentamientos se reanudaron por cuarto día consecutivo en Turquía entre policías y manifestantes hostiles al primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, que rechazó sus críticas de deslices autoritarios negando cualquier “primavera turca”.

Uno de los manifestantes herido el domingo, Ethem Sarisuluk, a causa de un disparo que impactó en su cabeza, se encuentra en estado de muerte cerebral, según reportó el secretario de la Fundación turca de Derechos Humanos, Metin Bakkalci. “Los médicos declararon muerte cerebral”, afirmó.

En ese marco, el premier Recep Tayyip Erdogan mantuvo su visita oficial de tres días al Magreb y dejó Estambul al terminar la mañana de hoy, tras llamar a la calma.

“Nos mantendremos firmes (…) cálmense, superaremos todo esto”,dijo  Erdogan a la prensa. “Mi país dará su respuesta en las elecciones (los comicios  locales de 2014)”, subrayó el primer ministro, confiado en su electorado.  “Si realmente tenemos prácticas antidemocráticas, nuestra nación nos  derrocará”, afirmó.

“Sí, ahora estamos en primavera, pero no dejaremos que se transforme en invierno”
, agregó, en alusión a la “primavera árabe”.

Además, Erdogan acusó al movimiento de protesta de tener “vínculos exteriores” y de estar organizado por “grupos extremistas”.

Durante la noche miles de manifestantes trataron de acercarse a las oficinas de Erdogan en Estambul y Ankara, siendo reprimidos con gases lacrimógenos y camiones hidrantes de las fuerzas anti disturbios.

En Esmirna, los manifestantes atacaron la sede del partido islámico Akp, del premier Erdogan, lanzando botellas incendiarias.

Los disturbios y la represión de los tres últimos días y la alta tensión en todo el paísimpactaron en la Bolsa de Estambul, que registró y fuerte baja esta mañana en apertura de las operaciones (-6,43%).

También cayó la lira turca frente al dólar, descendiendo a su nivel más bajo del último año y medio.

Los manifestantes, que reclaman la renuncia del premier, denunciaron además la “censura” de los medios masivos turcos, a los que acusan de obedecer las directivas del gobierno. 

Según Amnesty International (AI), la entidad humanitaria con sede en Londres, cinco de los cientos de heridos están en peligro de vida.

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Un taxista arrolla y mata a un manifestante en Estambul

Los sindicatos convocan una huelga general para el martes

La Bolsa turca pierde un 5%

 Estambul 3 JUN 2013 – El País.com (España)

Protestas en Turquía contra el primer ministro Erdogan. / ATLAS

Turquía ha empezado su segunda semana de protestas contra el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan con nuevos enfrentamientos entre manifestantes y policía en la madrugada del domingo al lunes en varias localidades del país. Un taxista ha arrollado a un grupo de manifestantes y ha matado a uno de ellos en una autopista de Estambul, según la Asociación de Médicos Turcos, informa Reuters. Las fuerzas de seguridad han lanzado este mediodía gases lacrimógenos para dispersar a un millar de manifestantes reunidos en una céntrica plaza de Ankara, mientras los sindicatos han convocado una huelga general para el martes.

El primer ministro ha culpado esta mañana a “elementos extremistas” de haber organizado la protesta. Erdogan llamó a la calma antes de emprender un viaje de Estado -a Marruecos, Argelia y Tunez- que le mantendrá fuera del país durante cuatro días. “El hecho de que el AKP [Partido de la Justicia y el Desarrollo, formación política de Erdogan] haya incrementado sus votos en tres elecciones consecutivas y haya ganado también dos referendos muestra que el pueblo de este país ha abrazado al partido”, dijo Erdogan. Mientras, esta mañana la Bolsa turca ha perdido un 5%.

EL PAÍS

Por tercera noche consecutiva, se vivieron estallidos de violencia en la zona de Besiktas en Estambul, en Ankara -la capital- y en otras ciudades como Esmirna, un centro turístico en la costa. Agentes antidisturbios usaron cañones de agua y enormes cantidades de gas lacrimógeno contra los manifestantes. La policía detuvo a 1.500 personas en Ankara durante la noche, según una diputada de la oposición, y la violencia en las diferentes protestas provocó cientos de heridos, según los propios manifestantes.

El centro de Estambul sigue literalmente tomado por miles de ciudadanos, que han cortado con grandes barricadas casi todos los accesos al parque Gezi y a la plaza Taksim, origen y centro de las protestas. Entre Taksim y Besiktas, ubicado a orillas de Bósforo, había este mediodía al menos 14 barricadas, las últimas ya más pequeñas, montadas por los manifestantes para intentar impedir un regreso de la policía al centro de la ciudad. En las calles y avenidas que llevaban a Besiktas, grupos de voluntarios y operarios municipales limpiaban la zona de restos de los enfrentamientos del domingo.

Más de mil personas, la mayoría jóvenes, ocupaban este lunes el parque Gezi en un ambiente festivo. Había varias tiendas de campaña y la gente cantaba “¡Erdogan dimisión!” y aplaudía. Grupos de voluntarios habían organizado un puesto para distribuir comida y bebida donados. Ofrecían también agua y vinagre para protegerse del gas lacrimógeno y vaporizadores con agua y antiácido para tratar sus efectos en los ojos y en la piel. Equipos de médicos también voluntarios llevaban tratando a gente desde la noche.

“Queremos que Erdogan dimita y nos vamos a quedar aquí el tiempo que haga falta, nadie está pensando en irse a casa”, asegura Gokce Gunac, una estudiante de periodismo de 27 años.

“No es una guerra política, no queremos que los partidos [políticos] intervengan, no queremos que la gente se olvide que esto era por los árboles y para defender nuestras libertades”, explica Gunac, que además es miembro del equipo nacional turco de esgrima.

La protesta fue surgiendo de forma espontánea tras la violenta respuesta policial contra unos pocos manifestantes que querían evitar la demolición del parque Gezi, sobre el que el Gobierno quería reconstruir un cuartel militar histórico de la época otomana para que funcionara como zona comercial. Y se ha convertido en una protesta generalizada contra el “autoritarismo” del Gobierno y, en especial, del primer ministro Erdogan, según los manifestantes. La Plaza Taksim y el Parque Gezi llevan ocupados por los manifestantes desde el sábado por la tarde.

En la ciudad de Esmirna, al oeste, un grupo armado con bombas incendiarias atacó el domingo por la noche una sede del AKP. Según la agencia Dogan, los bomberos lograron apagar el fuego, que destruyó en parte el edificio. En Ankara detuvo a cientos de personas en un centro comercial.

Pero es en Estambul, donde el movimiento comenzó el lunes 27 como una sentada contra los planes urbanísticos del Gobierno para una de las pocas zonas verdes del centro de la mayor ciudad de Turquía, donde las protestas han vuelto a ser más fuertes por cuarto día consecutivo, especialmente en el barrio de Besiktas, donde están de las oficinas en la ciudad del primer ministro. Los manifestantes hicieron barricadas con adoquines, señales de tráfico y materiales de construcción. La policía volvió a usar gases lacrimógenos para impedir que la gente se acercase a las oficinas de Erdogan, aunque un hombre llegó a utilizar una pequeña excavadora para intentar aproximarse al edificio. En una mezquita cercana, un dispensario improvisado atendía a los heridos en las manifestaciones.

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3 DE JUNIO DE 2013

Ola de protestas en Turquía

Las movilizaciones empezaron cuando hace algunos días grupos ambientalistas se reunieron en el parque Gezi, cerca de la céntrica plaza Taskim de Estambul, después de que el gobierno cortara unos árboles en el marco de un plan de desarrollo urbanístico. A los ambientalistas se les sumaron jóvenes, opositores y diversos ciudadanos indignados con lo que consideran un gobierno autoritario, encabezado por el primer ministro Recep Tayyip Erdogan, del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), una agrupación de centroderecha con raíces islamistas.

por 

  • ¿Taskim es Tahrir?
  • ¿Es este el Tahrir turco, es decir, una versión turca de la Primavera Árabe egipcia? No, a menos que los trabajadores participen, dice el analista de la BBC Paul Mason. Turquía tiene un gran movimiento obrero, y una gran población urbana pobre, y el lunes es un día de trabajo, así que habrá que seguir los acontecimientos. Sin duda, es ya algo más que la versión turca del movimiento Occupy.
  • Además, agrega Mahmut Hamsici, del Servicio Turco de la BBC, el caso turco no tiene un componente político tan marcado como el egipcio, donde los Hermanos Musulmanes tomaron preponderancia.
  • Nuevamente, habrá que ver cómo se desarrollan los acontecimientos y si algún partido político toma la delantera en este fenómeno, hasta ahora, heterogéneo.

Empezó como una protesta por el derribo de unos árboles, pero creció hasta convertirse en la manifestación contra el gobierno de Turquía más grande y violenta en años.

Las movilizaciones empezaron cuando hace algunos días grupos ambientalistas se reunieron en el parque Gezi, cerca de la céntrica plaza Taskim de Estambul, después de que el gobierno cortara unos árboles en el marco de un plan de desarrollo urbanístico.

A los ambientalistas se les sumaron jóvenes, opositores y diversos ciudadanos indignados con lo que consideran un gobierno autoritario, encabezado por el primer ministro Recep Tayyip Erdogan, del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), una agrupación de centroderecha con raíces islamistas.

Las movilizaciones volvieron la mirada del mundo hacia un país considerado un bastión de estabilidad en una región convulsa y volátil.

La policía reaccionó a las protestas con cañones de agua y un uso desmedido de gases lacrimógenos, lo que dejó decenas de heridos. Eso fue el detonante de una marea humana que se volcó a las calles de Estambul, Ankara (la capital turca) y otras ciudades para exigir la renuncia de Erdogan, al que llaman “dictador” y al que le critican su estilo desafiante.

Las autoridades dicen que más de 1.700 personas han sido detenidas en manifestaciones en 67 pueblos y ciudades, aunque muchos ya han sido liberados.

Mahmut Hamsici, periodista del Servicio Turco de la BBC, explica que aunque parece muy poco probable que consigan derrocar a Erdogan -que aún cuenta con gran apoyo de los sectores conservadores- las marchas han logrado un fuerte efecto psicológico entre la atomizada oposición, insuflándole optimismo y una sensación de que un cambio es posible.

La mayoría de los manifestantes son “jóvenes laicos y apolíticos de clase media que nunca protestaron en su vida y que ahora sorprende verlos lanzar piedras a la policía”, explica Hamsici, aunque la multitud de manifestantes es heterogénea y aglutina a grupos nacionalistas seculares, sindicatos, nacionalistas kurdos y activistas gays y lesbianas.

El eslógan principal -presente en redes sociales, carteles y banderas- es “todos somos hijos de Ataturk”, en referencia al hombre considerado como el padre de la Turquía moderna. Es decir, somos una república laica y estamos preocupados por el uso autoritario del poder del primer ministro Recep Tayyip Erdogan, junto con una islamización progresiva.

SUMA DE ENOJOS

Los motivos de descontento son variados. Como explica Hamsici, se trata de una “suma de enojos”:

El más inmediato es el plan para el parque Gezi y otros proyectos de desarrollo como la construcción de un nuevo puente sobre el Bósforo en Estambul, a pesar de que el impacto ambiental no ha sido suficientemente analizado. El puente fue inaugurado con una pomposa celebración y se le dio el nombre del sultán Selim el Severo, el adversario más cruel de alevitas y chiítas en la historia otomana.

Un antecedente de esta ola de protestas fue la prohibición de celebrar el 1º de Mayo pasado en la plaza Taskim. Eso desató protestas que terminaron con represión policial y al menos 28 heridos.

Otro motivo es lo que califican de islamización e intromisión en el estilo de vida turco, como la reciente prohibición de vender bebidas alcoholicas, la intención de prohibir el aborto o la construcción de una mezquita gigante en Estambul.

También la intención de Erdogan de reformar la constitución para pasar de un sistema parlamentario a uno presidencialista y así volverse el primer presidente elegido directamente en la historia turca.

A muchos les preocupa el traslado del conflicto de la vecina Siria luego de que en la ciudad fronteriza de Reyhanli el 11 de mayo pasado un doble atentado con coche bomba dejara 53 muertos.

TWITTER, LA “AMENAZA”

Erdogan llamó a la calma este lunes y dijo que los últimos cuatro días de protestas contra el gobierno no constituyen una “Primavera Turca”.

Erdogan dijo que "las redes sociales son la peor amenaza para la sociedad".

Erdogan dijo que “las redes sociales son la peor amenaza para la sociedad”.

En una conferencia de prensa antes de un viaje a Marruecos, dijo que las protestas fueron organizadas por extremistas y acusó a la oposición de provocar “a sus ciudadanos”.

Además les echó la culpa de las marchas a las redes sociales. “Ahora hay una amenaza que se llama Twitter”, dijo Erdogan.

“Los mejores ejemplos de mentiras se pueden encontrar allí. Para mí, las redes sociales son la peor amenaza para la sociedad”, dijo y calificó a los manifestantes de “elementos extremistas”.

Es que los manifestantes, en gran medida, se han volcado a Twitter para organizarse, alentarse y ofrecer ayuda a los detenidos y heridos.

Aunque en casi todas las marchas en el mundo esta red ya es un elemento omnipresente, en el caso turco su importancia aumenta dado que los medios nacionales no están mostrando lo que pasa dado que las empresas periodísticas más importantes son propiedad de grandes grupos de capital que están bajo la presión del gobierno.

Muchos periodistas perdieron sus trabajos en los últimos días y otros incluso terminaron presos. Por eso las protestas también son contra los medios, y ha habido manifestaciones frente a los principales medios.

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Los servicios secretos turcos investigan una posible injerencia extranjera en las protestas

MADRID, 3 (EUROPA PRESS)

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ha revelado este lunes que los servicios secretos están investigando la posible implicación de potencias extranjeras en las manifestaciones y disturbios registrados en los últimos días para protestar contra la remodelación de la plaza Taksim de Estambul.

“Nuestra inteligencia está trabajando (para determinar la intervención de agentes extranjeros). Por el momento no se pueden revelar los nombres, pero hemos tenido reuniones con sus responsables”, ha afirmado Erdogan, según recoge el diario turco ‘Hürriyet’ en su edición digital. Además, ha denunciado la presencia de “extremistas” en las protestas.

Erdogan también ha respondido a las peticiones de contención lanzadas desde la comunidad internacional. “Quienes nos aconsejan moderación deben ser moderados ellos mismos en primer lugar”, ha afirmado.

El mandatario turco ha destacado que el país ya vive una Primavera Turca y que no cederá ante quienes quieren convertirla en un invierno. Erdogan ha destacado así los frutos que está dando el desarrollo y crecimiento económico de los últimos años y ha recordado que el ingreso anual per capita ha alcanzado los 10.500 dólares (unos 8.000 euros), lo que ha provocado “envidias”.

Por otra parte, el presidente de Turquía, Abdulá Gül, ha pedido “sentido común” a los manifestantes y ha asegurado que sus mensajes bienintencionados ya han sido escuchados. “La democracia no es sólo votar. El mensaje ha llegado. Se hará lo que sea necesario”, ha señalado Gül en declaraciones a la prensa este lunes.

El jefe del Estado turco ha pedido contención a todas las partes y ha expresado su preocupación por la presencia de organizaciones ilegales en las manifestaciones. “Esta ha sido una prueba para la democracia turca”, ha reconocido.

Las protestas comenzaron para manifestar el rechazo a los planes de reconstruir un edificio militar histórico de la época otomana en el parque Gezi de la plaza Taksim, en el centro de Estambul, talando varios árboles centenarios, pero la dureza con la que se empleó la Policía contra los manifestantes ha provocado una masiva reacción contra el Gobierno en las calles de las principales ciudades del país.

Amnistía Internacional ha denunciado la muerte de al menos dos personas durante las protestas, pero este dato no han sido confirmados por las autoridades turcas. Además se ha informado de millares de heridos y detenidos en estos disturbios.

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Violentos enfrentamientos entre policía y manifestantes en el centro de Estambul

Una protesta pacífica contra la construcción de un centro comercial en un parque desencadena cuatro días de choques

 Estambul 31 MAY 2013 – El País.com (España)

Escenas de los disturbios en Estambul. / REUTERS

Todo empezó en la noche del pasado lunes. Unas 50 personas protestaban pacíficamente contra la demolición de un pequeño parque en el centro de Estambul, uno de los pocos espacios verdes en esta parte de la ciudad. Como parte de un proyecto de reurbanización, el parque iba a dejar a paso a la reconstrucción de un cuartel militar histórico de la época otomana y a un centro comercial.

La policía antidisturbios trató de desalojar a los manifestantes, pero la violencia empleada por los agentes sólo hizo que, en los días siguientes, la cantidad de gente protestando aumentara hasta varios miles, incluyendo a diputados de la oposición y a escritores, artistas e intelectuales.

Anoche, miles de personas habían ocupado el Parque Gezi. Habían plantado tiendas de campaña, había pancartas, grupos discutiendo de política, puestos de comida y de bebida, gente cantaba eslóganes contra el Gobierno.

“Atacaron a las 5 de la mañana (del viernes) con los cañones de agua y el gas lacrimógeno, entonces había unas mil personas en el parque, la gente se asustó y huyó”, comenta en la plaza Taksim, a pocos metros del parque, en el centro de la ciudad, Baran Civan, un estudiante de 22 años que ha participado en las protestas desde el primer día y uno de los cerca de 150 manifestantes que seguían cantando y aplaudiendo en esta plaza. Algunos con gafas de buceo y máscaras médicas, con la intención de protegerse del gas.

Más de 100 personas han resultado heridas sólo durante el viernes, según cifras de oficiales médicos. Y, según algunas informaciones, un hombre habría muerto como resultado de la represión policial. Al menos otras 63 personas fueron detenidas durante la jornada, según el gobernador de Estambul, Huseyin Avni Mutlu. Desde el inicio de las protestas, decenas de personas han resultado heridas, incluidos un diputado de la oposición y varios periodistas, según varias fuentes. Varias estarían heridas de gravedad y, según algunas fuentes, una persona habría perdido un ojo debido al impacto de una lata de gas lacrimógeno.

“Estoy seguro de que no es sólo sobre el parque, es acumulativo, la gente está empezando a pensar sobre el Gobierno”, dice Civan. Este estudiante enumera los atentados en Reyhanli, en el sur de Turquía, en los que 52 personas murieron y que las autoridades atribuyeron a un grupo leal al Gobierno sirio, la ley contra el alcohol recién aprobada por el Parlamento y la cobertura parcial de los hechos por los medios afines al Gobierno como varia razones por las que la gente protesta.

Tras las manifestaciones, varios empresarios turcos han declarado que no abrirán sus tiendas en el proyectado centro comercial. “La gente está empezando a hablar de la primavera turca. Bueno, no lo sé, pero estaría bien”, dice Civan. Pero, justo entonces, y sin que aparentemente haya una provocación previa, la policía vuelve a cargar. Camiones antidisturbios disparan sus cañones de agua y los agentes lanzan botes de gas lacrimógeno. La gente corre y el humo empieza a extenderse por la plaza, mientras los clientes de las numerosas cafeterías y hoteles de lujo en la zona observan la escena.

A unas decenas de metros, en la avenida Istiklal, peatonal, repleta de comercios y un lugar favorito de los turistas que estos días llenan Estambul, varios cientos de manifestantes se enfrentan también a la policía. Con las tiendas cerradas, los empleados y clientes dentro observando a través de los escaparates, algunos con pintadas o resquebrajados, otro camión de la policía y decenas de agentes se lanzan contra los manifestantes.

“Esto muestra una profunda falta de respeto por el derecho a protestar, y no sólo durante estos cuatro días sino que es una tendencia creciente durante los últimos años”, asegura a EL PAÍS Emma Sinclair, representante de la organización Human Rights Watch en Turquía. Por su parte, Amnistía Internacional también ha condenado la violencia y ha pedido a las autoridades en un comunicado que “dejen de usar una fuerza excesiva contra manifestantes pacíficos y que investiguen supuestos abusos”.

Para esta noche, hay convocadas manifestaciones de apoyo no sólo en Estambul sino en otras ciudades turcas como la capital, Ankara, y otras conocidas por su atractivo turístico, como Izmir, Adana y Bursa. A lo largo del viernes, la etiqueta DirenGeziParki, que se podría traducir como “Resistencia por el Parque Gezi”, se convirtió en trending topicglobal en la red social Twitter. Además, varias páginas en Facebook habían convocado a miles de personas a protestar en las principales ciudades del país.

“Esto va más allá de Taksim y la reurbanización, tras la violencia empleada por la policía… es como los ‘indignados’ en España”, dijo a este periódico Betul Tanbay, de la Plataforma Taksim, creada en un inicio para protestar contra las obras en la zona.

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, que ha sido acusado de tomar decisiones autoritariamente, sin consultar a la opinión pública, ha insistido en que el proyecto de reurbanización se va a llevar a cabo cueste lo que cueste. “Pueden hacer lo que quieran (los manifestantes). Nuestra decisión está tomada y seguiremos adelante”, dijo el pasado miércoles durante la ceremonia de inauguración de las obras del tercer puente sobre el Bósforo, que llevará el nombre de un sultán del Imperio Otomano y que también requerirá la destrucción de algunas de las últimas zonas verdes de Estambul.

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Cerca de 1000 detenidos tras tres días de protestas en Turquía

Las detenciones se produjeron en 48 ciudades de todo el país. Desde el viernes, Turquía vive una oleada de manifestaciones contra el primer ministro, Recep Tayyip Endorgan.

por AFP/Reuters – 02/06/2013 – Latercera

Centenares de manifestantes turcos ocupaban  el domingo la plaza Taksim de Estambul, abandonada ayer por la policía tras dos días  de violentos enfrentamientos, y seguían determinados a mantener viva su  protesta contra el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan. 

La retirada policial refleja la marcha atrás de Erdogan, cuyo gobierno fue  muy criticado por la violenta represión del movimiento de protesta del viernes  y el sábado. Las organizaciones de derechos humanos turcas y extranjeras cifraron  en un millar los heridos y Amnistía Internacional habló incluso de dos muertos.  Estas cifras no fueron confirmadas oficialmente. Según el ministro del  interior, Muamer Guler, 53 civiles y 26 policías resultaron heridos durante las jornadas de protestas y cerca de 1000 manifestantes fueron detenidos en  48 ciudades del país.

Horas después de la retirada policial de la plaza Taksim, nuevos incidentes  de produjeron la noche del sábado al domingo en Estambul, pero también en la  capital, Ankara, donde los manifestantes intentaron acercarse a las oficinas  del primer ministro en las dos ciudades.

En  Ankara, la policía dispersó con granadas lacrimógenas y cañones de agua,  a una muchedumbre de varios millares de personas que se dirigía a la sede de la  jefatura de gobierno, cantando consignas hostiles contra Erdogan. Por su parte, los manifestantes replicaron lanzando ladrillos y destruyeron las vitrinas  de varios comercios. Dos autos fueron incendiados y un kiosco de  periódicos.

Según la agencia Anatolia, estos enfrentamientos dejaron 56 heridos entre las fuerzas de seguridad. Varios manifestantes fueron detenidos. El sindicato de médicos de Ankara había informado por su lado de que 414 civiles resultaron  heridos ayer  en incidentes producidos en la capital, seis de ellos de  gravedad. 

Incidentes similares se produjeron en Estambul, en torno a las oficinas del  primer ministro, en el barrio de Besiktas. La tranquilidad retornó el domingo  por la mañana.

La plaza Taksim y el pequeño parque Gezi, cuyo proyecto de supresión generó el movimiento de protesta antigubernamental, fueron ocupados durante toda la  noche del sábado por los centenares de manifestantes que festejaron la marcha atrás del primer ministro.

Sin embargo, parecen dispuestos a seguir librando su batalla, ya que la  barricadas seguían el domingo erigidas en las calles que llevan a la plaza Taksim, con mobiliario urbano, coches o incluso autobuses volcados.

Al pie de las barricadas, con inscripciones como “hukumet istifa”  (“gobierno dimisión”), grupos de manifestantes parecían prepararse para más  enfrentamientos. “Todos los turcos están hartos desde hace 10 u 11 años, hoy  todo el mundo quiere que el primer ministro se vaya”, dijo uno de los manifestantes, Hallit Aral.

Enfrentado a una de las más importantes oleadas de protesta desde su  llegada al poder en 2002, Erdogan ordenó a las fuerzas policiales que se  retiraran de la plaza Taksim y del parque Gezi, donde está previsto construir  un proyecto urbanístico que desató la ira popular.

Inmediatamente después de la salida de la policía, miles de personas con  banderas turcas invadieron la plaza y el parque aledaño cantando consignas de  victoria, entre fuegos artificiales.

No obstante, horas antes del repliegue policial, Erdogan había afirmado con  energía que la policía permanecería en la plaza Taksim “hoy” (sábado) y “aún  mañana”, porque ese lugar “no puede ser un área donde los extremistas hagan lo  que quieran”. Pero el presidente de Turquía, Abdulá Gül, lanzó luego un llamado al  “sentido común” y a la “calma”, y consideró que las protestas habían alcanzado  un nivel “inquietante”.

“En una democracia, las reacciones deben ser expresadas (…) con sentido  común, con calma, y los dirigentes deben movilizar sus esfuerzos para prestar  oídos a las diferentes opiniones e inquietudes”, señaló el presidente.

Ante estas reacciones, el primer ministro dio marcha atrás y admitió que la  policía había actuado en algunos casos de forma “extrema”.

Países aliados occidentales, como Estados Unidos y Reino Unido, instaron  también al gobierno turco a la moderación. 

Por su lado, el régimen sirio, ahora enemigo jurado de Ankara, acusó a  Erdogan de “dirigir su país de forma terrorista” y “destruir la civilización y  los logros del pueblo turco”, según afirmó el ministro sirio de Información,  Omran Al Zohbi.

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Protestas en Turquía dejan casi un millar de detenidos y 79 heridos

Las detenciones se produjeron en 90 manifestaciones.

La violenta represión policial fue criticada por Amnistía Internacional y Human Rights Watch.

Cooperativa.cl
EFE

Todo comenzó por una protesta en Estambul para salvar un céntrico parque de la destrucción.

Un total de 939 personas fueron detenidas desde el pasado viernes en la violenta ola de protestas en Turquía, según datos oficiales del ministerio del Interior turco, informan este domingo las emisoras locales.

Las detenciones se produjeron en 90 manifestaciones diferentes en todo el país, desencadenadas por una protesta en Estambul para salvar un céntrico parque de la destrucción.

Según esta fuente oficial, parte de estos detenidos ya han sido puestos en libertad, mientras que al menos 79 personas han resultado heridas en los enfrentamientos.

Después de tres días de tensa acampada en el parque y dos de enfrentamientos policiales que acabaron el sábado por la tarde con la retirada de las fuerzas de orden de la simbólica plaza de Taksim, los manifestantes estuvieron celebrando su “victoria” hasta altas horas de la noche.

El domingo ha amanecido sin violencia y sólo la lluvia ha obligado a numerosos manifestantes a dejar la plaza ya por la mañana, mientras que otros continúan en el parque donde intentan realizar labores de limpieza.

Exigieron la dimisión del Gobierno

El desalojo forzoso de los manifestantes en el parque Gezi de Estambul en la madrugada del viernes por parte de la policía turca hizo estallar la situación.

Decenas de miles de personas salieron a las calles para enfrentarse a las fuerzas del orden y pronto exigieron la dimisión del Gobierno, en manos del Partido Justicia y Desarrollo (AKP), islamista moderado.

De ahí las protestas se propagaron a otras ciudades, sobre todo a la capital Ankara, donde también miles de personas, en su mayoría estudiantes, se enfrentaron a la policía.

La violenta represión policial, con gases lacrimógenos y carros lanza agua para dispersar a los manifestantes, fue criticada por organizaciones internacionales de derechos humanos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, que calificaron la reacción de la policía de “excesiva”.

En una nota emitida el sábado, Amnistía Internacional señaló que se había informado sobre “un millar de heridos y al menos dos muertos”, aunque este último dato no ha podido ser verificado y el Ministerio de Interior ha negado que haya muertos.

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Los manifestantes vuelven a la plaza de Taksim de Estambul

La calma reina de momento en la emblemática plaza turca

La policía dispersa a la fuerza las protestas de Ankara

 Estambul 2 JUN 2013 – El País.com (España)

REUTERS-LIVE

Miles de personas volvieron a ocupar hoy el centro de Estambul tras dos días de violentos enfrentamientos entre la policía y manifestantes. En un ambiente festivo, la gente volvió a protestar contra la actuación policial y del Gobierno y muchos pidieron la dimisión del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, que ayer había exigido a los manifestantes que cesaran sus acciones. Lo que empezó el lunes por la noche como una sentada contra la demolición de un parque en el centro de la ciudad, que el Gobierno quería convertir en una zona comercial, se transformó tras la violenta respuesta policial en una protesta masiva y generalizada sin precedentes durante los 11 años de Gobierno de Erdogan.

Durante el viernes y el sábado, los agentes antidisturbios usaron cañones de agua y enormes cantidades de gas lacrimógeno para intentar dispersar a los manifestantes. Hasta que el sábado por la tarde la policía se acabó retirando del centro de Estambul. En Ankara, sin embargo, los manifestantes han vuelto a toparse hoy con las fuerzas de seguridad. La policía ha echo uso de nuevo de gases lacrimógenos para dispersar a un millar de personas que pretendían llegar hasta las oficinas del primer ministro Erdogan.

“Primero, la gente no quiere que vuelva la policía por aquí al menos durante unos días. Segundo, queremos que Erdogan se disculpe públicamente y que detenga el proyecto [del parque]. Y, tercero, debería haber un cambio en la forma cómo [el Gobierno] hace política”, resumió Enis Ozacar, un guía turístico de 35 años, sobre las demandas de los manifestantes. A su alrededor, en el parque Gezi y la Plaza Taksim, centro y símbolo de las protestas, miles de personas celebraban lo que consideran una victoria contra el Gobierno “autoritario” de Erdogan.

“[Erdogan] se está comportando como un dictador, queremos que dé marcha atrás”

Zuhal Unsla, enfermera de 28 años

“Antes, la gente tenía miedo de que [la policía] les pegara o usara gas contra ellos, pero hemos mostrado que ya no es así”, comentó Halil Sertbulut, de 37 años y que compagina su trabajo en una empresa energética con un doctorado en Ciencias Políticas. “Por fin la gente de Turquía se ha activado políticamente”.

Desde la mañana de hoy, numerosos voluntarios limpiaban, junto a los servicios municipales, la basura y los escombros producidos por las protestas, recogiendo incluso una a una las colillas del suelo. Otras personas distribuían gratis agua y comida o la apilaban en varios lugares en el parque para que la gente lo pudiera coger. Otros grupos bailaban en círculo cogidos de las manos y cantaban canciones tradicionales. Y también había quien ayudaba a mantener las barricadas que cierran varios de los accesos a la zona y con los que los manifestantes quieren evitar un regreso de los policías antidisturbios.

La gente pidió a la oposición en el Parlamento que no mostraran sus emblemas para que las protestas sigan siendo no partidistas. Pero grupos políticos más pequeños, en su mayoría de izquierdas, sí llegaron a Taksim con banderas rojas y amarillas. Muchas personas llevaban banderas de Turquía y también las había con la cara de Mustafá Kemal Ataturk, el fundador de la actual República Turca en 1923, defensor del Estado secular y a quien muchos ven como una figura opuesta a la del primer ministro.

“(Erdogan) se está comportando como un dictador, queremos que dé marcha atrás a sus decisiones y que se marche del Gobierno”, insistió Zuhal Unsla, una enfermera de 28 años, también en Taksim y mientras todos en su grupo de amigos asentían con la cabeza. Otro grupo de manifestantes se mostraban más agresivo y amenazaba con “llevar la guerra a las calles” si Erdogan no dimite, en palabras de Nedim Sarfati, un camarero de 22 años que hablaba con voz muy ronca, según él debido al gas lacrimógeno. “¡Tenemos que mostrarle nuestra rabia porque él aún no se da cuenta!”, exclamó Sarfati.

“Dicen que Tayyip Erdogan es un dictador. Si llaman dictador a alguien que sirve al pueblo, yo no puedo decir nada más”, dijo por su parte el propio primer ministro en una intervención televisada. Erdogan, cuyo partido es islamista moderado, insistió en que el proyecto de remodelación del parque seguirá adelante a pesar de las protestas y añadió: “Vamos a construir una mezquita en Taksim y para hacerlo no necesitamos el permiso del CHP (el Partido Republicano Popular, principal grupo en la oposición) ni de unos cuantos vagos (en referencia a los manifestantes)”.

“Erdogan cree que su palabra es la ley y quiere imponernos su estilo de vida, pero nosotros no queremos vivir así”, comentó Ozacar, el guía turístico, mientras tanto él como los demás manifestantes aseguraban que continuarán en las calles hasta que el Gobierno cambie de actitud.

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Erdogan carga contra la oposición por causar las manifestaciones que azotan Turquía

EP
Día 02/06/2013 – ABC.es

Este sábado pidió disculpas por la virulencia con la que actuó la Policía, pero un día después rechaza las acusaciones de dictador y se defiende asegurando que en Estambul no se construirá un centro comercial, sino una mezquita

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ha acusado este domingo al principal partido de la oposición, el Partido Republicano del Pueblo (CHP), de provocar las manifestaciones en Turquía, que se iniciaron en Estambul en protesta por la construcción de un centro comercial en el parque Taksim Gezi, a la vez que se ha mostrado desafiante con los manifestantes, según ha informado el diario “Hurriyet”. “Creemos que el principal partido de la oposición es el que está haciendo un llamamiento a la resistencia en cada calles, provocando estas protestas”, ha asegurado Erdogan en la televisión turca.

El líder turco ha mostrado también una actitud desafiante con los manifestantes del parque Taksim Gezi. “¿Vuestro problema tiene que ver con la plantación de árboles? Aquí no se está produciendo una tala de árboles. Se están talando doce árboles como parte del proyecto de peatonalización de Taksim”, ha declarado Erdogan, que también ha destacado el proyecto que tiene su Gobierno de plantar árboles por todo el país.

El primer ministro ha acusado también a los manifestantes de causar daños a la propiedad. “Están quemando, dañando las tiendas. ¿Es eso una democracia?”, se ha preguntado el líder turco. Asimismo, ha criticado a aquellos que le han calificado de “dictador” por el uso excesivo de la fuerza efectuado por las fuerzas de seguridad contra los manifestantes. “Dicen que Tayyip Erdogan es un dictador. Si llaman a alguien que sirve al pueblo dictador, entonces, no puedo decir nada”, ha afirmado Erdogan, que ha añadido que la construcción de un centro comercial en el parque no es una decisión definitiva.

Resta valor al anuncio

“No existe ninguna decisión definitiva de construir un centro comercial allí. Quizá construyamos un museo de la ciudad o unas instalaciones para organizar diferentes actividades”, ha señalado el primer ministro turco. Erdogan ha revelado que en el parque se construirá una mezquita y ha señalado que no necesita el permiso del principal líder de la oposición o de “algunos merodeadores” para el proyecto, por considerar que todas aquellas personas que votaron por su partido, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), le han dado la autoridad para hacerlo.

Este sábado, la Policía se retiró de la plaza Taksim, donde los enfrentamientos con los manifestantes causaron la muerte de dos personas y más de un millar de heridos, según Amnistía Internacional.

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Las razones de las violentas protestas que han dejado más de 1000 detenidos en Turquía

Las manifestaciones han cuestionado por primera vez la poderosa imagen que ha cultivado por más de una década el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan.

por AFP – 02/06/2013 –
 El presidente, Abdullah Gül y el premier turco, Recep Tayyip Erdogan.El presidente, Abdullah Gül y el premier turco, Recep Tayyip Erdogan.

Las protestas de estos días en Estambul y en decenas de ciudades turcas, originadas por un pequeño grupo de militantes,reflejan el enfado de una población harta del poder autoritario  que desde hace diez años ejerce el gobierno islamista conservador de Recep  Tayyip Erdogan, primer ministro del país. 

Desde la extrema izquierda a la derecha nacionalista, todo el espectro  político turco se unió el sábado para invadir la plaza Taksim y festejar al  grito de“¡Dictador dimisión!” la derrota frente a la calle del primer ministro  Erdogan.  Todos expresaron la cólera acumulada contra la política del Ejecutivo,  exacerbada además por la violenta represión policial durante las jornadas de protestas.

“Estas manifestaciones no son obra de un puñado de militantes o de una  organización, sino la expresión de una generalizada frustración de gente de  todas las corrientes políticas”, asegura el politólogo Ilter Turan, de la Universidad privada Bilgi de Estambul.

“Es un movimiento popular sin precedentes, súbito, (…) producto de la  frustración y la decepción de los sectores laicos de la sociedad, que carecen  de influencia sobre la vida pública desde hace 10 años”, afirma por su lado Sinan Ulgen, de la fundación Carnegie Europe.

El islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), llegó al poder en 2002, en una Turquía exhausta por una crisis financiera y por la inestabilidad política generada por las intervenciones de los militares en la vida pública.

En diez años, su gobierno ha logrado multiplicar por tres el ingreso por habitante gracias a un crecimiento que superó el 8% en 2010 y 2011, generalizó  el acceso a la educación o la salud, y relegó al ejército a los cuarteles.  

Pero también hizo ingresar a la religión en el espacio público, ante la  inquietud de los defensores de la República laica. El velo islámico ha sido autorizado en algunas universidades. El pianista, Fazil Say, fue  condenado por blasfemia por una serie de tuits en los que ironizaba sobre la  religión musulmana. La semana pasada, el gobierno hizo votar una ley que  prohíbe la venta de alcohol cerca de las mezquitas y las escuelas. La lista es  larga, sin contar con los intentos por limitar el derecho al aborto o prohibir  el adulterio.

UN NUEVO SULTAN
Numerosos manifestantes en Ankara o Estambul, u otras ciudades del país,  expresaron su molestia ante un poder que, dicen, quiere “imponerles una forma  de vivir”. Por su parte, la izquierda y la extrema izquierda, también denunciaron la  represión ejercida por las autoridades durante las manifestaciones, bajo el pretexto de la lucha contra el  terrorismo, con cerca de mil personas detenidas. 

Todos acusan a un poder cada vez más autoritario, amparado por sus éxitos electorales. Frente a una oposición totalmente superada, el partido de Erdogan  ganó las elecciones generales de 2007 y 2011, con 47% y 50% de los votos respectivamente. 

Obligado por las normas del AKP a renunciar a la jefatura de gobierno en  2015,Erdogan no esconde su ambición de aspirar el próximo año al cargo de  presidente, que será electo por primera vez mediante sufragio universal.

Sus adversarios ya aluden a un “nuevo sultán”, y a sus faraónicos proyectos lanzados los últimos meses para Estambul, como un tercer puente sobre el Bósforo o un futuro aeropuerto gigante en la ciudad.

CAMBIO DE SITUACIÓN
Algunos esperan que los recientes acontecimientos hayan cambiado en algo la  situación. “La ola de protestas en la plaza Taksim ha afectado por primera vez  la imagen todopoderosa del primer ministro”, escribió hoy el  editorialista Murat Yeykin, del Hürriyet Dailynews.

Durante un discurso pronunciado hoy, Erdogan no parecía sin  embargo muy afectado. “Si llaman dictador a alguien que sirve al pueblo ¿qué  puedo hacer yo” lanzó, con ironía.

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Crece indignación en Turquía

Amnistía Internacional dijo que dos personas murieron y al menos, mil están heridas por los enfrentamientos con la policía.

La plaza de Taksim en Estambul seguía bajo el poder de los manifestantes este domingo.

La plaza de Taksim en Estambul seguía bajo el poder de los manifestantes este domingo.

El Departamento de Estado de EE.UU. presentó un reporte sobre la actividad terrorista mundial y advierte de un aumento de la misma en Irán y Hizbolá.
Voz de América – Redacción 02.06.2013
La emblemática plaza de Taksim en Estambul sigue ocupada por centenares de manifestantes que exigen la renuncia del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan.En una arremetida violenta, la policía de Estambul intentó dispersar a los manifestantes entre viernes y sábado, pero agravó la situación.A juicio de Amnistía Internacional, dos personas murieron por la acción de las fuerzas oficiales y más de mil están lesionadas, sin embargo, el gobierno solo habla de 60 heridos, entre ellos 56 uniformados.La protesta es directamente contra el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, y tiene como escenarios a Estambul y Ankara.Entre tanto, el sindicato de médicos de Ankara había informado por su lado que 414 civiles resultaron heridos por los enfrentamientos callejeros.Debido a los violentos choques, Erdogan ordenó retirar la policía lo que facilitó la toma de la plaza Taksim.

El presidente de Turquía, Abdulá Gül, hizo un llamado al “sentido común” y a la “calma”, y consideró que las protestas habían alcanzado un nivel “inquietante”.

“En una democracia, las reacciones deben ser expresadas (…) con sentido común, con calma, y los dirigentes deben movilizar sus esfuerzos para prestar oídos a las diferentes opiniones e inquietudes”, dijo Gül.

Estados Unidos y Reino Unido, llamaron al gobierno turco a la moderación.

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Erdogan advierte de que no cederá a las presiones de “grupos extremistas”

Después de los duros enfrentamientos de ayer, esta tarde también hay convocadas protestas

 Estambul 1 JUN 2013 – El País.com (España)

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ha advertido que no cederá a las presiones de “los grupos extremistas”, en sus primeras declaraciones en público sobre las protestas de estos días en Estambul. “La policía estaba en Taksim ayer, estará hoy y estará también mañana. Taksim no puede ser un sitio donde grupos extremistas campan sin control”, ha señalado. Erdogan, del que se ha pedido su dimisión por estos incidentes, también ha admitido que podría haber habido un mal uso del gas lacrimógeno y ha señalado que el Ministerio del Interior y el Gobernador de Estambul han iniciado una investigación. “Pido a los manifestantes que cesen estas acciones inmediatamente”, ha añadido el primer ministro en un discurso por televisión.

La violencia apenas cesó en Estambul durante la noche y agentes antidisturbios y grupos de manifestantes seguían enfrentados al menos a las cinco de la mañana de hoy. Algunos grupos de jóvenes lanzaban botellas de vidrio y piedras a los policías, que respondían con cargas, vehículos con cañones de agua y disparos de latas de gas lacrimógeno. Residentes de las zonas afectadas hacían ruido con cazos y sartenes desde sus ventanas en apoyo a los manifestantes. Horas antes, hubo también cargas policiales en la céntrica plaza Taksim, sin que aparentemente hubiera provocación previa por parte de los manifestantes. Y las calles del centro de la ciudad amanecieron hoy llenas de restos de botellas rotas, piedras y latas de gas lacrimógeno y muchos comercios seguían cerrados.

También esta mañana temprano, al menos varios cientos de personas trataron de cruzar desde el lado asiático de Estambul al europeo para unirse a las protestas a través de uno de los puentes sobre el Bósforo, que no está abierto a los peatones. La policía no les permitió a estas personas internarse en la ciudad tras el puente pero residentes en el lado asiático han convocado otra marcha para esta tarde.

Miles de personas participaron ayer en las protestas, que provocaron más de 100 heridos, según fuentes médicas. Informaciones sin confirmar mencionaban dos personas muertas debido a la acción policial. Solo durante la mañana, la policía detuvo a más de 60 personas, según cifras oficiales.

Las protestas surgieron tras la violencia policial contra un pequeño grupo de manifestantes que, desde el lunes pasado, protestaban contra el derribo de un pequeño parque en el centro de Estambul. Cada día, la represión policial aumentó y el número de manifestantes creció y atrajo también a políticos en la oposición y personalidades de la cultura. Hasta que las quejas por el parque se convirtieron en una protesta mucho mayor contra el Gobierno, que explotó en violentos enfrentamientos anoche cuando la policía usó cañones de agua y enormes cantidades de gas lacrimógeno para intentar evitar que la gente pudiera marchar hasta la Plaza Taksim.

“¡La gente que está protestando no son terroristas!”, exclama Ebru, de 35 años y estudiante de posgrado. “La gente no, pero los otros, el Gobierno, sí se están comportando como tales”, añade Sinan, un hombre de negocios de 36 años. Ambos están en una calle de Nisantasi, una zona lujosa más alejada de Taksim y donde la policía también ha usado gas lacrimógeno ayer y hoy.

“Yo me he unido hoy a las protestas tras ver los sucesos de ayer, he visto que no es algo pequeño y que no se va a acabar”, comenta Sinan, que como muchos repudia la respuesta policial. “Es fascismo, (las autoridades) no saben lidiar ni con una historia pequeña por unos árboles y, además, los medios de comunicación turcos lo han ignorado y, mira, este tipo de acciones muestran que Turquía no es una democracia”, añade mientras otras personas intentan bloquear la calle para evitar que la policía pueda volver a pasar. Más lejos, un grupo de personas ayuda a un chico que ha resultado herido en una carga policial. Ni Sinan ni Ebru quieren dar sus apellidos. “Nos da miedo”, dice ella.

Muchos manifestantes lamentan que la mayoría de los medios generalistas turcos apenas hayan hecho referencias a las protestas y a las cargas policiales de ayer. Organizaciones defensoras de la libertad de expresión y de los derechos humanos han criticado repetidamente la actitud del Gobierno en este sentido.

El Comité para la Protección de los Periodistas señaló en diciembre que Turquía es el país del mundo con un mayor número de periodistas encarcelados, 49. Ayer, Human Rights Watch y Amnistía Internacional condenaron el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía.

Participantes en las protestas señalan que el Gobierno se está comportando de forma cada vez más autoritaria y que la violenta respuesta policial a la manifestación en el parque fue “la última gota que ha colmado el vaso”.

Hay varias marchas y manifestaciones previstas para hoy más tarde en Estambul, en las principales ciudades de Turquía e incluso en otras ciudades europeas con una población turca significativa. Por su parte, Ebru y Sinan aseguran que, aunque se han unido hoy, van a seguir manifestándose mientras duren las protestas.

One Comment to “Hijos del descontento en la Turquía de Erdogan”

  1. Hijos del descontento en la Turquía de Erdogan | Dossier El Gran Fundamento, me ha parecido muy genail, me hubiera gustado que fuese más largo pero ya sabeis si lo bueno es breve es dos veces bueno. Enhorabuena por vuestra web. Besotes.

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