El Nobel de la Paz alienta el desarme químico


Inspectores de la OPAQ trabajan en Siria desmantelando el arsenal de Bashar Al Assad

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El Nobel de la Paz alienta el desarme químico

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas recibe el galardón mientras destruye el arsenal de El Asad

 La Haya 11 OCT 2013 – El País.com (España)
Bandera de la OPAC, frente a su sede en La Haya. / E-J. DANIELS (EFE)

El premio Nobel de la Paz ha vuelto a sus orígenes, el desarme y la contribución a la convivencia mundial. En una de sus decisiones más aplaudidas, el comité noruego que entrega el galardón ha elegido este año a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), un organismo internacional que colabora con Naciones Unidas y lleva 16 años dedicado a erradicar la peor munición imaginable.

“Es un honor que recibimos con humildad”, dijo su director general, Ahmet Uzumcu, al saberlo. Su equipo, formado por 500 personas, se había abrazado, reído y llorado a primera hora de la mañana. Estaban sorprendidos y honrados. Se consideran una familia que opera casi en la sombra, y sus inspectores trabajan contra reloj en estos momentos en Siria para desmantelar el arsenal guardado por el régimen de Bachar el Asad.

“Tenemos la sensación de que se puede acabar de una vez con las armas químicas. Hay que asegurarse de que estos ataques atroces no vuelvan a repetirse. El premio es un reconocimiento a nuestro equipo y somos conscientes de lo que nos ha pedido la comunidad internacional”, añadió Uzumcu en su parlamento de agradecimiento, punteado por los términos “compromiso y dedicación”. Luego reiteró su petición a las partes en conflicto en Siria de que aseguren “un alto el fuego permanente para que los inspectores puedan destruir armas e instalaciones”.

La OPAQ lleva 16 años en activo y se encarga de gestionar la Convención contra las Armas Químicas, que celebra su vigésimo aniversario. Como todos los tratados, entró en vigor poco después, en 1997, y ha servido para que 188 países se dieran cuenta de que la guerra química es la frontera que no debe violarse. La línea roja, evocada por el presidente estadounidense, Barack Obama, al advertir a Damasco de que dejara de gasear a su pueblo. Porque Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña están seguros de que El Asad ordenó los ataques que aniquilaron el pasado 21 de agosto a un millar de personas. De la cadena de acontecimientos posterior, se ha llegado a la situación actual: la presencia de 27 inspectores de la OPAQ y de la ONU en suelo sirio. Con el Nobel en el bolsillo, parece fácil. Nada más lejos de la realidad.

En Siria ha habido más de 100.000 muertos, y la organización Human Rights Watch afirma que el régimen y los rebeldes han perpetrado crímenes de guerra. Pero las imágenes de civiles sirios muertos, presumiblemente por culpa del gas sarín, desataron la ira de Washington, que el 27 de agosto amenazó con un ataque militar. Moscú, aliado tradicional de Damasco, entró al trapo y ambas potencias se enzarzaron en un duelo verbal más propio de la guerra fría. El presidente ruso, Vladímir Putin, dijo que no había pruebas de la autoría. “Podrían haber sido los rebeldes sirios”, apuntó, “que cuentan asimismo con gases letales”. Cuando la situación se encalló, John Kerry, secretario de Estado estadounidense, deslizó una frase que quedará para el estudio de la diplomacia. Dijo que Siria podría salir del embrollo entregando todo su arsenal químico. ¿Se le escapó, o fue una jugada maestra? Lo cierto es que la propuesta hizo efecto, y para el 14 de septiembre había cerrado un pacto con su homólogo ruso, Serguéi Lávrov, que evitó la operación militar. Cinco días después, Kerry urgió al Consejo de Seguridad a que legitimara, o diera luz verde, como quiera interpretarse, el plan. El 27 de ese mismo mes la ONU dio el paso y la OPAQ se puso en marcha al instante.

La OPAQ lleva 16 años en activo y cuenta con unos 500 empleados

“Nuestro calendario es muy ajustado, pero Siria está colaborando y el resto de la comunidad internacional nos apoya sin reservas. Siria supone un reto, pero muestra que la convención ha sido un éxito. Hemos acabado con el 80% de estas armas. Queda un 20% y esperamos lograrlo en la próxima década”, se despidió Uzumcu, tras agradecer el premio ante la prensa internacional, junto a su cuartel general, el La Haya.

La convención suma 188 países y Siria, que se ha visto obligada a aceptarla, entrará a formar parte del club el 14 de octubre. Ahora solo quedan fuera Angola, Corea del Norte, Egipto, Israel, Sudán del Sur y Myanmar, la antigua Birmania. Si cambian de opinión, los inspectores de la OPAQ comprobarán el estado de su arsenal químico y asegurarán su destrucción controlada.

En Siria, el mismo día en que los inspectores sobre el terreno se sabían ganadores el Nobel de la Paz, la aviación bombardeó zonas rebeldes concentradas junto a una de las instalaciones de armas químicas que deben revisar. Hace pocos días, tuvieron que protegerse de los disparos de francotiradores. No siempre es así, pero la guerra, y el hecho de que el arsenal completo debe desaparecer para la primera mitad de 2014, tensa la situación.

A pesar de que el Nobel de la Paz ha gozado esta vez del aplauso internacional, las críticas hacia la postura de Estados Unidos y Rusia frente a Siria no cesan. Ambos países exigen a Damasco que acepte la resolución de la ONU, pero ellos no han cumplido con el plazo de 2012 para deshacerse de sus arsenales, los mayores del mundo.

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La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas, premio Nobel de la Paz

ABC / OSLO
Día 11/10/2013

El jurado ha valorado especialmente su reciente labor en la crisis humanitaria en Siria

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas gana el Nobel de La Paz

La Fundación Nobel ha premiado a el Comité Ejecutivo de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas con elpremio Nobel de la Paz por su labor en Siria, anunció hoy el Comité Nobel de Noruega, un premio que, según se ha dicho en el momento de hacerlo público, pretende ser también un impulso a esa labor.

El fallo del premio más prestigioso a nivel mundial se acaba de hacer público y supone un reconocimiento al trabajo de una organización que, vinculada a la ONU desde el años 2000, colabora con los estados y con la sociedad civil en la erradicación de las armas de destrucción masiva.

Su gestión en la última crisis siria, ha resultado vital para que el régimen de Al Assad haya accedido finalmente a desmantelar bajo suprevisión internacional, todo su letal arsenal químico.

«Los sucesos recientes en Siria, donde han vuelto a ser usadas armas químicas ha puesto de nuevo de manifiesto la necesidad de incrementar los esfuerzos para eliminarlas», explicó Thorbjørn Jagland, secretario del Comité Nobel.

En el fallo se recuerda que todavía hay países que no han firmado la Convención contra las Armas Químicas y que otros, como EE. UU. y Rusia, no han cumplido los plazos para eliminar sus arsenales.

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11-10-2013 / EFE

Los sirios partidarios del presidente Bachar al Asad expresaron hoy su descontento por el Premio Nobel de la Paz 2013 concedido a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), que tiene una misión en Siria.

Mientras el régimen sirio no ha reaccionado ante este galardón, algunos de sus seguidores de preguntaban en las calles de Damasco los motivos de la elección de la OPAQ, cuya labor ha ganado visibilidad con la crisis siria.

“Su equipo acaba de empezar su misión en Siria y tenemos muy pocas noticias de qué está haciendo”, dijo a Efe la ingeniera Salma Said, de 34 años y madre de un hijo.

Said cuestionó que lo hayan recibido tan pronto y consideró que esto de debe solamente al “foco mediático”.

Esta mujer se centró en la misión de los inspectores en Siria, mientras que el Comité Nobel de Noruega valoró los “amplios esfuerzos para eliminar” los arsenales de armas químicas de la OPAQ en estos años.

Su presidente, Thorbjørn Jagland, resaltó en la rueda de prensa posterior al anuncio del fallo que la OPAQ ha sido candidata desde hace años y que la motivación del premio no se basa únicamente en el caso de Siria, aunque confía en que ayude a resolver la crisis en este país.

También rechazó este galardón el profesor sirio de literatura inglesa Alá Abdulwahab, de 45 años, que señaló que el Nobel de la Paz se lo tendrían que haber concedido al presidente ruso, Vladímir Putin, por su mediación en el conflicto.

“Putin logró salvar a la región de una devastadora guerra y dio a EEUU una salida diplomática y política a sus estúpidos planes de atacar Siria”, dijo Abdulwahab.

La OPAQ es la entidad encargada de aplicar la Convención contra las Armas Químicas que entró en vigor en 1997 y que ha sido suscrita por 189 estados.

El director general del organismo, Ahmet Uzumcu, afirmó que el premio refuerza su “motivación y dedicación para conseguir la paz en Siria”.

Respecto a la misión que el organismo lleva a cabo en el país árabe para destruir el arsenal químico del régimen, Uzumcu destacó que los 27 inspectores realizan su labor en “un entorno muy desafiante”.

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¿Qué es la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas?

S. I. / MADRID – ABC.es
Día 11/10/2013

Creada en 1997, ha conseguido la adhesión de 189 estados para cumplir la Convención sobre Armas Químicas. Su misión en Siria ha frenado estos ataques sobre la población civil

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas, (OPCW) por sus siglas en inglés, galardonada hoy con el Premio Nobel de la Paz, es una organización independiente creada en 1997 con el objetivo fundacional de hacer cumplir la convención internacional en la materia.

La organización está actualmente inmersa en la operación de destrucción del arsenal de armas químicas en Siria, la primera en la que la OPCW interviene en una zona de conflicto y que ha sido el motivo principal por el que el jurado que entrega el premio se hay decantado por ella y no por otros candidatos como la joven activista paquistaní Malala Yousafzai o el médico congoleño Denis Mukwege.

Habitualmente, esta organización se dedica a la inspección de los procedimientos de destrucción de las armas químicas, además de a la verificación del cumplimiento de la convención entre los estados miembros.

Clave en Siria

Con sede en La Haya, esta entidad ha conseguido la adhesión de 189 estados en el compromiso de lograr un mundo libre de armas químicas. Según datos de su página web, emplea a medio millar de personas y en el año 2010 contaba con un presupuesto de 75 millones de euros.

Aunque colabora con la ONU, se trata de un organismo autónomo que está siendo clave en la resolución del drama de los ataques con armas químicas en Siria. A comienzos de esta semana, su director general, el turco Ahmet Uzumcu, reclamó un alto el fuego en Siria para proceder a destruir el arsenal existente en el país. De momento, ni el Gobierno ni los rebeldes han atendido esta petición, pero un equipo de inspectores trabaja sobre el terreno desde el pasado 26 de agosto y desde esa fecha no se ha informado de nuevos ataques químicos sobre la población civil.

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Qué países no se unen a la lucha de la OPAQ contra las armas químicas

InfoBAE.com

A lo largo de 16 años, la organización consiguió que se destruya más del 80% del arsenal venenoso declarado en el mundo. Pero hay gobiernos que se resisten a su iniciativa de paz

  • La sede de la OPAQ (OPCW son sus siglas en inglés) en La Haya, Bégica
    La sede de la OPAQ (OPCW son sus siglas en inglés) en La Haya, Bégica
  • Inspectores de la OPAQ trabajan en Siria desmantelando el arsenal de Bashar Al Assad
    Inspectores de la OPAQ trabajan en Siria desmantelando el arsenal de Bashar Al Assad
  • Inspectores de la OPAQ trabajan en Siria desmantelando el arsenal de Bashar Al Assad
    Inspectores de la OPAQ trabajan en Siria desmantelando el arsenal de Bashar Al Assad
  • Kim Jong-un, presidente de Corea del Norte; Salva Kiir Mayardit, de Sudán del Sur; José Eduardo dos Santos, de Angola; y Adli Mansur, de Egipto
    Crédito: AP
    Kim Jong-un, presidente de Corea del Norte; Salva Kiir Mayardit, de Sudán del Sur; José Eduardo dos Santos, de Angola; y Adli Mansur, de Egipto

La joven Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), encargada de eliminar estos arsenales con el apoyo de los 189 estados miembros y ganadora hoy del premio Nobel de la Paz, ha realizado un trabajo silencioso desde 1997 hasta que la crisis siria le otorgó un papel protagonista.

Técnicos de la OPAQ se encuentran en estos momentos en territorio sirio para proceder a la destrucción de las armas químicas en poder del régimen de Bashar al Assad, quien ha anunciado que su país firmará la Convención contra las Armas Químicas el próximo lunes 14 de octubre.

Si se concreta ese paso, Sudán del Sur, Angola, Egipto y Corea del Norte estarán fuera de la citada Convención, aunque Israel y Myanmar la firmaron en 1993 y todavía no la han ratificado.

Sin embargo, el Comité Nobel de Noruega hizo también hincapié en que varios países, sí firmantes, no han cumplido el plazo para eliminar sus arsenales, que acabó en abril de 2012. Entre ellos, Estados Unidos y Rusia.

La OPAQ, con sede en La Haya (Holanda), es la organización encargada de aplicar la Convención contra las Armas Químicas que entró en vigor en 1997 y sus principales tareas son la eliminación de los arsenales, la supervisión de este trabajo y la asistencia y el asesoramiento a los Estados miembros.

Bajo esa Convención, siete países declararon poseer armas químicas: Albania, Estados Unidos, Rusia, India, Irak, Libia y un Estado que la OPAQ no identificó. Se comprometieron a destruir 71.196 toneladas métricas de agentes químicos considerados extremadamente tóxicos, desde municiones a contenedores.

Según las cifras de la organización, Albania, la India y el Estado parte no identificado ya han destruido totalmente sus arsenales declarados.

En total se ha verificado la destrucción de 58.172 toneladas de agentes químicos, el 81,71 % del arsenal declarado en el mundo.

La organización ha verificado la destrucción de 4,97 millones de municiones y contenedores químicos, el 57,32 % de los 8,67 millones declarados.

Desde 1997, la OPAQ ha realizado un total de 5.286 inspecciones en 86 países miembros y ha visitado en 2.731 ocasiones los 228 polígonos declarados, con lo que están inventariadas todas las armas que los Estados miembros han dicho poseer.

Según la organización, todas las instalaciones declaradas de producción de armas químicas han sido desactivadas.

En la sede de la OPAQ en La Haya trabajan cerca de 500 personas, 200 de las cuales son inspectores.

Desde 2010 está dirigida por el diplomático turco Ahmet Üzümcü, quien esta misma semana reclamó un alto el fuego temporal en Siria para facilitar el trabajo de sus inspectores en el país árabe.

El pasado domingo funcionarios sirios bajo supervisión de los técnicos de la OPAQ y de la ONU comenzaron a destruir armas químicas de categoría 3 y a inutilizar un abanico de piezas con el objetivo de desmantelar todas las instalaciones de producción y equipos de mezcla y relleno hasta el 1 de noviembre.

Según los cálculos de Naciones Unidas, Siria tiene alrededor de 1.000 toneladas de armas químicas.

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El Consejo de Seguridad autoriza una misión de OPAQ-ONU para destruir el arsenal sirio

(EFE)

Naciones Unidas, 11 oct (EFE).- El Consejo de Seguridad autorizó hoy la conformación de una misión conjunta de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) y Naciones Unidas para supervisar la destrucción del arsenal químico de Siria.

Los quince miembros del Consejo aprobaron este viernes una carta en la que se solicita formalmente a la OPAQ la creación de la misión conjunta, propuesta por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y que estará integrada por un centenar de expertos.

OPAQ ganó este viernes el Premio Nobel de la Paz 2013, por sus “amplios esfuerzos para eliminar” los arsenales químicos y como impulso a su papel en el conflicto de Siria.

La verificación y destrucción del arsenal químico del régimen de Bachar al Asad se hará a través de una operación de tres fases, en marcha desde hace unos días, que se espera que esté completada antes del 30 de junio de 2014.

Ban celebró que el máximo órgano de decisión de Naciones Unidas haya autorizado “tan rápido” la formación de la misión y dijo que ello demuestra el “compromiso” de la comunidad internacional de eliminar las armas químicas en Siria.

“Tenemos un calendario muy apretado, pero la ONU se compromete a trabajar de cerca con la OPAQ para hacer el trabajo”, añadió el secretario general en una declaración, en la que reiteró su determinación de lograr progresos en el ámbito político y afrontar la crisis humanitaria que padece Siria.

La semana pasada, Ban recomendó al Consejo que aprobara una misión conjunta de ambos organismos después de la resolución del 27 de septiembre en la que por primera vez se condenó el uso de armas químicas en Siria tras dos años y medio de conflicto.

Un grupo de avanzada de la misión encargada del desmantelamiento y destrucción del arsenal se encuentra ya sobre el terreno y este viernes destacó los “avances significativos” que han logrado hasta ahora para verificar la información proporcionada por el régimen.

Después de sus primeros diez días sobre el terreno, la misión de verificación, que cuenta en la actualidad con sesenta expertos de ambas organizaciones, ha inspeccionado tres sitios y tiene previsto visitar más en las próximas semanas.

El primer grupo está en la capital siria desde el 1 de octubre y será el núcleo original de la misión, en la que la OPAQ se encargará de la parte más técnica y la ONU de coordinar el trabajo con el régimen de Damasco y la oposición armada.

Mientras llegaba la aprobación formal de su conformación, un segundo equipo de inspectores, integrado por otras catorce personas, llegó este viernes a la capital siria para unirse al resto de la misión procedentes de Beirut.

Se calcula que Siria tiene unas 1.000 toneladas de armas químicas, por lo que su control, transporte y destrucción es “peligroso” y el proceso total tardará algo menos de un año, según detalló el secretario general.

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