Estados Unidos espió los teléfonos móviles de 35 líderes mundiales


  • Estados Unidos espió los teléfonos móviles de 35 líderes mundiales
  • Espionaje sin fronteras
  • Estados Unidos espió a Merkel desde 1999 hasta 2013
  • Líderes de la UE exigen saber toda la verdad sobre el supuesto espionaje de EE.UU.
  • Merkel: “Espiar a los amigos es totalmente inaceptable”

———————————————————————————————————

Estados Unidos espió los teléfonos móviles de 35 líderes mundiales

El diario británico ‘The Guardian’ revela que la NSA intervino 200 números de teléfono de jefes de Estado y de Gobierno

 /  Bruselas 25 OCT 2013 – El País.com (España)

François Hollande y Angela Merkel hoy en Bruselas- / YVES LOGGHE (AP)

La Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA) ha rastreado las comunicaciones de miembros del Gobierno español, según han manifestado a EL PAÍS fuentes conocedoras de la documentación filtrada por Edward Snowden, el exanalista de la citada agencia refugiado en Rusia y cuyas revelaciones han abierto una profunda crisis internacional. “Las agencias de espionaje estadounidenses han empleado la misma práctica en muchos países. Y España no ha sido ninguna excepción”, aseguraron las citadas fuentes, que no precisaron la identidad de los políticos vigilados ni el periodo en que se interceptaron las comunicaciones. Esta labor se efectuó en paralelo a la masiva recogida de datos procedentes del rastreo de comunicaciones electrónicas y telefónicas de los ciudadanos españoles, tal y como ha sucedido en otros países.

El Gobierno español teme que entre los políticos espiados figure el presidente, ya sea Mariano Rajoy o José Luis Rodríguez Zapatero. El Ministerio de Asuntos Exteriores tiene previsto convocar al embajador estadounidense, James Costos, en el mismo momento en que disponga de información en este sentido, ya sea de forma oficial o a través de los medios de comunicación. El pasado martes, EL PAÍS adelantó que los servicios secretos españoles estaban convencidos de que España había sido objeto de masivos barridos de llamadas telefónicas y comunicaciones por parte de la NSA. Del mismo modo que Francia o Alemania.

foton

Documento al que ha tenido acceso The Guardian.

La sospecha de que los servicios de inteligencia de EE UU llevan años espiando el móvil de la canciller Angela Merkel irrumpió ayer en la enésima cumbre del euro. E hizo saltar por los aires una agenda cargada de temas tan crudos como fundamentales para la UE (telecomunicaciones, unión bancaria e inmigración), al conocerse que la querencia norteamericana por el control de datos llega hasta el mismísimo teléfono de la canciller alemana. Pero Merkel no es ni mucho menos la única. El escándalo sigue agigantándose: la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EE UU supervisó las conversaciones telefónicas de 35 líderes mundiales, según reveló ayer el diario británico The Guardian basándose en un documento secreto que asegura que un alto funcionario entregó dichos números a la agencia.

Un memorando confidencial revela que la NSA fomenta que los funcionarios de mayor rango de toda la Administración, incluida la Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Pentágono, compartan sus agendas para que la agencia pueda monitorizar los números de teléfono de los líderes extranjeros con sus sistemas de vigilancia. El documento señala que un funcionario estadounidense no identificado entregó más de 200 números, incluidos los de los 35 líderes.

Berlín y París dejan a un lado el lenguaje diplomático para acusar a Washington

Esa revelación aumenta las tensiones diplomáticas entre Estados Unidos y sus aliados. Y da alas al malestar en Europa: Berlín y París olvidaron anoche viejas rencillas y se conjuraron para acusar a EE UU de las peores tretas, en un lenguaje inusualmente poco diplomático para los tiempos que corren. Prácticamente todos los países secundaron esa enérgica reacción —unidad europea, al menos esta vez— con un tableteo de declaraciones. Las fuentes consultadas ni siquiera descartaban un texto conjunto de condena de los Veintiocho.

La escalada verbal fue contundente: la canciller fue mucho más allá del habitual lenguaje de madera de las cumbres y apuntó en Bruselas que el espionaje “es totalmente inaceptable”. En un giro relativamente inesperado tras la tibia respuesta inicial alemana cuando se desencadenó el escándalo, Merkel explicó que ya informó a las autoridades estadounidenses de su malestar por estas prácticas el pasado junio, y anteayer volvió a hacerlo en una conversación telefónica con el presidente de EE UU, Barack Obama. El equipo de Obama volvió a negar ayer que esté espiando o vaya a espiar a Merkel, aunque lleva dos días midiendo cuidadosamente sus palabras acerca de si pinchó —o no— el teléfono de la canciller en el pasado.

La gran mayoría de los presidentes y primeros ministros europeos presentes en Bruselas secundó las críticas del eje franco-alemán, aunque España, por ejemplo, evitó pronunciarse al respecto. Los dirigentes se dividían entre quienes reclaman medidas concretas como respuesta (la paralización de las negociaciones sobre el tratado de libre comercio con EE UU, por ejemplo) y los que prefieren una reacción más modulada, sin represalias.

No faltaban en los pasillos de Bruselas teorías conspirativas, análisis sobre el tempo de las denuncias franco-alemanas y tesis sesudas sobre lo bien que vendría un enemigo exterior para unir a un continente falto de consensos. Solo una cosa es segura: el hecho de que esta cumbre esté copada por el espionaje (y, en segunda instancia por la inmigración) consolida la idea de que el interés por la economía se desplaza a otros campos. Probablemente sea la primera cumbre en la que la crisis no monopoliza el debate.

Varios dirigentes

de la UE plantean suspender el diálogo sobre libre comercioLa dimensión alcanzada por el escándalo probablemente sea la llamada de atención definitiva para convencer a los países más titubeantes (con Alemania a la cabeza hasta hace dos días) de que este es un asunto europeo, explicaron fuentes diplomáticas, en el que merece la pena meterse a fondo. El debate tiene varias aristas interesantes. La principal, las explicaciones que se deben exigir a EE UU, hasta ahora muy reticente a rendir cuentas. Ahí lo fundamental es la fuerza de cada país contra Washington: Europa no tiene competencias sobre cuestiones de seguridad nacional e inteligencia. Por eso Washington solo admite como interlocutores válidos a los Estados, lo que debilita la posición europea.

Más allá de la impotencia mostrada hasta ahora, lo ocurrido pone patas arriba las relaciones transatlánticas. Anteayer el Europarlamento pidió que se anule el acuerdo de transferencia de datos bancarios con EE UU, muy sensible para Washington porque eso le permite acceder a información sobre transferencias financieras para luchar contra el terrorismo. Por otro lado, la Comisión estudia suspender el otro gran acuerdo vigente: el llamado safe harbour, por el que unas 3.000 empresas estadounidenses acceden a datos de los europeos.

Otra cosa será que estos episodios fuercen la negociación en el Consejo sobre una norma europea de protección de datos, que lleva meses estancada. Contar con un marco más garantista que el actual (y adaptado a Internet) favorecería a los europeos, pero tampoco es la panacea y, en la práctica, no puede evitar este tipo de intromisiones alegales, según las fuentes consultadas.

Al cierre de esta edición, la catarata de declaraciones era lo único tangible en la cumbre de Bruselas. Todas ellas en condicional: condena a EE UU si es que efectivamente ha espiado a Merkel, a Francia o a cualquiera de los demás. “Si hubiera algo parecido a unidad europea, lo mínimo sería una declaración conjunta de denuncia”, explicaba una fuente del Consejo. Pero los hubiera, aun siendo fascinantes, no importan.

Cruce de reproches

“Hemos dejado claro que Estados Unidos reúne información en el extranjero igual que hacen todas las naciones”, dijo ayer el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, que sin embargo eludió aclarar si EE UU espió el teléfono de la canciller alemana.

Angela Merkel en Bruselas: “Espiar a los amigos es totalmente inaceptable”. “Sin motivos ni indicios muy serios no hubiésemos dado un paso diplomático de esta gravedad”, dijo Guido Westerwelle, ministro de Asuntos Exteriores alemán, tras reunirse con el embajador de EE UU.

———————————————————————————————————————————————

Espionaje sin fronteras

Las actividades de la NSA de EE UU abarcan todo el globo, incluso aliados como Brasil, México y la UE han sido sometidos al escrutinio

Sede de la Agencia de Seguridad Nacional de EE UU. / CHARLES DHARAPAK (AP)

Las nuevas revelaciones acerca de las actividades del espionaje estadounidense basadas en los documentos filtrados por Edward Snowden dibujan un mapa de operaciones que abarca buena parte del planeta. La intensidad y grado de penetración del espionaje depende, según se desprende de ese material, de una clasificación de los países en distintas categorías de interés. Solo un círculo muy estrecho de aliados de Washington —Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda— recibe un tratamiento preferencial; pero no hace falta ser enemigo de Estados Unidos para que sus servicios decidan espiar a un mandatario. Los casos de Brasil o México abrieron la caja de Pandora, antes de que ayer el periódico británico The Guardian publicara ayer un documento secreto de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA, en sus siglas en inglés) en la que se hace referencia al espionaje de las comunicaciones de unos 200 números de teléfonos de 35 líderes mundiales.

Los documentos filtrados por Snowden apuntan que la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, fue objeto de vigilancia de la NSA. Rousseff canceló recientemente una visita oficial a Estados Unidos y una reunión con Barack Obama como gesto de protesta por las actividades de los servicios de Washington y la vaguedad de las explicaciones recibidas. La mandataria también pronunció un duro discurso desde la tribuna de la ONU durante la última Asamblea General, en la que ha sido hasta ahora la reacción más vibrante a las revelaciones.

En el caso de México, los documentos de Snowden señalan que las comunicaciones de Felipe Calderón, antecesor de Enrique Peña Nieto en la presidencia, fueron sometidas a vigilancia. La reacción del Gobierno mexicano ha sido sin embargo menos contundente que la brasileña.

Pero los papeles de la NSA señalan que también países militarmente aliados —miembros de la OTAN— han sido sometidos a intensa actividad de espionaje, con el registro de datos de comunicaciones de líderes políticos y de cantidades casi inimaginables de llamadas telefónicas de ciudadanos de a pie.

Según ha relatado el diario Le Monde, tan solo entre el 10 de diciembre de 2012 y el 8 de enero de 2013 los servicios estadounidenses registraron los datos de unos 70 millones de conversaciones telefónicas en Francia. Además, la NSA rastreó las comunicaciones de las legaciones diplomáticas francesas en Washington y Nueva York, ante la ONU.

El semanario Der Spiegel ha revelado este miércoles la vigilancia al teléfono móvil de la canciller Merkel.

La revista también había denunciado anteriormente prácticas de espionaje masivo a ciudadanos de a pie. La revelación enturbió la campaña electoral alemana. La canciller Angela Merkel alegó no haber conocido esas actividades hasta su publicación por parte del semanario. El 23 de octubre, Merkel llamó personalmente a Barack Obama para pedirle explicaciones por un posible espionaje de sus teléfonos móviles. Ayer, el ministro alemán de Exteriores convocó al embajador de EE UU en Berlín.

Der Spiegel también reveló que Washington espió a las comunicaciones y los sistemas informáticos de las representaciones de la Unión Europea en Washington y en la sede de la ONU en Nueva York, e incluso en edificios en Bruselas. La Comisión reaccionó con contundencia, y hubo veladas amenazas de entorpecer la negociación de un acuerdo de libre comercio y de revisar los mecanismos de intercambio de datos concebida en el marco de la lucha al terror. Sin embargo, hasta ahora, no ha habido represalias concretas.

Más recientemente se supo que los servicios británicos, activos colaboradores de los estadounidenses, trabajaron en Bélgica en la llamada operación socialista, que infiltró las redes de la compañía telefónica Belgacom. El primer ministro belga es el socialista Elio di Rupo. Como sede de las principales instituciones europeas, Bélgica y sus redes telefónicas tienen interés también en óptica comunitaria.

—————————————————————————————————————————————————-

Según ha publicado el diario ‘Die Welt’

Estados Unidos espió a Merkel desde 1999 hasta 2013

  • El número de teléfono móvil de la canciller alemana está en los papeles de Snowden

  • La NSA habría pinchado el teléfono de Merkel: primero un Nokia y luego una Blackberry

Barack Obama con Angela Merkel en la azotea de la Cancillería en...Barack Obama con Angela Merkel en la azotea de la Cancillería en Berlín. | EFE

Rosalía SánchezBerlín

24/10/2013 

La prensa alemana ha desvelado los “indicios plausibles” que llevaron a Angela Merkel a levantar el teléfono y pedir explicaciones a Obama en medio de un enfado monumental. Su número de teléfono móvil, el que usa “para todo”, está en los papeles de Edward Snowden, el ex analista de la agencia de inteligencia estadounidense NSA, según el diario ‘Die Welt’, con acceso a estos papeles que tiene en su poder ‘Der spiegel’. Fue el semanario el que acudió a la Cancillería con el dato y el resto es historia.

Según esa documentación, la NSA habría tenido pinchado el teléfono Nokia 63 que Merkel utilizaba desde 1999 y el Nokia 71 que comenzó a utilizar en 2009, interrumpiéndose el espionaje solamente cuando, a raíz del escándalo del espionaje norteamericano, su número de teléfono fue eliminado. Desde entonces, la canciller se comunica a través de un teléfono Blackberry con un nuevo número que no habría sido espiado.

Los indicios de espionaje han sido tomados en serio tanto por los servicios de inteligencia alemanes como por el Gobierno de Merkel, que este jueves convocó al embajador estadounidense en Berlín para pedir explicaciones.

La propia jefa del Gobierno alemán, que se encuentra en Bruselas para una cumbre europea informal, subrayó que “el espionaje entre amigos no puede darse en absoluto” ya que mina los lazos bilaterales y dejó la pelota en el tejado estadounidense.

Servicios secretos

“Necesitamos confianza entre amigos y aliados y ahora hay que reconstruir de nuevo esa confianza”, agregó Merkel, tanteando este repunte de la crisis del espionaje con especial cautela, pero dando tácitamente por sentado que su teléfono estaba intervenido por los servicios secretos estadounidenses.

Por su parte, el ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, se reunió de urgencia esta tarde con el embajador estadounidense en Berlín, John B. Emerson, cuya convocatoria supone un paso diplomático inédito en la historia alemana de la posguerra.

“Sin motivos ni indicios muy serios no hubiésemos dado un paso diplomático de esta gravedad”, aseguró Westerwelle en la rueda de prensa al ser interrogado por la certeza que otorga el Gobierno alemán a estas informaciones.

La información de que dispone Berlín a este respecto, añadió, es “tan seria” que era “necesario” dar este paso, algo que no se había hecho con un país aliado desde la II Guerra Mundial.

A su juicio, Washington debe dar aportar ahora una “explicación seria y sin vacíos“, además de “sincera” y “exhaustiva”, sobre sus actividades de seguimiento en Alemania.

———————————————————————————————————————————————————————-

Líderes de la UE exigen saber toda la verdad sobre el supuesto espionaje de EE.UU.

La canciller alemana recibió hoy el respaldo de muchos de sus colegas del Consejo Europeo, que sin embargo abogaron por esperar a conocer toda la verdad para estudiar posibles medidas contra Washington.

por EFE – 24/10/2013 – Latercera

Varios líderes de países de la Unión Europeaexpresaron hoy su preocupación por el supuesto espionaje estadounidense a Gobiernos y ciudadanos europeos y exigieron conocer toda la verdad.

Las últimas informaciones sobre las actividades de la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU (NSA) y, en especial las supuestas escuchas a la canciller alemana, Angela Merkel, centraron la atención de los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintiocho a su llegada a la cumbre que celebran en Bruselas.

La propia Merkel subrayó que “espiar a los amigos y aliados es totalmente inaceptable”, y exigió al presidente de EEUU, Barak Obama, que tome medidas para recuperar la confianza perdida.

“Se lo he dicho a él en junio, cuando estuvo en Berlín, en julio y también ayer en una llamada telefónica”, recalcó Merkel, cuyo Gobierno tiene informaciones que apuntan a que los servicios secretos estadounidenses han espiado el teléfono móvil de la canciller.

Merkel recibió hoy el respaldo de muchos de sus colegas del Consejo Europeo, que sin embargo abogaron por esperar a conocer toda la verdad para estudiar posibles medidas contra Washington.

“No podemos tolerar zonas de sombra y duda”, señaló el primer ministro italiano, Enrico Letta, para quien es necesario que el Consejo Europeo aborde la cuestión de la protección de datos, pues no puede parecer un asunto “secundario”.

Letta señaló que Europa debe hacer “todas las verificaciones” y obtener “toda la verdad sobre este tema”.

“No es concebible ni aceptable que haya un espionaje de este tipo, por lo tanto, la verificación de la atención y la protección de los datos personales tiene que ser hecha al máximo nivel”, insistió el dirigente italiano en declaraciones a los periodistas.

Mientras, el primer ministro holandés, Mark Rutte, consideró que si se confirma el espionaje a Merkel se trataría de algo “inaceptable” y que supondría “un problema serio”.

“Debemos esperar los resultados de la investigación de la UE y tomar medidas más adelante”, señaló.

Su homólogo belga, Elio Di Rupo, aseguró que los líderes de la UE tienen que tratar el asunto hoy y consideró necesario tomar “medidas europeas”.

“No podemos aceptar este espionaje sistemático y habrá que tomar medidas”, señaló De Rupo, que dijo que “no hoy, pero habrá que encauzar un mecanismo para tomar medidas y después encontrar una colaboración entre cierto número de países para combatir el terrorismo y los actos de violencia”.

El primer ministro señaló además que Bélgica continúa las investigaciones sobre el espionaje sufrido por Belgacom, su principal compañía de telecomunicaciones.

También el vicecanciller austríaco, Michael Spindelegger, dijo que la relación de confianza entre Estados Unidos y la UE ha sufrido, al tiempo que consideró “imperativo” abrir una investigación sobre lo ocurrido.

Otros dirigentes se mostraron más prudentes, caso del finlandés Jyrki Katainen, quien subrayó la necesidad de conocer “la verdad” sobre las últimas informaciones, pero dudó de que pueda hacerse algo a escala europea.

Su homólogo sueco, Fredrik Reinfeldt, consideró necesario “ser muy prudentes con especular con lo que realmente ha pasado” y aseguró que la UE cuenta con la legislación y las medidas de acompañamiento necesarias para garantizar que se respete la integridad personal de los ciudadanos.

El escándalo del espionaje ha estallado en pleno proceso de negociación de un acuerdo comercial sin precedentes entre la UE y EEUU, que podría sufrir las consecuencias.

Reinfeldt, en ese sentido, insistió en la necesidad de ser prudentes, porque la UE está negociando un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos que es “muy importante” para ambas partes.

“Espero que ahora, con la resolución sobre presupuesto de Estados Unidos, podamos reabrir estas negociaciones, y no creo que haya que vincular ambas cosas”, subrayó.

————————————————————————————————————————————————————–

Merkel: “Espiar a los amigos es totalmente inaceptable”

Crece la indignación en Alemania después de que el Gobierno revelase que el móvil de la canciller ha podido ser interceptado

 /  Berlín / Bruselas 24 OCT 2013 – El País.com (España)

VIDEO: REUTERS-LIVE! / FOTO: AFP

Alemania ha convocado este jueves al embajador estadounidense en Berlín, John B. Emerson, para pedir explicaciones sobre el supuesto espionaje del teléfono móvil de la canciller Angela Merkel por parte de los Servicios secretos estadounidenses. El ministro de Exteriores en funciones, Guido Westerwelle, se reunirá esta tarde personalmente con el enviado de Washington en la sede de su Ministerio. Tanto la convocatoria del Embajador como la reunión personal con el jefe de la Diplomacia alemana son medidas extraordinarias, con las que Berlín manifiesta su indignación por las sospechas de espionaje a su Gobierno. El miércoles, la propia canciller Merkel llamó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para protestar por el presunto espionaje de su teléfono. Un portavoz de la Casa Blanca aseguró acto seguido que Washington “ni vigila ni vigilará” el móvil de Merkel. Lo que no dijo es si lo han espiado en el pasado.

Los servicios de seguridad alemanes sospechan que la vigilancia se prolongó durante años. Según el diario alemán Die Welt, un número de teléfono antiguo de la canciller aparece un uno de los documentos filtrados por el exempleado de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense Edward Snowden. La canciller usó dicho canal de comunicación entre 1999 y el pasado mes de julio. Berlín cree que los espías norteamericanos podrían haber intervenido tanto los mensajes de texto como las llamadas de la jefa del Gobierno alemán

Merkel, a su llegada hoy a la cumbre de la Unión Europea en Bruselas, ha afirmado que “no es aceptable en absoluto el espionaje entre amigos y aliados”. “Desde que (en junio) hablamos sobre la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA), se lo he dejado claro también al presidente Obama: espiar a los amigos es totalmente inaceptable”, ha señalado. “Se lo dije a él en junio, cuando estuvo en Berlín, en julio y también ayer en una llamada telefónica”.

Los portavoces de Exteriores anunciaron este jueves que Westerwelle expondrá ante Emerson la “sorpresa y la indignación” alemanas ante las sospechas de que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense fisgoneó en las comunicaciones de Merkel. La canciller utiliza su móvil muy a menudo, tanto para hablar como para enviar mensajes de texto con los que se comunica con ministros y personal de confianza.

Su indignada reclamación a Washington no libró a la canciller de nuevas críticas por su actitud contemporizadora ante las revelaciones previas sobre el espionaje masivo a los ciudadanos alemanes y europeos. Este verano, el diario británico The Guardian y el semanario de HamburgoDer Spiegel revelaron que la NSA y otras agencias de Estados Unidos y Reino Unido monitorizan con gran precisión millones de comunicaciones en sus países aliados. Basaban sus informaciones en documentos sustraídos por el exempleado de la NSA Edward Snowden, que denunció la pasmosa magnitud del fisgoneo a las redes internacionales de internet y telefonía por parte de estadounidenses y británicos.

Tras el consiguiente escándalo en Alemania, donde las vulneraciones a la privacidad generan considerable inquietud pública, Merkel dijo en una entrevista televisada el 18 de agosto que ella carecía de “razones para dudar de que las custiones que se plantearon [con las revelaciones] estén ya aclaradas”. Una frase puesta en entredicho por su propio portavoz, Steffen Seibert que, en una nota de prensa emitida el miércoles por la noche dice que Merkel exigió en su llamada telefónica a Obama “respuestas a cuestiones que el Gobierno federal planteó hace ya meses”. En septiembre se celebraron elecciones generales y la democristiana Merkel (CDU) prefirió en agosto dar el caso por resuelto. Hasta que se ha enterado de que los espías vigilan, probablemente, su propio teléfono.

Ronald Pofalla, el Ministro sin cartera que coordina los servicios secretos alemanes desde Cancillería, dijo en verano que el escándalo había quedado atrás. Los democristianos temían que las informaciones sobre el espionaje a sus ciudadanos les pasaran factura en los comicios. Estados Unidos prometió colaborar más estrechamente con Berlín en cuestiones de seguridad y Pofalla aseguró que “en Alemania no se están vulnerando los derechos fundamentales de millones de personas”. Aunque quizá sí los de la Canciller.

Las sospechas partieron de una investigación del Spiegel, que se dirigió al Gobierno con documentos que apuntan al espionaje del móvil de Merkel. Los servicios secretos alemanes comprobaron los datos y alertaron a Cancillería de que las sospechas son plausibles. Seibert dijo el miércoles por la noche que Merkel se quejó a Obama por lo que, de confirmarse, considera “prácticas absolutamente inaceptables”.

El jefe de Los Verdes en el recién constituido Parlamento federal (Bundestag), Anton Hofreiter, tachó este jueves de “desfachatez absoluta” que Estados Unidos haya vigilado el celular de la canciller alemana. Añadió que también es una “desfachatez absoluta” que el Gobierno de Merkel se indigne solamente ahora, después de meses de revelaciones sobre el espionaje a las comunicaciones a través de internet y las redes de telefonía móvil.

La mermada oposición, compuesta por Los Verdes y el partido La Izquierda (Die Linke), acusa a Merkel de usar un doble rasero y pide al Gobierno en funciones que ponga sobre la mesa todo lo que sabe del espionaje a los ciudadanos. El Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) está negociando con Merkel una gran coalición para gobernar Alemania en la legislatura que empieza, así que la canciller no tiene que temer ataques demasiado duros.

—————————————————————————————————————————————————————

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: