Caso sobreprecios


PLAN FRONTERA NORTE

Ministerio del Interior licita equipos para detectar drogas y paga cerca de 400% de sobreprecio

Por : Gustavo Villarrubia y Frank Belyeu

Fuente: CIPER Chile

Para el plan estrella de combate al narcotráfico, el gobierno adquirió densímetros y fibroscopios para detectar drogas, por un total de $ 1.834 millones. Por cada densímetro canceló $ 23,4 millones a un intermediario, aunque su fabricante los vende en Estados Unidos en $ 4,3 millones. Las adquisiciones son parte del Plan Frontera Norte, que dirige el ex fiscal Alejandro Peña, y se suman a otras dos compras polémicas: hornos para incinerar drogas y furgones equipados con escáner que no funcionan como estaba previsto. El monto global involucrado en estas adquisiciones se eleva a $ 4.104 millones.

El combate contra el narcotráfico en que está empeñado el Ministerio del Interior ha significado en los últimos años una millonaria partida presupuestaria para su proyecto estrella: el Plan Frontera Norte cuenta para 2012 con $10 mil millones. Su última adquisición tecnológica fueron 52 densímetros, un escáner portátil, instrumento clave para la detección de droga. La licitación involucró un gasto de $1.218.540.960. CIPER investigó el proceso de compra descubriendo que el pago a un intermediario –Tecnodata, de propiedad de Alfredo Giacoman- significó un sobreprecio de 400 por ciento.

CIPER rastreó la ruta de los densímetros, hasta llegar a su fabricante en Estados Unidos: SAS R&D Services Inc, y constató que esa empresa vende cada unidad en US$ 9 mil (unos $ 4,3 millones) en su mercado local. Evidentemente, el costo del transporte a Chile e internación, además de la garantía y servicio técnico, aumentan el precio. Los proveedores del rubro indicaron a CIPER que esos costos extras bordean el 10% del precio original. Pero en este caso, el incremento fue claramente desproporcionado. El Ministerio del Interior pagó a Tecnodata $23,4 millones por cada equipo.

La licitación de los densímetros fue acompañada de otra adquisición tecnológica para el combate contra el narcotráfico: 52 fibroscopios, equipos flexibles que permiten revisar ductos y compartimentos de difícil acceso, como los estanques de combustible de los vehículos. El Ministerio del Interior compró cada unidad a un precio de $11,8 millones, en circunstancias que en el mercado chileno hay una empresa –SID Solution- que vende equipos similares un 30% más baratos. La compra significó un gasto total de $615.706.000.

Ambas adquisiciones se suman a otras dos polémicas compras para el mismo Plan Frontera Norte, ejecutadas en 2011. Se trata de tres hornos incineradores de droga y tres furgones provistos de escáner de Rayos X. Ambos sofisticados equipos no han logrado, hasta la fecha, ser habilitados para su funcionamiento normal. Los hornos y los furgones escáner ya en febrero pasado presentaron fallas técnicas e incumplimiento de normas medioambientales, tal como lo informó un reportaje de CIPERpublicado en marzo.

Los tres hornos incineradores costaron$253.361.400. Se adquirieron luego de que se descubriera que 100 kilos de marihuana incautados no fueron destruidos en el crematorio del Cementerio General y volvieron al mercado ilícito. Un problema que persiste a pesar de esta alta inversión, como quedó en evidencia la semana pasada con el arresto del sargento segundo del OS-7, Luis Contreras González , cuando intentaba vender 735 gramos de marihuana a un narcotraficante de La Legua Emergencia. La droga le fue proporcionada por Viviana Vega, funcionaria de la Unidad de Decomiso de Drogas del Servicio de Salud, encargada de la destrucción de los narcóticos incautados por la policía.

Fuentes policiales y del Ministerio de Salud indicaron a CIPER que los hornos todavía no cuentan con autorización sanitaria, debido a que dejan residuos o emiten gases en niveles que pueden afectar la salud de quienes los operan y de los residentes cercanos a la quema.

El año pasado también se gastaron $ 2.016.600.000 en los tres furgones escáner a los que hasta hoy no se les ha podido dar el uso que estaba previsto: revisar vehículos e inmuebles por sorpresa, con el escáner desplazándose por calles y carreteras. Las autoridades sanitarias no permitieron exponer de manera indiscriminada a la población a la radiación de estos equipos móviles.

Sumando los hornos, los furgones escáner, los densímetros y los fibroscopios, las adquisiciones para el Plan Frontera Norte que presentan problemas técnicos o sobreprecio suman un total de $ 4.104.208.360, equivalentes a unos US$ 8 millones. A cargo de este ambicioso proyecto del Ministerio del Interior está el ex fiscal Alejandro Peña, el mismo que estuvo al frente de la controversial investigación del “caso bombas”. El coordinador de las compras de dicha unidad de la Subsecretaría del Interior, es otro ex fiscal: Felipe Baeza.

DENSIMETROS BAJO LA LUPA

Los densímetros y fibroscopios fueron vendidos al Ministerio del Interior por Tecnodata, la única empresa que pudo cumplir los requerimientos de las dos licitaciones que fueron abiertas por esa cartera el pasado 18 de mayo. El proceso se cerró tres semanas después: el 7 de junio.

Representantes de otras dos firmas del rubro –Sectrade y SID Solutions-, dijeron a CIPER que el tiempo que estuvo abierta la licitación, sólo tres semanas, fue insuficiente para conseguir los montos que el ministerio pidió como garantía del “fiel cumplimiento del contrato”, un 20% del negocio total, lo que para Tecnodata significó acreditar más de $366 millones. La ejecutiva de SID Solutions, Rocío Martínez, explicó que en licitaciones anteriores para equipos similares, abiertas por otras entidades públicas, esa garantía oscila entre el 5% y el 10% del valor total de la oferta.

El proveedor beneficiado en estas licitaciones de densímetros y fibroscopios, Alfredo Giacoman, gerente general de Tecnodata, explicó a CIPER que él quiso comprar los equipos directamente a su fabricante en Estados Unidos, la empresa SAS R&D Services Inc., pero que le respondieron que no podían venderle ni darle una cotización de precios porque tenían un representante exclusivo en Chile:Asesorías e Inversiones Santa Victoria Limitada. Una empresa gastronómica dedicada a laimportación de productos gourmet, de propiedad de Daniel Weinberger.

Giacoman asegura que, por esa razón, debió entenderse con Santa Victoria, empresa que le vendió cada densímetro en US$ 24.564 (unos $ 11,6 millones) y cada fibroscopio en US$14.125 (cerca de $ 6,7 millones). El total de la compra habría sido de US$ 2.011.867 (alrededor de $955 millones). Para probar que ese fue el precio que pagó por los productos exhibe una factura proforma extendida por Santa Victoria con esos valores. Lo curioso es que ese documento mercantil está fechado el 6 de julio de 2012, el mismo día en que su empresa –Tecnodata- se adjudicó la licitación.

Si efectivamente Giacoman canceló a Santa Victoria $ 955 millones por los densímetros y fibroscopios, aún así obtuvo un generoso margen de utilidades al venderlos al Ministerio del Interior, pues cobró en total $1.834 millones, lo que da una diferencia de $ 879 millones (monto al que se debe descontar el 19% correspondiente al IVA).

CIPER contactó por correo electrónico a Ted Sas, propietario de la firma norteamericana SAS R&D Services Inc. y le consultó por el precio al que comercializa en Estados Unidos su densímetro K910B, que es el modelo que Tecnodata vendió al Ministerio del Interior. Para evitar que Ted Sas respondiera que debíamos contactar a su representante en Chile, la consulta se formuló indicando que los equipos eran requeridos para el servicio de aduanas de Uruguay, país donde SAS R&D Services no tiene representación. La respuesta de Ted Sas está fechada el 4 de septiembre pasado y en ella indica que el precio del equipo K910B es de US$ 9 mil (unos $4,3 millones).

Asimismo, CIPER solicitó a Procomex -empresa especializada en compras por encargo y transporte hacia Chile de productos fabricados en el exterior-, que cotizara en la casa matriz de SAS R&D Services el precio del densímetro K910B. Ted Sas respondió a Procomex que si el equipo era para Chile, debía entenderse con su representante en nuestro país.

Si el ministerio hubiese comprado directamente a la firma de Ted Sas, los 52 densímetros le habrían costado US$ 468 mil, equivalentes a unos $ 222,3 millones. Es decir, cerca de $990 millones menos de lo que pagó a Tecnodata.

Una fuente de la PDI que ha participado en la compra de equipos similares para la policía civil, dijo a CIPER que los fabricantes se niegan a vender directamente y obligan a las instituciones públicas interesadas en estos productos a entenderse con sus representantes en Chile, los que ponen sobreprecios altísimos.

EL MERCADO DEL SOBREPRECIO

Según relataron a CIPER usuarios y proveedores de estos productos, el mercado en Chile estaba repartido entre tres empresas representantes de los fabricantes: Tecnodata, Asesorías e Inversiones Santa Victoria Limitada y Sectrade. A ellas se sumó desde 2009 una cuarta empresa:Seguridad Geo.

Tecnodata, cuyo dueño es Alfredo Giacoman, le vende principalmente a Carabineros. Lo mismo ocurre con Sectrade, de propiedad de Fernando y Francisco Cordero, hijos del ex general director de Carabineros y actual presidente de los generales en retiro de dicha institución, Fernando Cordero Rusque. Esta empresa está vinculada a las irregularidades detectadas por CIPER en las millonarias compras realizadas por el Departamento de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de Carabineros (vea reportaje publicado por CIPER).

Asesorías e Inversiones Santa Victoria Limitada, de propiedad de Daniel Weinberger, tiene como cliente frecuente al Servicio de Aduanas, entidad que registra compras a esa empresa en 2006, 2008 y 2010. La última empresa llegada al club es Seguridad Geo, que tiene como único cliente a la Policía de Investigaciones (PDI). Su dueño es René Castellón Argota, ex subdirector operativo de la PDI y actual asesor de la Subsecretaría de Prevención del Delito del Ministerio del Interior, con un honorario bruto de $ 2,8 millones. Seguridad Geo fue creada en 2009 con un capital de $7 millones.

Como la mayor parte de los densímetros y fibroscopios licitados recientemente por el Ministerio del Interior están destinados a Carabineros, para los proveedores del mercado era Tecnodata la empresa mejor posicionada para quedarse con el negocio. Y así fue. Un funcionario policial confirmó a CIPER que de los 52 densímetros, 37 serán para Carabineros, diez para la policía civil y cinco quedarán en manos del ministerio. Idéntica repartición tendrán los fibroscopios.

CIPER se contactó con la empresa Santa Victoria, que representa en Chile los productos del estadounidense Ted Sas, para saber qué factores hacen que suba tanto de precio un densímetro que ese fabricante comercializa en $ 4,3 millones y que ellos vendieron a Tecnodata en $ 11,6 millones. Roberto Weinberger, director comercial de Santa Victoria y hermano del dueño de la empresa, declinó informar al respecto.

Roberto Weinberger figura como representante de Santa Victoria en la licitación realizada en 2010 por el Servicio de Aduanas, en la que le vendió en $ 13,5 millones el densímetro K910, similar al que ahora Tecnodata ofertó al Ministerio del Interior en $19,6 millones (vea la orden de compra y la oferta económica que hizo Santa Victoria a Aduanas). Con este antecedente, ¿por qué el Ministerio del Interior no compró estos equipos directamente a Santa Victoria en vez de cerrar el trato con un segundo intermediario que cobró un 45% más caro? ¿Por qué en las bases de la licitación de los densímetros el Ministerio del Interior estimó como precio límite referencial cerca de $29 millones por equipo, en circunstancias que sólo dos años antes el mismo producto fue adquirido por Aduanas en $ 13,5 millones?

Respecto a la gran diferencia entre lo cobrado por Tecnodata y el precio de venta ofrecido por el fabricante en Estados Unidos, el Ministerio del Interior respondió a CIPER, a través de su oficina de prensa: “Este proceso -así como otros certámenes desarrollados a través del Portal Mercado Público- se inspiró en el principio de libre concurrencia por parte de los interesados. Asimismo, no corresponde a esta entidad instar a los proveedores, de una forma distinta a la señalada, a participar del proceso (…). Finalmente, este ministerio no cuenta con evidencia objetiva que permita verificar los valores aseverados por usted, por lo que no es posible pronunciarse sobre ese particular”.

“De acuerdo a nuestros antecedentes, existen a lo menos dos proveedores -Sectrade y Tecnodata- en condiciones de ofertar equipos medidores de densidad como los que licitó este ministerio”, señala la respuesta de la cartera. Del último párrafo se desprende que los especialistas del Ministerio del Interior desconocían que Santa Victoria comercializa también estos equipos en Chile, que los había vendido a un precio sensiblemente más barato a Aduanas y que era, además, la proveedora de Tecnodata, la empresa que finalmente se adjudicó la licitación.

ORDEN DE COMPRA EN DOS MINUTOS

Las licitaciones de densímetros y fibroscopios realizadas por el Ministerio del Interior, según el registro de Chile Compra, figuran como adjudicadas a Tecnodata el día 6 de julio de 2012. Lo curioso es que tras la adjudicación, casi automáticamente se concretó la orden de compra en ambas licitaciones. La adjudicación de los densímetros quedó registrada a las 15:32 y la orden de compra se emitió sólo dos minutos después: a las 15:34. Respecto de los fibroscopios, la adjudicación fue a las 15:36 y la orden de compra se materializó a las 15:38. Un segundo dato extraño merece la atención: las órdenes de compra se emitieron antes de que se firmaran los contratos entre Interior y Tecnodata. No hay copia de los contratos en el portal de Chile Compra.

De acuerdo a la información proporcionada por el Ministerio del Interior a CIPER, el contrato se habría firmado el 22 de agosto. La cartera se excusó de entregar una copia: “Es necesario precisar que el referido contrato aún no se ha subido al Portal Mercado Público pues se encuentra pendiente la total tramitación del decreto que lo aprueba. Por tal motivo, no es posible entregar, en esta oportunidad, copia del mismo”.

Alfredo Giacoman, gerente de Tecnodata, también se excusó de proporcionar el documento porque, según dijo, el ministerio no le entregará copia hasta que termine de revisarlo la Contraloría.

El abogado asesor de Chile Compra y encargado de Transparencia de ese organismo, Andrés Ruiz, dijo a CIPER que una orden de compra debe emitirse después de la firma del contrato: “Para todas las licitaciones, no solo para las de más de 1.000 UTM (unos $39,6 millones), la firma del contrato debe realizarse después de la adjudicación y antes de la orden de compra. Ahora bien, con licitaciones superiores a 1.000 UTM corresponde necesariamente la celebración de un contrato. Así viene estipulado en el Decreto Supremo 250 del 2004, del Ministerio de Hacienda”.

-¿Es normal que en una licitación pasen dos minutos entre la adjudicación y la orden de compra? 
-Si es un contrato sobre 1.000 UTM, es algo que requeriría de mayor aclaración. La verdad es que… puede haber varias posibilidades: una, que efectivamente esté todo listo. La otra, que la adjudicación se haya hecho antes en soporte papel, se publicó tardío y acto seguido se emite la orden de compra. En todo caso, faltaría el contrato… Es algo que, de todas maneras, requeriría una explicación por parte del servicio aludido. No necesariamente constituiría una irregularidad, pero ciertamente hay algo que requiere mayor explicación -señala el abogado Ruiz.

De acuerdo a testimonios de ejecutivos que trabajan en el rubro, muchas veces las órdenes de compra son utilizadas por las empresas beneficiadas con las licitaciones para conseguir créditos que les permiten financiar el negocio. En el caso particular de estas dos licitaciones, el dueño de Tecnodata, Alfredo Giacoman, reconoció a CIPER que su empresa requería crédito para pagar los equipos que compraría a Santa Victoria, representante de los productos de Ted Sas en Chile. La versión de Giacoman es que, como Sas se negó a venderle directamente, él le compró a Santa Victoria los densímetros y fibroscopios. De esta manera, Santa Victoria financió la operación y Tecnodata tramitóuna carta de crédito de importación emitida por el Banco Santander para pagarle a Weinberger.

Las compras del Plan Frontera Norte están bajo la supervisión del jefe del Departamente de Proyectos de la Subsecretaría del Interior, el ex fiscal Felipe Baeza, quien se hace asesorar por el subprefecto de la PDI, Iván Villanueva Berindiague. Y aunque las compras que han aprobado -los hornos incineradores, furgones escáner, densímetros y fibroscopios- han resultado controversiales, ambos viajaron en los últimos días a Finlandia para conocer la tecnología que usa ese país en el control de su extensa frontera con Rusia. El viaje tuvo lugar entre el 22 y el 29 de septiembre y los pasajes fueron financiados por la embajada chilena en Finlandia. Así lo confirma el decreto que autorizó la salida en comisión de servicio del coronel de Carabineros Gerardo Concha Ortega, quien integró el equipo que acompañó a Baeza, documento que lleva la firma del ministro Rodrigo Hinzpeter.

 

HORNOS SIN AUTORIZACION

El subsecretario Rodrigo Ubilla señaló a El Mercurio el pasado jueves 27 de septiembre que de los tres hornos portátiles para incinerar droga comprados con presupuesto del Plan Frontera Norte, uno fue destinado a Arica, otro a Antofagasta y el tercero quedó en Santiago. En la misma nota, Ubilla indicó que en el caso del horno destinado a la Región Metropolitana “durante el año pasado tuvimos una dificultad porque hubo una emanación superior de gases a los que están autorizados”.

CIPER consultó en el Servicio de Salud Metropolitano Norte, donde está destinado el horno incinerador, cómo ha funcionado ese equipo. Los funcionarios, que pidieron reserva de sus identidades, indicaron que este aún no cuenta con autorización sanitaria para operar, porque deja residuos y emite gases que pueden afectar la salud de quienes manejan el sistema y de los vecinos que residen en las zonas aledañas. Las mismas fuentes señalaron que, aún cuando no cuenta con autorización sanitaria, se ha hecho funcionar el horno a nivel experimental. La última de estas demostraciones estaba programada con participación de funcionarios de la Seremi de Salud, que deben aprobar su funcionamiento.

Respecto del horno enviado a Arica, los departamentos de comunicaciones de la Seremi de Salud y del Servicio de Salud de esa región, respondieron a CIPER que “por razones de seguridad”, tenían instrucciones de no entregar información sobre la materia.

A diferencia de lo obrado en este mismo rubro por el Ministerio del Interior, el gobierno regional de Iquique compró un cuarto horno, similar a los tres adquiridos para el Plan Frontera Norte, pero como el aparato presentó fallas técnicas, fue devuelto al proveedor. Y la licitación quedó sin efecto. La directora del Servicio de Salud regional, doctora Adriana Tapia Cifuentes, indicó a CIPER que “el llamado a licitación que esta institución realizó para la adquisición de un horno incinerador de drogas, se hizo a través de fondos FNDR (Fondo Nacional de Desarrollo Regional), proceso que se cerró sin éxito ya que los productos ofertados no cumplieron con los términos de referencia exigidos por este servicio”.

Nota de la Redacción: Al abogado Andrés Ruiz, de Chile Compra, se le formularon las consultas sin identificar la licitación que estaba siendo investigada por CIPER, procedimiento habitual en nuestros trabajos para mantener la reserva sobre la materia reporteada. Tampoco se le informó que sus respuestas serían incluidas en el artículo bajo el formato de entrevista (preguntas y respuestas). 

Aclaración: En la versión original de este reportaje se incluyó, por error, la imagen del logo de la empresa Tecnodata S.A., en circunstancias que la empresa que participó en la licitación de equipos para el Plan Frontera Norte fue Representaciones y Comercio Internacional Tecnodata Limitada. Ambas son empresas distintas y Tecnodata S.A. no tiene relación con los hechos investigados en este reportaje.

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ENTREGAMOS REVELADORES CORREOS DE LOS PROVEEDORES DEL MINISTERIO DEL INTERIOR

Nuevos antecedentes confirman sobreprecio en licitación de equipos para detectar drogas

Por  Mónica González

Fuente: CIPER Chile

Frente al comunicado de la Subsecretaría del Interior que califica de “infundado” el reportaje de CIPER sobre compras con sobreprecio del Plan Frontera Norte, ampliamos los antecedentes entregando a nuestros lectores correos de los proveedores beneficiados por esa licitación. En esos mensajes se ratifica que los precios finales fueron abultados por situaciones que deberían investigarse. Algunos dan cuenta de eventuales irregularidades. Además, se entregan cálculos de otros proveedores que confirman que los costos anexos no agregan un monto significativo al precio final, como argumenta esa cartera. Vea el comunicado de la Subsecretaría del Interior.

La Subsecretaría del Interior envió en la noche de este jueves 3 de octubre un comunicado a CIPER en el que califica de “infundada” la información de nuestro reportaje “Ministerio del Interior licita equipos para detectar drogas y paga cerca de 400% de sobreprecio”, publicado el martes 2 de octubre. El comunicado fue enviado por Felipe Baeza, profesional de la División de Estudios de la Subsecretaría del Interior y coordinador de las adquisiciones hechas dentro del Plan Frontera Norte, programa bajo el cual se realizó la licitación aludida en el reportaje.

El texto remitido por la cartera, cuya versión íntegra puede ser revisada al pie de este artículo , permite a CIPER profundizar las informaciones contenidas en el reportaje refutado por el ministerio y agregar nuevos antecedentes, entre ellos algunos correos electrónicos de los proveedores de los productos adquiridos por esa cartera, cuyo contenido demuestran que la operación se hizo con sobreprecio. Además, de esos correos surgen indicativos de eventuales irregularidades en el proceso de licitación.

El Ministerio del Interior adquirió 52 densímetros, equipos clave para detectar drogas, a un precio de $ 23,4 millones por cada uno, en circunstancias que tal como lo acreditó CIPER, el fabricante estadounidense de esos equipos los vende a US 9.000 (unos 4,3 millones). Esa licitación, que involucró un gasto total de $1.218 millones, se realizó en conjunto con otro proceso de compra para proveer 52 fibroscopios -equipos flexibles para revisar ductos o compartimentos de difícil acceso-, por los que el Ministerio del Interior comprometió una suma global de $615,7 millones.

El comunicado enviado por Felipe Baeza, plantea que CIPER no consideró el pago del IVA en sus cálculos. Eso no es efectivo. En el reportaje se señala expresamente que al margen de utilidades que obtuvo el proveedor beneficiado debía descontársele el IVA.

CORREOS REVELADORES

Uno de los correos electrónicos a los que tuvo acceso CIPER, indica que el oferente que se adjudicó ambas compras –la empresa Tecnodata, de propiedad deAlfredo Giacoman– tenía relaciones de amistad con dos de los evaluadores técnicos de la licitación. Ese correo está firmando por el propio Giacoman, quien se lo envío a los hermanos Daniel y Roberto Weinberger, dueño y gerente de Asesoría e Inversiones Santa Victoria Limitada, respectivamente, empresa que representa en Chile al fabricante estadounidense de los equipos licitados (SAS R&D Services Inc.).

“Indícame si ya tienes la muestra del accesorio del fibroscopio y su precio, que necesito entregar a la PDI para que emitan un informe técnico. Las personas que harán el informe para el Ministerio del Interior son los amigos que te presente en San Pedro (de Atacama, localidad donde se hizo la demostración de los equipos para la evaluación técnica en terreno de las ofertas) que son parte de la comisión del ministerio. Seguramente tendremos que prestarles además el fibroscopio, para que vean que el accesorio puede ser usado sin problemas”, señala el correo (vea una copia del mensaje), que está fechado el 26 de junio de 2012, dos semanas después de que se realizó la demostración mencionada en San Pedro de Atacama.

En otro correo electrónico (vea una copia), esta vez firmado por Roberto Weinberger, la empresa Santa Victoria le informa a Alfredo Giacoman, que el precio de cada equipo “puesto en Chile” es de US$ 19.625 más IVA (unos $ 9,3 millones, más IVA). En el mismo mensaje, Roberto Weinberger, le dice que Santa Victoria sugiere que el precio de venta final al Ministerio del Interior sea de $14,5 millones más IVA. Pero Giacoman termina cobrando a la cartera $19,6 millones por cada densímetro (al sumar el IVA el monto se eleva a $23,4 millones).

El precio inicial sugerido por Santa Victoria de $14,5 millones más IVA, ya contenía un margen de ganancia para esa empresa de 25%, e incluía todos los costos de eventuales impuestos pagados en Estados Unidos, seguros y costos de internación en Chile. Así lo demuestra otro correo electrónico (vea una copia) enviado por Roberto Weinberger a Giacoman. Esto desvirtúa el argumento de Felipe Baeza, de la Subsecretaría del Interior, en cuanto a que CIPER no consideró en sus cálculos los tributos y seguros correspondientes.

El propio Alfredo Giacoman, en un nuevo mensaje (vea una copia), indicó a los hermanos Weinberger que, además de la ganancia para Santa Victoria y para él, debía pagar un 8% del total del negocio “en comisiones”. No está claro qué otras comisiones pueden ser estas, ya que el único servicio que requirió para adquirir los densímetros fue el de Santa Victoria. Lo que sí dejan en claro estos dos correos es que el precio de compra licitado finalmente por el Ministerio del Interior, incluyó la utilidad de Giacoman, la de Santa Victoria (que era de un 25%) y la de los “comisionistas” (8%) hasta ahora desconocidos.

En un correo electrónico fechado en febrero de 2012 , Giacoman revela a los hermanos Weinberger que ya conoce la oferta que hará una empresa de la competencia. Esto resulta particularmente revelador debido a que el Ministerio del Interior recién puso en marcha formalmente el proceso de compra el 9 de marzo de este año, fecha en que se aprobaron sus bases administrativas.

LOS CÁLCULOS DEL MINISTERIO

Aunque el comunicado de la Subsecretaría del Interior intenta refutar los antecedentes expuestos por CIPER en el reportaje del 2 de octubre, de igual manera anuncia que la información contenida en esa investigación periodística será enviada por la cartera a la Contraloría General de la República, para que ese organismo la tome en cuenta dentro del proceso de aprobación de la licitación. Y ello, porque los contratos, si bien fueron firmados por el ministerio y Tecnodata el pasado 22 de agosto, no tienen validez hasta que la Contraloría termine de tramitarlos.

En su comunicado, la subsecretaría objeta que el valor del transporte hacia Chile e internación de los equipos, así como el servicio técnico y la garantía ofrecidos por Tecnodata, tengan un costo aproximado de 10% del negocio, tal como lo informó CIPER. Sobre este punto, es necesario puntualizar que dicha información fue proporcionada a CIPER por tres de las cinco firmas que comercializan estos productos en Chile (Sectrade, SID Solutions y Tecnodata), lo que incluye el testimonio del propio Alfredo Giacoman, propietario de Tecnodata, la empresa que se adjudicó las licitaciones de densímetros y fibroscopios abiertas por el Ministerio del Interior.

Por ejemplo, la empresa SID Solutions envió a CIPER el cálculo de los costos que ellos hacen a partir del precio de venta que ofrece el fabricante de los densímetros en Estados Unidos y de los requerimientos establecidos en las bases de la licitación. En este cálculo, los costos extras asociados a la operación suman cerca del 20% del valor total del negocio. De acuerdo a esto, el precio de venta final de los 52 densímetros al Ministerio del Interior alcanza la suma de $460,3 millones (con el dólar valorado a $480). Ese monto es alrededor de $758 millones más barato de lo que deberá pagar esa cartera a Tecnodata.

En el cálculo de SID Solutions, los costos del flete hacia Chile y de seguros, para los 52 densímetros, suman US$ 26.000 (cerca de $12,3 millones), el flete local es de US$10.000 (unos $4,7 millones), los costos de internación se elevan a US$2.549 (alrededor de $1,2 millones) y los costos de instalación y de mantención (servicio técnico) se empinan a $76.226.000 (vea la planilla de cálculos de SID Solutions)

En total, el transporte, internación, instalación y mantención de los densímetros, según los cálculos de SID Solutions, suman cerca de $94 millones. Las cuentas de SID Solutions incluyen la compra de cinco equipos extra, para eventuales reemplazos por fallas técnicas. Con todo, y considerando un margen de ganancia de 20%, SID Solutions calcula que los densímetros se podían vender al ministerio a un precio de $ 8,8 millones por unidad, cerca de $11 millones menos del monto que licitó la cartera a Tecnodata por cada equipo. Esto confirma que los costos anexos no agregan un monto significativo al precio final, como argumenta la subsecretaría.

La Subsecretaría del Interior, en su comunicado, objeta también la comparación que hizo CIPER entre la actual compra de densímetros y la que hizo el Servicio de Aduanas en 2010. Efectivamente, nuestra investigación detectó que en 2010, Aduanas adquirió dos de estos mismos equipos a Santa Victoria en $13,5 millones (más IVA), cada uno: alrededor de $ 6 millones menos del monto al que se compró ahora a Tecnodata. El comunicado señala que ambas situaciones no pueden compararse, por la diferencia de costos en la mantención y servicio técnico, debido a que Aduanas adquirió sólo dos densímetros y requirió dos mantenciones por año, en circunstancias que Interior compró 52 y pide tres mantenciones anuales.

Un ejecutivo que participó en esa compra hecha por Aduanas, señaló a CIPER que, en los hechos,“estos equipos no requieren mayor mantención y apenas necesitan una calibración que puede hacer una persona con una capacitación mínima. Lo más importante es la garantía”. En el caso de los densímetros que ofreció Tecnodata a Interior, esa garantía fue pagada por Santa Victoria al fabricante.

La misma fuente señala que un factor mucho más relevante al comparar la compra hecha por Aduanas y la que hizo ahora el Ministerio del Interior, es que Santa Victoria participó en la licitación de 2010 calculando el dólar a $680, es decir $205 más caro de lo que se cotiza actualmente. En la venta de 2010, los US$ 9.000 que cobraba el fabricante del densímetro, equivalían a unos $ 6,1 millones, alrededor de $1,8 millones más que ahora.

INFORMACIÓN PRIVILEGIADA

El 11 de junio de 2012, Alfredo Giacoman envió otro correo a los hermanos Weinberger, ejecutivos de Santa Victoria, la empresa que le vendió los equipos. En dicha misiva les informó que ya se había materializado el ingreso de la oferta de su empresa -Tecnodata- a las licitaciones de los densímetros y fibroscopios. En el mensaje (vea una copia) les dice que en las ofertas que presentó “lo único extraño(respecto de los acuerdos previos que tenía Tecnodata con Santa Victoria) es el precio del densímetro”, pues era muy superior al que le habían sugerido los ejecutivos de Santa Victoria (lo subió de $14,5 millones a $19,6 millones).

Giacoman subió el precio, según indicó en ese correo, porque se enteró de que una empresa de la competencia no se presentaría. En otras palabras, Giacoman ya sabía, antes de hacer su oferta a la licitación, que sería el único proveedor que entraría al proceso de los densímetros: correría solo. Como así ocurrió. Por eso, según informó a los ejecutivos de Santa Victoria en el mismo mensaje, calculó el precio no para hacer la oferta más económica, sino para que el ministerio se gastara todo el presupuesto que tenía reservado para la compra. Y así se constata en los resultados de la licitación: las bases señalan que el precio límite referencial calculado por la cartera fue de $27 millones por cada densímetro, Giacoman se los vendió finalmente en $19,6 millones, cifra que se eleva a $23,4 millones al sumarle el IVA.

Alfredo Giacoman envió otro correo a Roberto Weinberger el miércoles 4 de julio de 2012. En ese mensaje, deja en evidencia que estaba bien informado del proceso que se llevaba al interior del ministerio: “Me avisaron del ministerio que antes del viernes sale la adjudicación”. Y como no tenía el capital para efectuar la compra de los equipos que había ofertado, en el mismo correo pedía que le enviaran “las facturas proforma para revisarlas y presentarlas al banco”. Otro dato decidor: efectivamente la adjudicación fue anunciada por la cartera ese viernes 6 de julio.

La adquisición de los equipos en Estados Unidos fue financiada por Santa Victoria. Giacoman garantizó el pago a los hermanos Weinberger con una carta de crédito extendida por el Banco Santander. La factura proforma con la que gestionó ese crédito le fue enviada por los Weinberger el viernes 6 de julio, el mismo día en que el Ministerio del Interior informó que la adjudicación había favorecido al único oferente que se presentó: Tecnodata, la empresa de Giacoman.

En la tarde de esa jornada, Giacoman volvió a escribir a los Weinberger: “Estimados amigos, lo prometido es cumplido. Felicidades, llegó la hora de celebrar”.

 

A continuación, el texto íntegro del comunicado enviado por la Subsecretaría del Interior:

Subsecretaría del Interior se refiere a la nota de prensa de ciperchile.cl

En relación a la nota de prensa publicada por ciperchile.cl titulada “Ministerio del Interior licita equipos para detectar drogas y paga cerca de 400% de sobreprecio”, expresamos lo siguiente:

1. Que en lo referente a una supuesta diferencia de 400% respecto del valor que habría sido informado por “Ted Salas, propietario de la firma norteamericana SAS R&D”, según informa ciperchile.cl, nos parece una afirmación poco fundada sobre la cual es muy difícil realizar una evaluación o emitir un juicio objetivo. La tesis central contenida en el título del artículo (“sobreprecio”) se construye a partir del precio informado al medio, que sería de US$9.000 por equipo, a lo que según el artículo habría que agregar un monto de aproximadamente US$900 por “transporte e internación”.

2. Expresamos que la afirmación es poco fundada por al menos lo siguiente:

a. ignoramos si el valor de US$9.000 considera o no algún impuesto, pero sí podemos afirmar que el valor contra el cual CIPER lo compara ($23.400.000) considera un 19% de IVA;
b. no tenemos certeza ni evidencia alguna de que el valor de US$900 que estima CIPER como costos de “transporte e internación” considere los seguros usualmente contratados para este tipo de adquisiciones, los derechos aduaneros, la comisión de agente de aduanas, los costos habituales de bodegaje, ni qué tipo de transporte estaría estimando;
c. el valor de US$9.000 que compara con el valor de la oferta de Tecnodata, no considera que ésta última incluye lo siguiente: capacitación, la realización de mantención preventiva cada 4 meses en terreno (al menos 37 lugares diferentes en que se empleen los equipos),la que debe realizarse por el plazo de 24 meses;una garantía técnica de los equipos por el plazo de 36 meses; los costos financieros de las boletas de garantías que cautelan la inversión pública, y el margen de utilidad del licitante chileno.

3. El Servicio Nacional de Aduanas adquirió dos de estos equipos el año 2010 y pagó en aquella ocasión $16.065.000.- (IVA incluido) por cada uno. Nos parece que dicho valor sí es posible de comparar con el que ha sido presentado a esta Subsecretaría por Tecnodata, debiendo ajustarse por los siguientes elementos:

a. la mantención preventiva del Servicio de Aduanas debe realizarse sólo y únicamente para 2 equipos, en tanto que la correspondiente a Interior debe ejecutarse para 52 equipos, lo que evidentemente aumenta los costos;
b. la mantención incluida en la licitación de Interior es un 50% más intensiva que la de Aduanas, desde que la primera es 3 veces al año y la segunda –la de Aduanas- 2 veces al año;
c. la garantía técnica de Interior es por 36 meses en tanto que la garantía técnica de Aduanas es por 25 meses;
d. Interior exigió servicio de soporte en sus bases de licitación, que considera asistencia telefónica y personal técnico especialista que actúe para resolver los requerimientos, exigencia que no prevista en las bases de Aduanas;
e. Interior requirió una garantía del fiel cumplimiento del contrato equivalente al 20% de su monto total, vigente por 27 meses, en tanto Aduanas solicitó una caución equivalente al 7% del monto del contrato;
f. Todos estos elementos pudieran producir la diferencia de valor entre Interior y Aduanas, la que en caso alguno se acerca al 400% que se emplea en el título del artículo.

4. Finalmente, expresamos que:
a. el proceso analizado se llevó a cabo bajo la forma de licitación pública sujeta a las normas de la ley de compras públicas Nro. 19.886 y su Reglamento,
b. los antecedentes reseñados y vinculados con este comunicado, incluido el artículo de CIPER, serán remitidos a la Contraloría General de la República para que los tenga en consideración en el proceso de toma de razón;
c. el Ministerio del Interior y Seguridad Pública no ha pagado ni pagará monto alguno de esta licitación hasta que la Contraloría General de la República haya tomado razón de los decretos y actos administrativos que aprueban los contratos correspondientes.

 

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