Hidroeléctricas en Aysen


Movilizaciones y elecciones: HidroAysén y el 2017

Jorge González
Ph.D. Es profesor de la Escuela de Gobierno de la UAI

 

La importancia de los cálculos electorales de los líderes políticos en la actual coyuntura fue introducida por un comentarista en relación a la controversia por la ausencia de relato de la actual administración, al usar la frase de James Carville: “Es la economía estúpido”.

Lo hizo para argumentar que lo que verdaderamente importa electoralmente son los efectos de la política en el crecimiento y el empleo y de esto en los bolsillos de los votantes, por sobre al que puedan tener las conceptualizaciones ideológicas (relato). Una de las variables claves en el análisis político moderno es la importancia de los cálculos electorales en la conducta los líderes políticos, análogamente a como incide la búsqueda de lucro en las conductas empresariales. Cuando las recientes movilizaciones a propósito HidroAysén, han hecho patente el enrarecimiento del clima político en todos los sectores, creo conveniente destacar el efecto que pueden estar teniendo las consideraciones electorales de los principales líderes políticos. También apuntaré brevemente a como sobre estas consideraciones electorales, puede estar incidiendo la institucionalidad electoral.

El mismo sistema binominal que se implementó para permitir que entre un  tercio y dos quintos de los votantes pudieran proteger la mantención del  modelo económico, ahora le permite a una proporción similar pero en el  otro extremo, impedir proyectos y políticas de desarrollo económicamente  necesarios.

El que los principales senadores, ministros y especialistas electorales de la actual administración se hayan involucrado en el debate por la falta de relato y en la argumentación de la primacía de lo económico, es el mejor argumento de la importancia que se le asignan a los efectos de estas opciones sobre los resultados de las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias. Así se explica el intento de llevar el debate a la economía por parte de algunos partidarios del actual gobierno. Para ellos, la clave del éxito electoral está en la buena administración económica y su meta es poder llegar al 2013 con una mayoría en base a una campaña pidiéndole a los electores que comparen su situación en ese momento, con la del 2009 y que repitan su voto.

A esta apuesta contribuyen los auspiciosos primeros cinco trimestres de la administración Piñera, donde la reactivación y el aumento del empleo se entienden como una consecuencia directa de la liberación del freno impuesto al dinamismo y la actividad durante  dos décadas de administración descreída y vacilante de la  Concertación. Pero antes de jugarse a repetir la última elección, es conveniente recordar las condiciones específicas en que fue derrotada la coalición más duradera de nuestra historia republicana. Esto fue en una segunda vuelta, donde a los dos quintos que por dos décadas han mostrado ser ideológicamente fieles, se agregó un grupo de votantes que votó por MEO en primera vuelta y que en el pasado habían votado generalmente a favor de la Concertación.

Por otra parte, el que en la oposición (incluyendo concertacionistas, ambientalistas, comunistas y otros) estén convergiendo y prevaleciendo los intereses opuestos a HidroAysén, también es un reflejo de hasta dónde lo que importan son las consecuencias electorales de corto plazo. Las encuestas han mostrado que el tema es suficientemente complejo y que en las mentes de la gran mayoría de votantes sin formación especializada, han primado consideraciones ideológicas simples, pero equivocadas. Eso puede explicar la voltereta algo ridícula del ex presidente Lagos, así como también las curiosas declaraciones “personales” de los ex ministros concertacionistas supuestamente pro HidroAysén. No hay espacio para desafiar al sector más radical de la izquierda y el que el cargo más importante ocupado por un opositor, la Presidencia del Senado, la detente el propio senador Girardi, muestra hasta donde las cosas cambiaron para los otrora complacientes y flagelantes, o el clivaje pro y contra el modelo económico de mercado en la Concertación.

En síntesis, el mismo sistema binominal que se implementó para permitir que entre un tercio y dos quintos de los votantes pudieran proteger la mantención del modelo económico, ahora le permite a una proporción similar pero en el otro extremo, impedir proyectos y políticas de desarrollo económicamente necesarios. Esto por cuanto no se pueden implementar debido a que la conjunción de estrategias políticas de los actores claves lo impide, o al menos no lo potencia. Sin embargo, el binominal no es la única institución política que puede estar limitando el desarrollo económico. Hay algunos actores políticos muy relevantes para quienes las consideraciones respecto a las elecciones del 2013 no son lo único que importa. Este es el caso de todos aquellos cuya suerte política son completamente dependientes de la de Sebastián Piñera, como es por ejemplo la del Vicepresidente. Para ellos lo que más importa es la elección del 2017, toda vez que en Chile no hay reelección inmediata presidencial. Otra institución electoral que puede que haya llegado el momento de evaluar sus efectos.

Daniel Fernández asegura que Chile se está quedando atrás en generación hidroeléctrica

“No entiendo por qué nosotros debiéramos ser los que nos quedamos atrás en el vecindario en términos de generación de energía hidroeléctrica que es renovable y que es la más eficiente y la más económica,”, afirmó el vicepresidente ejecutivo de HidroAysén.

por Laura Iriarte – 02/06/2011 –
Daniel Fernández, vicepresidente ejecutivo de HidroAysén.

Chile se está quedando atrás en generación hidroeléctrica con respecto a sus vecinos, dijo el vicepresidente ejecutivo de HidroAysén, Daniel Fernández al finalizar un seminario de energía realizado por la Universidad del Desarrollo.

En materia de hidroelectricidad, según cifras mencionadas por Fernández, el 80% de la matriz eléctrica de Brasil proviene de recursos hídricos. Igual cifra tiene Costa Rica, mientras que Colombia un 78%.

“Perú, Brasil y Argentina están construyendo e impulsando enormes proyectos del orden de 10 veces HidroAysén en tamaño de inundación (…). Utilizando áreas como la Amazonía brasileña, Amazonía peruana o la Patagonía Argentina. Entonces efectivamente nos estamos quedando atrás”, indicó.

Ayer, el gobierno de Brasil aprobó la construcción del proyecto Belo Monte, la tercera represa más grande del mundo con una inversión de unos US$17.000 millones y que contempla la construcción de un embalse en el río Xinghu en el Amazonas.

Respecto a este tipo de iniciativas, Fernández agregó “No entiendo por qué nosotros debiéramos ser los que nos quedamos atrás en el vecindario en términos de generación de energía hidroeléctrica que es renovable y que es la más eficiente y la más económica. No tiene ningún sentido”, afirmó.

“Discusión siempre va a haber”, señaló el ejecutivo de HidroAysén. “En cualquier generación de energía hay un impacto ambiental, en cualquiera, yo creo que eso ya está claro”, enfatizó, aunque añadió que si bien es bueno que haya discusión, “el punto es que sea lo más objetiva posible, con reglas del juego conocidas, y una vez que se superen las reglas del juego, que se cumplan los requsitos, que se puedan hacer los proyectos con facilidad”.

“Si las mineras ahorran un 2% en diez años, Hidroaysén no se necesita”

Rodrigo Alarcón
hidroaysen

El experto en energía Miguel Márquez insistió en que la minería concentra la demanda eléctrica y criticó la nula disposición para invertir en innovación. Mientras, los científicos Miguel Kiwi y María Teresa Ruiz enfatizaron la necesidad de una política de Estado para investigación científica: “En vez de sembrar la plata del cobre, estamos farreándonos el desarrollo, va a pasar lo mismo que con el salitre”, advierten.

Una exhaustiva revisión del panorama energético chileno hizo el académico de la Universidad Austral y Universidad de Los Lagos Miguel Márquez, quien planteó la necesidad de repensar un mercado altamente concentrado y aumentar la inversión en energías renovables no convencionales, en desmedro de los subsidios a fuentes contaminantes, entre otros temas.

Esto, en el marco de la charla “Ciencia, tecnología y energía para un país desarrollado”, que el Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile realizó como parte del taller “Chile Misión 2018: la generación del Bicentenario y el ideario republicano para el desarrollo nacional”, en el auditorio de la Facultad de Economía y Negocios (FEN).

El especialista sostuvo que “el 70% del crecimiento de la demanda eléctrica tiene que ver con la voracidad de las mineras y las industrias intensivas energéticas”, y cuestionó que Codelco y las empresas mineras privadas no ahorren una cifra mínima que haría innecesarios proyectos como Hidroaysén: “Si las mineras ahorrasen un 2% al año en diez años, nada, Hidroaysén no se necesita. Algunos, como el señor (Daniel) Fernández dicen que en realidad Hidroaysén no va para las mineras. Sí, va para el crecimiento de las mineras en la III y IV región. Un ahorro de esa envergadura hace más competitivo a Chile, nos hace tener cuencas menos contaminadas, es un beneficio para todos y requerimos importar menos energía. Entonces por qué no lo hacemos”, dijo.

Miguel Márquez

Miguel Márquez, también integrante de la comisión paralela al panel de expertos del Gobierno para una política energética, sostuvo que el auspicioso precio del cobre permite a las mineras no invertir en investigación e innovación: “El precio del cobre es tan elevado, que para ellos la urgencia es fundamental. A cuatro centavos de dólar la libra, el kilowatt/hora les vale nada, maní. Entonces no les importa de dónde provenga. Salvo que venga un Gobierno, una política pública, energética, ambiental o sanitaria, que los obligue. Eso todavía no existe”, señaló.

“Va a pasar lo mismo que con el salitre”

En esto coincidió el Premio Nacional de Ciencias Exactas 2007, Miguel Kiwi, quien expuso también la escasa inversión que Chile hace en innovación e investigación para el desarrollo. El académico de la Facultad de Física de la Universidad Católica explicó que un país desarrollado gasta cerca de US$2 mil por habitante en este ítem, mientras que Chile solo invierte US$80.

Miguel Kiwi

Asimismo, afirmó que naciones como Nueva Zelanda, Finlandia, Holanda e Israel, “por no hablar de los grandes, son países que hace muchos años tomaron la decisión de invertir en innovación, investigación, educación y desarrollo y están cosechando los frutos ahora”.

“El tipo de inversión que ellos hacen es del orden del 3% del PIB, que se compara espectacularmente con el 0,7% o 0,4% que verdaderamente está gastando Chile. Además, Chile tiene una inversión en educación sumamente baja. Esos dos factores implican que a la larga, en vez de sembrar la plata del cobre, estamos farreándonos la oportunidad de ser un país desarrollado. Temo que va a pasar lo mismo que con el salitre, que al final vamos a tener unos grandes hoyos en el desierto y nada de desarrollo”, advirtió.

Miguel Kiwi subrayó que hace falta una política de Estado en investigación, educación y desarrollo, que son los factores “que van a marcar nuestros futuro”, y agregó que la inversión debe cubrir diversas áreas: “Es muy difícil saber dónde va a saltar la liebre y hay que tener tolerancia al fracaso. No todas las iniciativas van a resultar, pero las que resulten van a tener un rendimiento tan alto, que van a más que compensar las que no resultaron”, aseguró.

En la ocasión, la Premio Nacional de Ciencias Físicas Exactas 1997, María Teresa Ruiz, aseguró que la astronomía es un campo que podría dar este impulso a las ciencias en el país.

La académica del departamento de Astronomía de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile indicó que las condiciones geográficas y climáticas han permitido la instalación de los principales observatorios en territorio chileno y que para 2018 se espera que el 70% de la observación astronómica se haga en el país.

María Teresa Ruiz

Por eso, coincidió en la necesidad de una política en investigación e innovación e indicó que la astronomía debería “ser un gancho para dar un empujón a la ciencia y para despegar en buena compañía”.

El ciclo de talleres continúa con “La historia de la República de Chile y sus lecciones para el futuro”, en que participarán Gabriel Salazar, Premio Nacional de Historia 2006; Alejandro San Francisco, doctor en Historia Moderna de la Universidad de Oxford; y Ana María Stuven, doctora en Historia de la Universidad de Stanford.

Finalmente, el  taller “Chile 2030 y sus siete desafíos” tendrá como panelistas al ex Presidente Ricardo Lagos; Harald Beyer, doctor en Economía de la Universidad de California; y Manuel Antonio Garretón, Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales 2007.

Las razones de quienes se oponen a Hidroaysén

Loreto Soto
hidroaysen

Cuando se acerca el momento para que el Consejo de Ministros tome una decisión respecto del polémico proyecto hidroaysén, académicos insistieron en los costos sociales y medioambientales de aprobar una iniciativa como esta. Además cuestionaron la falta de un ordenamiento territorial que regule este tipo de conflictos.

En medio de las masivas protestas ciudadanas que se han realizado en rechazo a la aprobación del proyecto Hidroaysén  y anticipando la decisión que deberá tomar en Consejo de Ministros para zanjar este tema, expertos insistieron en las consecuencias irreversibles que tendrá esta iniciativa energética y desmintieron algunos de los aspectos fundamentales de la campaña que llevan a cabo las empresas que lideran este proyecto.

El académico del Centro de Estudios Ambientales de la Universidad Austral, Yerko Castillo, aseguró que una megacentral hidroeléctrica como la que se pretende construir es altamente contaminante pues, entre otras cosas, generaría más de tres millones de toneladas de carbono debido a la construcción de las represas y otros ocho millones de toneladas por la línea de transmisión, principalmente, por los materiales, combustibles, máquinas y cambios de uso de suelo.

El magíster en recursos hídricos aseguró que este proyecto tampoco es sustentable porque este concepto no está bien definido en la institucionalidad ambiental chilena, ya que no considera factores como la resilencia de un ecosistema, es decir, la capacidad de resistir y recuperarse de las perturbaciones, a lo que se añaden una serie de deficiencias técnicas en el Estudio de Impacto Ambiental.

El experto aseguró que la inundación y posterior pudrición de masa vegetal generará metano y como el embalse retiene nutrientes y sedimentos que le sirven a organismos marinos  que capturan carbono, las megarepresas además de contaminar y destruir ecosistemas, matan a varios sistemas marinos que  capturan  estos elementos.

Sin embargo, Castillo subrayó que uno de los principales problemas que contribuyeron a la aprobación de Hidroaysén fue la falta de un ordenamiento territorial, que permita  concentrar las actividades industriales en un sector determinado sin interferir con la vida de las comunidades y protegiendo los santuarios naturales.

“Esa es la manera en que algunos países más avanzados en temas medioambientales han superado los conflictos. Se define en qué partes se va a permitir el desarrollo de industrias muy intensivas y contaminantes, lo que sería una especie de zona de sacrificio. Pero en Chile no tenemos esto por un problema constitucional que garantiza el derecho a la propiedad privada por sobre todas las cosas. Entonces tenemos desparramado el baño en la mitad del living con la cama al lado y así vamos a seguir teniendo dificultades no sólo con este proyecto sino con todos los que vienen a futuro”, dijo Castillo.

Opinión  que es compartida por el académico del departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Chile, Roberto Román, quien indicó que si existiera un ordenamiento territorial tampoco se habrían aprobado proyectos como la termoeléctrica Castilla, las centrales en Puchuncaví y ni se hubiese pensado en Barrancones.

Román recalcó que existen alternativas como las centrales de pasadas y que hay opciones de energías renovables no convencionales que incluso podrían ser más baratas que este proyecto.

El vicepresidente de la International Solar Energy Society precisó que existen abundantes recursos de energías limpias tanto en el SIC como del SING que pueden aprovecharse con mucho menor impacto. En ese ámbito existirían más de 4 mil MW en Geotermia; más de 5 mil  MW en eólica; más de 15 mil  MW en mini hidro y más de 40 mil MW en solar.

El académico indicó que las tendencias mundiales confirman que la diversificación de la matriz energética contribuye al ahorro de costos marginales. De hecho, aseguró que con solo algo más de tres por ciento de energías renovables en el SIC, el ahorro para el país superaría los 120 millones de dólares en un año.

Los expertos subrayaron que Hidroaysén tampoco corresponde a un emprendimiento nacional, ya que Endesa, socia mayoritaria del proyecto, posee capitales Españoles e Italianos y que la energía que se genere pasará directamente a manos de mineras que también son transnacionales.

Por lo mismo, advirtieron que si se consideraran los costos sociales y ambientales en relación a la destrucción del patrimonio natural, de los perjuicios a otras actividades económicas, la extinción de ecosistemas y especies, las decisiones deberían ir en dirección contraria a lo que ha pasado hasta el momento durante el proceso de evaluación.

Golborne reconoció que el país tiene una deuda histórica con las energías renovables no convencionales

El biministro de Minería y Energía dijo que actualmente menos del 3% de las fuentes de energía que existen en el país provienen de energías renovables no convencionales.

por Laura Iriarte – 03/06/2011 –

El biministro de Minería y Energía, Laurence Golborne, reconoció hoy que el país tiene una deuda histórica con las energías renovables no convencionales (ERNC). “Tenemos que avanzar en eficiencia energética y en el desarrollo de energías limpias y al mismo tiempo desarrollar proyectos de energía convencional que sean respetuosos con el medioambiente”, señaló.

Actualmente, según cifras mencionadas por el ministro, menos del 3% de las fuentes de energía provienen de ERNC y menos del 4% de los proyectos que están en construcción hoy día y que fueron aprobados años atrás corresponden a este tipo de energía.

“Espero que cuando terminemos nuestro mandato podamos decir ¨señores en Chile el 10%, el 15% o el 20% de los proyectos que se están desarrrollabdo son de energías renovables no convencionales¨”, dijo Golborne tras participar en la inauguración de la primera feria de vehículos solares de Chile y América Latina, donde también estuvo presente la ministra de Medioambiente, María Ignacia Benítez.

Sobre el costo político que el gobierno está asumiendo tras la aprobación del proyecto HidroAysén, Golborne indicó que el mayor costo que hay evitar es el que pague la población por decisones mal tomadas. “Aquí lo que queremos es que la gente tenga una energía barata, limpia y que sea segura, es la línea de todo nuestro accionar (…) los costos políticos no son lo relevante”.

BAJA EMISION
El Ministerio de Medioambiente presentará la proxima semana al Presidente Piñera una serie de alternativas Con el objetivo de fomentar el uso de energías limpias en lo que es movilidad eléctrica o de baja emision.

“Hay distintos tipos de instrumentos que van desde la exención de algún tipo de impuesto hasta algunos incentivos que no sean en dinero pero que sí son como revisiones técnicas y cosas de ese tipo que permiten abaratar los costos de lo que significa tener un automóvil eléctrico de baja emsión”, dijo la ministra María Ignacia Benítez.

Severos cuestionamientos a publicidad de Hidroaysén en noticiero de Canal Estatal

Se trata del columnista y egresado en Derecho de la Universidad de Valparaíso, Luis Cuello Peñailillo, quien denunció ante el Consejo Nacional de Televisión a los canales chilenos por omisiones de información en el Caso Bombas y la huelga de los comuneros mapuches.

Una serie de cuestionamientos son los que realiza el columnista Luis Cuello al tratamiento informativo que se le ha dado al proyecto Hidroaysén en los canales de televisión chilenos, especialmente el noticiero 24 horas de TVN.

Según expresa el autor del blog www.otraprensa.com el financiamiento de la iniciativa energética al noticiero central, le resta toda independencia y condiciona el tratamiento de la información. En su opinión se pasa por alto que se está frente a un conflicto político entre la ciudadanía y un grupo minoritario muy adinerado, apoyado en este caso por el Gobierno.

Cuello hace una distinción en su análisis, entre lo que fue la nula presencia mediática de las situaciones anormales asociadas a Hidroaysén antes de su aprobación el 9 de mayo pasado y lo que vendría después. “Existió una suerte de silenciamiento de la disidencia, no obstante que durante los meses anteriores se fueron generando muchos hechos noticiosos que tenían que ver básicamente con denuncias de irregularidades en el proceso de aprobación; como por ejemplo la donación que hizo Hidroaysén a la Fundación que conduce la esposa del Presidente. Esos son antecedentes que fueron denunciados en su momento como un elemento que inhabilitaría la resolución política que se tomó al respecto”, precisó.

En este sentido, la decisión de Televisión Nacional de tener entre sus auspiciadores a HidroAysén, introduce un elemento de desequilibrio en un debate que debiera tener un mínimo sentido democrático. La ley que crea Televisión Nacional de Chile establece que el pluralismo y la objetividad deberán manifestarse en toda su programación y muy especialmente, en los noticieros, programas de análisis o debate político.

La publicidad pagada por Hidroaysén le da mayor presencia a la iniciativa, libre de ruido, muy por el contrario a la criminalización del movimiento ciudadano opositor, siempre termina como una crónica policial. “Precisamente la publicidad se pasa en la hora del noticiero central y se pasa el mensaje sin ninguna contaminación. En cambio cuando quienes quieren ejercer su derecho a la libertad de expresión son los opositores a Hidroaysén, siempre el mensaje está contaminado por una serie de elementos externos como son estos incidentes, como es la violencia que se ha generado marginalmente en algunas manifestaciones masivas y por lo tanto hay una asimetría y falta de equilibrio al respecto que es bien patente”, puntualizó Cuello.

Según explica Luis Cuello en sus publicaciones, las noticias exhibidas por televisión en torno al emprendimiento energético de Endesa y Colbún, terminan siendo otra dimensión de los spots publicitarios a favor de la iniciativa.

El columnista y habilitado en derecho, recalcó que la publicidad de Hidroaysén no busca vender un producto, más bien tiene un objetivo político, monopolizando así, no solo la generación eléctrica y los derechos de agua, sino también las informaciones. “No hay que pasar por alto que esta publicidad no es una cualquiera, no está vendiendo un producto que se quiere que la gente compre. En el fondo es una propaganda que tiene un objetivo político cual es disminuir el rechazo ciudadano al proyecto y lograr un cierto favor mediante el uso de ingente recursos. Tenemos entonces que Hidroaysén no sólo pretende el monopolio de la generación eléctrica y de los derechos de aguas; sino que también pretende ejercer un cierto monopolio de la palabra”.

Finalmente agregó que este silencio informativo se puede observar en otros ejemplos como la huelga de casi dos meses que sostuvieron los trabajadores de farmacias Ahumada, o con el tratamiento que hace años se le viene dando al conflicto entre los mapuches y el estado chileno.

Ambientalistas continúan en alerta en la Patagonia

Critican tramitación solapada de central Cuervo de Energía Austral en Aysén

Macarena Scheuch
central cuervo

Mientras la ciudadanía y  los ambientalistas protestan por el proyecto HidroAysén, de Endesa y Colbún, silenciosamente otra iniciativa de grandes proporciones avanza en la undécima región. Se trata de la central Cuervo, una de las tres que pretende construir allí Energía Austral. Este nuevo proyecto ya desata polémica en la zona.

En la misma zona donde se construirían las cinco represas del polémico proyecto HidroAysén se pretende emplazar un proyecto de Energía Austral, filial de la empresa suiza Xstrata Copper, que pretende generar cerca de mil megawatts por una inversión cercana a los tres mil millones de dólares en total.

Se trata de la construcción de tres centrales hidroeléctricas, de las cuales la primera, Cuervo, ya se encuentra en su tramitación ambiental y, por estos días, la compañía entregará su adenda número dos, respondiendo a 228 consultas y observaciones de distintos organismos, cuyo plazo vence el 9 de junio.

Junto con las tres centrales, Cuervo, Blanco y Cóndor,  el proyecto contempla una línea de transmisión de 800 kilómetros que debería tener un punto de conexión en el Sistema Interconectado Central (SIC) a la altura de la región de los Ríos.

Las principales observaciones de los organismos tienen relación con las compensaciones y mitigaciones. Entre las soluciones que se entregaría la empresa se encuentran la creación de  un Área Silvestre Protegida Privada en el entorno del lago Yulton, la construcción de un centro de rehabilitación de fauna silvestre y un programa de reforestación en aquellas zonas que se vean afectadas por el proyecto.

Sin embargo, la oposición permanece. El senador RN Antonio Horvath ha rechazado esta iniciativa que, según dijo, es un proyecto heredado de Alumysa que no fructificó no sólo por sus centrales sino por la localización de la planta de aluminio que era incompatible con la pesca y la acuicultura  y afectaba a la principal entrada a la región.

El parlamentario insistió en que el proyecto debería ser analizado en su conjunto, considerando la línea de transmisión, que iría desde el lago Yulton, al norte de Puerto Aysén, hasta Chiloé, aunque advirtió que las centrales en sí mismas ya son peligrosas.

“En lo que a represas mismas se refiere, la de Río Blanco es altamente riesgosa porque está aguas arriba de la ciudad de Puerto Aysén y Chacabuco. Ahí se encuentra una zona de erupción porque está cerca del volcán Hudson. También se demostró en 2007 que se producen enjambres sísmicos que generan avalanchas. Se hicieron tsunamis locales en los cuales murieron cerca de 11 personas y eso también afecta a un proyecto de esta naturaleza. Entendemos que como van un poco detrás y silenciosos de Hidroaysén  no se van a exponer a forzar una votación”, dijo el parlamentario.

La central de Río Cuervo, añadió el senador por la región, está hecha “por la naturaleza” y con esto podría ser cambiada a una central de pasada, por lo que el uso de esa energía debería ser respondido antes del proceso de evaluación.

Horvath planteó que la línea de la hidroeléctrica Cuervo pasaría por una propiedad  de la Ministra de Medio Ambiente, María Ignacia Benítez, en la zona, por lo que “tendrían que comprarle el campo”. La aludida respondió rechazando este hecho y asegurando que el trazado de la línea de la central aún no ingresa al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.

Por su parte, Patricio Segura, de la Coalición Aysén Reserva de Vida, enfatizó que para los habitantes de la región todos estos proyectos de inversión energética de empresas transnacionales son lo mismo y son nefastos  para el desarrollo de la zona, por lo que mantienen una visión crítica e incluso denunció que “el gerente general de Energía Austral fue formalizado en el marco de este proyecto por corte ilegal de Bosque Nativo. Entonces han actuado con una prepotencia y una falta de respeto a la región de Aysén que obviamente genera críticas”.

El integrante de Patagonia Sin Represas criticó además que estás empresas, más que informar a la población, han realizado trabajo de marketing para blanquear sus proyectos, y que su vínculo con las comunidades se remite a las prebendas, es decir, el financiamiento de clubes deportivos, de juntas de vecinos, en pleno proceso de tramitación ambiental, mientras el Estado “mira para el lado”.

Hidroaysén arrastraría otra central y podría reflotar proyecto Alumysa

Francisco Mardones

Algunos han ligado el futuro de Hidroaysén a un supuesto intento de reflotar el proyecto Alumysa que, una vez aprobado y construido Hidroaysén y Energía Austral, tendría un camino mucho más libre para la esquiva aprobación de una gigantesca planta reductora de aluminio en la zona, contando ya con energía eléctrica disponible.

La reciente aprobación de la primera etapa del Proyecto Hidroaysén por parte de la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Aysén y la constante oposición de organizaciones ciudadanas, sociales y ambientales, viene a reflotar antiguas iniciativas que pasaron por el proceso  y que también contaron con fuerte rechazo, pero que tuvieron un fin distinto.

Es el caso del Proyecto Alumysa que, en el papel, prometía ser la mayor inversión privada extranjera en la historia de Chile, con capitales que alcanzaban los dos mil 700 millones de dólares y que iba a estar emplazado en la zona costera de la Región de Aysén.

El Proyecto Alumysa instalaría una planta reductora de aluminio que necesitaría de tres centrales hidroeléctricas emplazadas en los Ríos Cuervo, Blanco y Cóndor que inundarían un total superior a las 10 mil hectáreas de terreno.

El origen de Alumysa

La historia de este proyecto es controvertida y comenzó a fines de la década de los ´80 cuando Ignacio Walker Concha, padre de los parlamentarios Ignacio, Patricio y Matías Walker, inició la empresa Proyectos de Aysén que en 1990, con la llegada al poder de Patricio Aylwin, también demócratacristiano, comenzó a comprar terrenos al Estado a muy bajo costo, poco más de dos mil 400 pesos la hectárea.

La idea era aprovechar los recursos hídricos para producir electricidad y una refinería de aluminio, por lo que firmó contratos con empresas brasileñas, japonesas y estadounidenses para crear Alumysa. Si Proyectos de Aysén no cumplía con los compromisos de absorción de mano de obra firmados con el gobierno, la empresa debía indemnizar al Estado, dejar boletas en garantía y el contrato quedaría disuelto.

En 1992, sin embargo, Proyectos de Aysén logra que el Estado autorice buscar inversión extranjera para el proyecto Alumysa y en 1994 el ministerio de Bienes Nacionales entrega más de siete mil hectáreas a poco más de 20 mil pesos cada una.

En 1995 Proyectos de Aysén decide traspasar los derechos de agua, más de 30 mil hectáreas y la marca Alumysa a la empresa canadiense Noranda que finalmente propone un nuevo proyecto en la zona: crear estas tres centrales para producir electricidad que sería utilizada por su planta reductora de aluminio.

Después de varios cambios en la iniciativa original, Alumysa ingresa en 2001 un Estudio de Impacto Ambiental de 24 tomos que propone la creación de tres centrales hidroeléctricas en los ríos Cuervo, Cóndor y Blanco que implicarán un total superior a las nueve mil hectáreas inundadas para producir más 750 megawatts de electricidad que serían transmitidas en un total de 79, 2 kilómetros de tendido.

Entre las bahías de Chacabuco y Candelaria se instalaría una planta reductora con capacidad para producir 440 mil toneladas de aluminio al año, lo que requeriría de la importación de más 800 mil toneladas de alúmina, 146 mil de koque calcinado, 43 mil de alquitrán, además de otros componentes altamente contaminantes. Una amenza gigantesca  para la región.

Fernando Dougnac, presidente de la Fiscalía del Medio Ambiente fue uno de los principales opositores al proyecto Alumysa y comenta que los alcances ambientales eran nefastos, pues “producían una cantidad tremenda de contaminación sobre todo con los cátodos que quedaban por los desechos de la producción de aluminio, tanto contaminación atmosférica, como los efectos sobre los ríos y los lagos”.

Después de una serie de presiones desde diversos sectores y las propias palabras del Presidente Ricardo Lagos, quien afirmó: “no creo que este proyecto pueda realizarse aquí”, el 19 de agosto de 2003, Alumysa decide desistir del proyecto y retirarlo del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. Todo un triunfo para las organizaciones ambientalistas de ese entonces.

¿El fin de Alumysa?

Pese a esto, Alumysa no quedó ahí, los derechos de agua y las hectáreas de terreno nuevamente fueron traspasadas a la empresa suiza Xstrata Copper que echó a andar el proyecto hidroeléctrico Energía Austral que contempla la construcción de tres centrales hídricas en los ríos Cuervo, Blanco y Cóndor, en los mismos lugares en los que Alumysa pretendía construir con una inversión total estimada en dos mil 500 millones de dólares.

Huelga decir, además, que el proyecto Energía Austral está en una etapa muy avanzada del proceso de Evaluación Ambiental en la Región de Aysén. De hecho, a fines de abril solicitó más tiempo para entregar una segunda adenda con respuesta a las observaciones hechas por los servicios públicos con competencia ambiental de la región.

Según reconoce el ambientalista Fernando Dougnac, el proyecto Energía Austral ha pasado “colado” tras la sombra de Hidroaysén, pese a ser mucho más dañino y peligroso para el medioambiente que el mismo Hidroaysén, que se ha transformado en un símbolo.

“Es tal vez un proyecto, desde el punto de vista ambiental, muchísimo más negativo que Hidroaysén, siendo ambos muy negativos, porque los impactos son enormes por la superficie inundada, por la destrucción de tres lagos, por la alteración absoluta de tres ríos que son importantísimos para la Región”, afirmó Dougnac.

Hasta hoy, Energía Austral tiene presentado el Estudio de Impacto Ambiental sólo por la construcción de la central instalada en el Río Cuervo, pero para este año 2011 tiene programada la presentación de los proyectos en los ríos Blanco y Cóndor.

“Energía Austral depende de Hidroaysén”

El ambientalista Fernando Dougnac, presidente de la Fiscalía del Medio Ambiente reconoce que la reciente aprobación de Hidroaysén está muy ligada al futuro del proyecto Energía Austral.

Este proyecto de Xstrata Copper –empresa que controla FalconBridge, en su momento socia de Noranda para el proyecto Alumysa-, dependería de la aprobación total del proyecto Hidroaysén, lo que implica una eventual aprobación de su línea de transmisión eléctrica. Según la página de Energía Austral, “el proyecto de transmisión (…), está en fase de Factibilidad”, lo que para Fernando Dougnac no sería otra cosa sino una intensa negociación entre ambos proyectos para ocupar solo una línea de transmisión.

“El que resulte el proyecto de Xstrata va a depender también de la aprobación de Hidroaysén, porque, posiblemente, se querrían colgar del tendido eléctrico que va a tener que hacer Hidroaysén. Evidentemente, yo creo que Xstrata va a tratar de llegar a un acuerdo por este tema y me da la impresión de que esta demora y este fraccionamiento de ambos proyectos se pueda deber a estas negociaciones”, afirma el ambientalista.

Algunos han ligado el futuro de Hidroaysén a un supuesto intento de reflotar el proyecto Alumysa que, una vez aprobado y construido Hidroaysén y Energía Austral, tendría un camino mucho más libre para la esquiva aprobación de una gigantesca planta reductora de aluminio en la zona, contando ya con energía eléctrica disponible y presentando un proyecto con menos impactos medioambientales que el Alumysa original. Sobre todo, teniendo como base que habrían estos precedentes de aprobación de proyectos altamente invasivos para la región.

En este sentido, según información solicitada al Servicio de Evaluación Ambiental, todo proyecto desistido y retirado del proceso de evaluación –como Alumysa- se entiende que no continuará en dicho proceso, por lo que en una eventual reposición del proyecto, este debe ingresar desde cero para someterse a la nueva legislación ambiental.

¿Podría existir un nuevo Alumysa?

Si bien Fernando Dougnac no asegura ni descarta un vínculo entre los dos megaproyectos hidroeléctricos que se están aprobando en Aysén y un nuevo Alumysa, tampoco asegura que la nueva institucionalidad ambiental sea una protección para la naturaleza de esta zona.

“Son pocas las partes en el mundo civilizado donde se aceptan las plantas de aluminio por lo contaminantes que son. Ahora, tal como están siendo aprobados los proyectos por el SEA, se puede esperar cualquier cosa, porque las decisiones son ultra políticas”, afirma.

Además, el ambientalista agrega que “la institucionalidad ambiental nueva es un perfeccionamiento de la antigua. Aunque lo positivo es que los proyectos tienen que presentarse unidos”, no como se presentaron Hidroaysén y Energía Austral.

El experto teme que en la Región de Aysén ocurra algo similar a lo que pasó con el Río Bío Bío, cuando los gobiernos de turno aseguraron que únicamente se construiría la Central Pangue en ese afluente, pero después se construyeron Ralco y otras centrales que trajeron un sinnúmero de impactos ambientales y sociales negativos.

De aprobarse el proyecto Energía Austral, sumado al ya aprobado Hidroaysén, una de las regiones más prístinas del mundo se convertiría simplemente en un centro de explotación económica y contaminación con consecuencias insospechadas, con la pérdida de oportunidades de desarrollo sustentables para Aysén… un futuro negro.

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